TURISMO

Las nuevas reivindicaciones frenan la ordenanza de terrazas

Las exigencias planteadas por las asociaciones y sindicatos vuelven a dificultar el consenso con los hosteleros de la capital

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Cuando todo hacía indicar que la nueva ordenanza de terrazas del Ayuntamiento de Cádiz se encontraba a una reunión de conseguir un acuerdo entre todos los implicados, un nuevo escollo ha vuelto a distanciar y abrir un nuevo debate entre las distintas partes. Durante la última reunión que mantuvieron los integrantes de la Mesa negociadora que se celebró el jueves, las asociaciones de peatones y los sindicatos introdujeron nuevas reivindicaciones que han vuelto a paralizar un acuerdo que ahora vuelve a estar en duda.

La Asociación de Peatones La Zancada ha puesto sobre la mesa una reivindicación basada en la normativa de Costas para salvaguardar la explotación del dominio público, ya que la entidad defiende que pertenece a los vecinos de Cádiz, restringiendo el acceso a los hosteleros.

Por su parte, los sindicatos han exigido que la normativa municipal que está sobre la mesa no solo recoja que los hosteleros deban acreditar que no tienen deudas con el Consistorio, sino que también ha solicitado que los empresarios solo puedan conseguir el permiso si no tienen pagos pendientes con la Seguridad Social.

En este sentido, los hosteleros aseguran que estas exigencias no corresponden a una ordenanza de terrazas y argumentan que muchos de los negocios del sector tienen aún deudas aplazadas que se remontan a los peores tiempos de la crisis económica y, por tanto, perjudicaría de forma importante a muchos hosteleros.

Además de estas nuevas reivindicaciones, en la última reunión mantenida el pasado jueves tampoco se alcanzó una solución definitiva a la eliminación de un número importante de mesas que recoge el borrador paran zonas de la ciudad como las calles Lubet, La Palma, la Plaza del Tío de la Tiza o el Paseo Marítimo.

En principio, el arquitecto municipal aún no ha proporcionado el mapa con la ubicación definitiva, por lo que los hosteleros ni siquiera han podido presentar las alegaciones que se han redactado y las diversas alternativas que se van a plantear para evitar la pérdida de un porcentaje de terrazas. Mientras tanto, el tiempo sigue pasando y la ocupación de la vía pública sigue sin una regulación consensuada.