Los agentes se concentraron en la Plaza de San Antonio. - ANTONIO VÁZQUEZ
PROVINCIA

«¡No tenemos ningún miedo, volveremos a Barcelona!»

Policías y guardias civiles se concentran ante la sede del PSOE en Cádiz para pedir la dimisión del presidente del Gobierno tras la agresión de independentistas radicales a varios agentes en la manifestación de Cataluña

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«Si lo que querían es que no volviéramos a Barcelona, están muy equivocados. No tenemos miedo y regresaremos». Cientos de policías nacionales y guardias civiles se manifestaban este jueves a las puertas de la sede del PSOE en Cádiz, en la céntrica Plaza de San Antonio, para mostrar su rechazo ante la actitud «pasiva» que consideran que ha tenido el Gobierno tras los últimos altercados sucedidos el pasado fin de semana en la capital catalana cuando un grupo de independentistas radicales agredió a varios agentes que participaban en una concentración donde pedían la equiparación de sus sueldos con el de las fuerzas autonómicas.

Concentrados bajo iniciativa de la asociación Jusapol (Justicia Salarial Policial), y en una manifestación que se realizaba de manera simultánea en todas las provincias españolas, los agentes, armados con megáfonos, bocinas y banderas de España, lanzaban proclamas pidiendo la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de su ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska «por no condenar las agresiones sufridas por nuestros compañeros y por no respetar nuestro derecho a reunirnos con ellos».

A la convocatoria asistían algunos de los agentes que iban en el grupo que fue agredido por los independentistas radicales. «Cuando acabó la manifestación, en una plaza como ésta, nos sitiaron. Solo nos dejaron una salida. Hubo momentos de pánico. En medio de la masa se quedaron siete compañeros y fueron a por ellos, provocándoles con amenazas e insultos», contaba un guardia civil que vivió los hechos en primera persona.

«Nosotros nos pudimos refugiar en un centro comercial cercano. Nos cambiamos las camisetas para que no nos identificaran porque venían a por nosotros», relataba otro policía que también estuvo allí. «Por nuestro trabajo estamos acostumbrados a situaciones de gran tensión pero aquello fue impresionante, estaban completamente organizados. No entramos en sus provocaciones porque era lo que querían que hiciéramos», añadía.

Todos a una

Ante el ferviente aplauso y los vítores de los agentes concentrados en San Antonio para mostrarles su apoyo, otro de los manifestantes que acudió a la concentración de Jusapol en la capital gaditana relataba su experiencia. «Lo que no saben es que vamos a volver a Barcelona a terminar nuestra manifestación y que no les tenemos ningún miedo». Todos los agentes presentes, guardias civiles y policías nacionales a una, levantaban sus pancartas y banderas para «demostrar que la lucha sigue. No vamos a dejar que nos atemoricen ni engañen».

Minutos después del inicio de la concentración representantes del colectivo se dirigían a la sede del partido socialista para hacer entrega de un escrito dirigido al ministro del Interior. Trabajadores y miembros del partido les abrían y los agentes les explicaban a ellos el motivo de sus reivindicaciones. Ningún representante político se encontraba en ese momento en las oficinas. Los miembros de Jusapol pudieron incluso subir a la primera planta y desde ahí dirigirse al resto de compañeros desde el balcón de la misma sede.

Además de condenar los actos violentos sucedidos en Cataluña, los agentes volvieron a exigir la equiparación salarial ya que entienden que lo firmado por el anterior Gobierno y continuado por el actual Ejecutivo y los sindicatos no responde a su reclamación, tratándose de una subida salarial y no una equiparación real con las fuerzas autonómicas que, además, está pendiente de la aprobación de los Presupuestos. Por otro lado, consideran que el acuerdo deja fuera importantes mejoras demandadas relativas a la segunda actividad y reserva, las jubilaciones, las pagas y horas extras y la asistencia a juicios. «A igual trabajo, igual salario», volvían a gritar de nuevo con fuerza.