Emilio Paredes, junto al cartel que acredita que ha vendido el boleto.
Emilio Paredes, junto al cartel que acredita que ha vendido el boleto.
Loterías

«Das un millón de euros y al día siguiente tienes que volver a abrir... pero con toda la alegría del mundo»

Emilio Paredes es el propietario de la administración de Loterías 'Alba', que ha dado un millón de euros en 'El Millón'

Un gaditano gana un millón de euros en la Lotería

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Emilio Paredes es el propietario de la Administración de Loterías número 13 de Cádiz. Quizá sea por el nombre del establecimiento, 'Alba' (Amanecer), que se ha conjurado la mala suerte que se le atribuye a ese número. Si no, que se lo digan al ganador de un millón de euros del sorteo de 'El Millón' de este viernes, que compró su boleto en este establecimiento, lleno en la mañana de este sábado.

Esa supuesta mala suerte, explica Paredes, está anulada desde hace tiempo. «No es el mayor premio que hemos dado», indica mientras señala un diploma de Loterías por haber entregado un premio de tres millones de euros en la Primitiva. El mayor premio, uno de 3,1 millones de euros. Sin embargo, la alegría por dar premios tan altos no desaparece pese a empezar a ser una costumbre. «Das un premio de un millón de euros y al día siguiente tienes que venir a trabajar; eso sí, con toda la alegría del mundo» explica Paredes con una gran sonrisa.

Paredes desconoce quién es el comprador del boleto agraciado, que tiene el código TDR42621. «Sólo sé que es una apuesta de dos columnas». Se enteraron de que habían dado el premio en la noche del mismo viernes, cuando Loterías y apuestas del Estado notifica las combinaciones ganadoras, las cuantías y los lugares de venta.

Su administración, de parte indirecta, se ha llevado parte del pellizco. «En los días siguientes la gente se anima más a comprar, piden más de nuestro número para la Lotería de Navidad -el 69-812, por si alguno quiere probar suerte- y, sobre todo, se contagia esa alegría en los clientes, que tienen la sensación de que les puede tocar a ellos».

¿Aparecerá el afortunado poseedor del boleto? Nunca se sabe. La mayor parte de quienes ganan estos premios prefieren mantener la discreción y tardan en volver por el despacho de lotería. Pero otros se enteran allí mismo cuando van a comprobar el boleto. «Me acuerdo del caso de un chico que, al descubrir que había ganado 30.000 euros, se fue dando saltos de alegría para el coche diciendo 'para la entrada, esto para la entrada'... Aunque también ha habido casos de ganadores que les he dicho que habían ganado mucho más y han puesto cara de poker, supongo que reservando la alegría para casa». Para Paredes, no obstante, la alegría ya llegó anoche «cuando supe que alguno de mis clientes iba a pasar un verano estupendo».