José Luis, repartidor de Mercadona, entrega los alimentos a las encargadas de elaborar la comida.
José Luis, repartidor de Mercadona, entrega los alimentos a las encargadas de elaborar la comida. - F. JIMÉNEZ
INICIATIVA

Líderes en solidaridad

Desde el año 2013 Mercadona tiene en marcha un proyecto de donación de alimentos de primera necesidad a comedores sociales

CÁDIZActualizado:

«Devolver a la sociedad parte de lo que recibimos de ella». Esa es la premisa con la que Mercadona inicia su indispensable labor social en el año 2013, en plena crisis económica. Desde entonces son incontables las toneladas de alimentos que la marca ha donado a comedores sociales y bancos de alimentos. En Cádiz capital Mercadona apoya cada día al comedor de la calle María Arteaga. La ayuda de Mercadona es indispensable para que este centro pueda seguir funcionando después de casi treinta años. Las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul mantienen el comedor ‘Virgen Poderosa’, un espacio en el que ofrecen comida todos los días a personas que no tienen recursos. Sor Trinidad está al frente de esta obra social que funciona gracias a las personas que colaboran desinteresadamente y a las donaciones que llegan desde la tienda Mercadona que se encuentra en San Severiano. Al principio era la de la Avenida de la Ilustración la que proporcionaba los productos pero actualmente y por cercanía se hace desde la nueva tienda de Mercadona en Cádiz.

Precisamente allí se inicia todas las noches este imprescindible proceso solidario. Los responsables de las diferentes secciones son los encargados de retirar los productos que van a caducar pronto (en unos cuatro días). Se trata de alimentos de primera necesidad aptos para el consumo pero no para la venta. Frutas, verduras, carnes y pescados en bandejeros se retiran de los lineales. La operación se realiza con especial cuidado para no romper la cadena de frío. Los alimentos se reservan en las cámaras frigoríficas de forma que no pierdan la trazabilidad y al día siguiente salen en el reparto de la mañana.

José Luis se encarga de llevar los productos a María Arteaga. Recoge la mercancía del almacén junto con la que va destinada al servicio a domicilio de los clientes. La primera parada de su jornada es en la calle Sagasta para acercar las cajas de productos al comedor de las monjas que funciona los 365 días del año. Para los empleados de Mercadona también es muy satisfactorio poder contribuir con su trabajo en esta acción social. Forman parte de esta admirable cadena solidaria.

En la cocina trabajan desde muy temprano Sofía y Toñi. La superiora de la comunidad, sor Antonia, acompaña a sor Trinidad, responsable de la cocina y la despensa. El menú del día ya está planteado con los alimentos que Mercadona proporciona. Entre 80 o 90 usuarios acuden a este comedor social aunque algunas veces llegan a ser hasta cien. «Utilizamos todo lo que nos llega del supermercado. Sobre eso vamos planteando qué es lo que cocinamos. Son ya veintiocho años los que llevamos funcionando y abrimos todos los días y la verdad es que es una labor muy bonita que me resulta muy gratificante», explica sor Trinidad que además fue una de las fundadoras del ‘Virgen Poderosa’.

El equipo humano que hace posible que los usuarios puedan comer cada día.
El equipo humano que hace posible que los usuarios puedan comer cada día.

Para las Hijas de la Caridad la colaboración que les presta Mercadona es hoy en día fundamental. «Es el único supermercado que nos ayuda. Además de eso nos apoyamos en el Banco de Alimentos, en algunas subvenciones y también con nuestras pensiones... Solo así podemos sostener el comedor», indica sor Trinidad.

Actualmente son nueve las religiosas que viven en esa comunidad aunque solo dos están en activo puesto que las demás son muy mayores. Por eso a la ayuda indispensable de Mercadona se une la de los voluntarios que colaboran a diario.

A las 12.30 horas empieza a funcionar el comedor. Hay usuarios que sobreviven desde hace años gracias al ‘Virgen Poderosa’. Otros comen allí temporalmente... «Suelen ser personas sin hogar que están en la calle desde hace tiempo... o bien mayores de sesenta años con una pensión de trescientos euros... También hay población inmigrante y chicos jóvenes junto a desempleados de larga duración...», explica Lucía, que es la trabajadora social del centro. Su función es también muy importante ya que sirve de apoyo para los usuarios a los que se presta una atención especial e individualizada con el objetivo de que puedan prosperar.

Además de alimentos frescos y algunos congelados, Mercadona también ayuda a las Hijas de la Caridad con productos de perfumería de primera necesidad de otras secciones como algunos artículos de limpieza. De esta forma Mercadona se ha convertido en un referente en solidaridad, con un proyecto social ejemplar y muy necesario.

Una acción que se extiende a toda la provincia

En Cádiz capital la tienda de la Avenida de la Ilustración de Mercadona realiza esta misma acción social pero en este caso destina los productos al comedor de Amigas al Sur. Diariamente esas cocinas reciben alimentos de primera necesidad para poder atender a los usuarios. En la provincia Mercadona colabora otros tres comedores a los que acuden personas necesitadas: Padre Cruceyra en Algeciras, Nuevo Ciclo en Jerez y Nuevo Hogar Betania de La Línea, con el que la compañía ha empezado a colaborar recientemente.

Al margen de la asistencia a estos centros, Mercadona dona productos al Banco de Alimentos de Cádiz y el del Campo de Gibraltar y también participa en la Gran Recogida y en las operaciones Kilo. En 2017 fueron en total 59 toneladas de alimentos las que Mercadona cedió en diferentes iniciativas en la provincia de Cádiz. Dentro de su plan de acción social en toda Andalucía la firma valenciana ha desarrollando una importante labor de ayuda con la donación y redistribución de 1.416 toneladas de alimentos en el año 2017. Para este 2018 Mercadona habrá superado esos datos ya que se han incorporado acuerdos de colaboración.