Pablo Iglesias y 'Kichi' en un acto de campaña en el Palacio de Congresos de Cádiz en diciembre de 2015.
Pablo Iglesias y 'Kichi' en un acto de campaña en el Palacio de Congresos de Cádiz en diciembre de 2015. - Antonio Vázquez
ELECCIONES MUNICIPALES 26-M

Pablo Iglesias no vendrá a Cádiz y Kichi logra evitar la foto juntos

El secretario general de Unidas Podemos cambia su agenda y finalmente el sábado estará en Sevilla

El alcalde atribuye lo sucedido a una falta de «coordinación de agendas» y «comunicación» entre Madrid y Cádiz

CádizActualizado:

Mejor ‘Kichi’ sin Pablo Iglesias. Eso debieron pensar ayer desde el equipo de campaña del alcalde de Cádiz y candidato a la reelección el 26 de mayo cuando desde la dirección nacional de Unidas Podemos se lanzaron a anunciar que Pablo Iglesias compartiría mitin, micro y protagonismo con él este sábado en Cádiz. Al final el secretario general, Pablo Iglesias, no cruzará el Segundo Puente. Iba a acudir a la capital gaditana para arropar en un acto de campaña al candidato de Adelante Cádiz (Podemos, Ganar Cádiz e IU) y actual alcalde, José María González ‘Kichi’, para sorpresa del equipo de campaña gaditano, que no sabía nada de la visita del secretario general ni de la exitencia de mitin alguno.

Ese es el argumento que ha ofrecido el propio alcalde, que minimizó lo sucedido atribuyéndolo a una «falta de comunicación entre la gente de comunicación de Pablo en Madrid y nosotros aquí en Cádiz. En la agenda de Pablo aparecía un acto el sábado por la mañana y nosotros aquí en Cádiz no nos habíamos enterado ni habíamos solicitado espacio ni habíamos puesto en marcha el mecanismo de producción» para preparar un evento «mínimamente».

La explicación desde el partido en Cádiz fue que la visita no había estado «en ningún momento en agenda, ni previsto. Los actos de campaña están cerrados desde hace tiempo y no tenemos ningún acto con Pablo Iglesias», señalaron a este periódico.

Distanciamiento con Madrid

Por este motivo llama la atención dos cosas cosas. En primer lugar, que si los actos de campaña estaban cerrados (aunque normalmente sujetos a cambios) no se supiera la previsión de la dirección nacional, lo que deja en entredicho la fluidez de las relaciones o la comunicación entre Cádiz y el partido a nivel federal. En segundo lugar, sorprende de Kichi que tras conocer la intención de su partido, aún sin tiempo de organizar un mitin, no haya ofrecido la posibibilidad de celebrar otro tipo de acto menos multitudinario (un paseo electoral, una visita a alguna peña o una convocatoria que exija menos preparativos que un mitin) para garantizarse la presencia de su número uno en Cádiz.

Finalmente Unidas Podemos ha anunciado que Pablo Iglesias en vez de Cádiz este sábado visitará Sevilla, cuyo mitin previsto para las elecciones generales se suspendió por coincidir con el debate a cuatro en TVE. A pesar de la cercanía geográfica entre ambas capitales andaluzas, el alcalde también descartó una visita informal del secretario general por considerar que «se merece que se le reciba con un acto como mandan los cánones» y no descarta hacerlo más adelante, después de las elecciones.

Con todo, el anuncio no parece que haya hecho mucha ilusión en Podemos en Cádiz, más bien ha incomodado por tener que justificar la negativa. En otros tiempos no muy lejanos el anuncio de la visita hubiera sido, muy probablemente, bien acogida.

Roces entre Kichi e Iglesias

José María González y Pablo Iglesias han mantenido desencuentros públicos a colación de temas como las corbetas de Arabia Saudí , la medalla a la Virgen del Rosario y la compra de Iglesias del chalé en Galapagar.

Detrás de este cambio de agenda en plena campaña electoral de las municipales y autonómicas en varias comunidades subyace la relación distante del sector oficialista con la corriente anticapitalista, de la que Kichi es uno de sus principales referentes junto a la parlamentaria andaluza Teresa Rodríguez.

Lo sucedido con el frustrado acto en Cádiz también da la medida del equilibrio de fuerzas en el seno de la formación morada en la que Kichi estaría en una posición sobrada para afrontar las elecciones locales sin necesidad de estar acompañado por Pablo Iglesias. Rechazar una foto juntos lejos de ser un sacrificio sería un punto a favor para el alcalde gaditano que aspira a revalidar su sillón en San Juan de Dios.

Pablo Iglesias, por su parte, tras unos discretos resultados en las elecciones generales, habría apostado por incluir Cádiz en su agenda de campaña por el tirón de González Santos, por ser uno de los ayuntamientos del cambio, pero también por ser una de las plazas importantes de cara a tener una mayor capacidad de negociación con la vista puesta en lograr un Gobierno de coalición con los socialistas de Pedro Sánchez. Cabe destacar en este sentido que Podemos ha logrado gobernar estos cuatro años en Cádiz gracias a la abstención del PSOE de Fran González en el Pleno de investidura, puesto que el partido más votado en 2015 fue el Partido Popular, que consiguió dos concejales más que Por Cádiz sí se puede (Podemos).

Este paisaje pinta muy diferente al de hace cuatro años, cuando Iglesias inició en Cádiz la 'ruta del cambio' y aún se recuerda a los dos políticos sentados en la plaza de San Juan de Dios, puño en alto con el bastón de mando de la ciudad.

Así las cosas, la caravana morada cambia el recorrido y no solo no circulará por Cádiz. Tampoco visitará otras capitales donde las candidaturas de izquierdas participadas por Podemos lograron alcaldías hace un mandato como es el caso de A Coruña, Zaragoza, Santiago de Compostela o Valencia. Los motivos difieren en cada caso. Por ejemplo, en Zaragoza, donde en 2015 ganó la alcaldía Pedro Santisteve en una candidatura formada por Podemos, no se repite la confluencia y Podemos se presenta por separado con candidatura propia. En Valencia tampoco se ha revalidado la confluencia que encabezó Joan Ribó, de Compromís, junto a València en Comú, la candidatura de Podemos e independientes. En Madrid el nuevo partido de la alcaldesa Manuela Carmena e Íñigo Errejón, Más Madrid, también se presenta por separado -no con pocas dificultades para hacer campaña- aunque temiendo la fragmentación del voto de izquierda que hace cuatro años representaba Podemos, ahora Pablo Iglesias también ha pedido el voto para ellos.

Con la salida de Errejón desaparecía el sector ‘errejonista’ del partido, quedando solo el ‘pablista’ y los anticapitalistas, que son fuertes en Andalucía y entre cuyas figuras principales se encuentran el propio Kichi y Teresa Rodríguez, Secretaria general de Podemos en Andalucía y parlamentaria andaluza por la coalición de izquierdas Adelante Andalucía.

Curiosamente el germen andaluz anticapitalista se ha extendido a otros sitios como Madrid, donde el exedil de IU Carlos Sánchez Mato se presenta con Madrid en Pie Municipalista en coalición con Anticapitalistas el próximo 26 de mayo.

Un solo ayuntamiento del cambio

Las disputas internas, las listas electorales y las distintas familias políticas han debilitado al partido y a Pablo Iglesias hasta el punto de que su caravana electoral solo hará parada en uno de los ayuntamientos del cambio, baluartes que han sustentado desde 2015 y hasta hace poco el proyecto municipalista de Podemos. Así, de Madrid, Barcelona, La Coruña, Zaragoza, Valencia y Cádiz solo ha encontrado en la carrera electoral hacia el 26 de mayo el hombro de la alcaldesa de la Ciudad Condal, Ada Colau. Y ello, a pesar que en clave interna la directriz era afianzar el cambio en esos municipios para que sirvieran de ejemplo e inspiración a otras localidades y lograr gobernar en más ciudades. A fecha de este martes solo están garantizados mítines de Pablo Iglesias en Barcelona y Ferrol, con el alcalde de IU.

El caso de Cádiz cobra especial significado porque es el único municipio donde gobierna Podemos (Por Cádiz sí se puede) y no una candidatura de unidad popular; es la ciudad que Pablo Iglesias eligió para arrancar la 'ruta del cambio' y el alcalde es uno de los referentes de la corriente interna anticapitalista.

Antes y después de 2015 en Cádiz

Parece un espejismo ese 4 de diciembre de 2015 en el que Pablo Iglesias, Íñigo Errejón, Kichi y Teresa Rodríguez abarrotaron el Palacio de Congresos de Cádiz (se quedaron 500 personas fuera) en el acto de inicio de campaña de las elecciones generales. Tres años y medio después Errejón ya no está en el partido y la brecha entre el sector oficialista, dirigido por Iglesias y Montero, y la corriente anticapitalista es tal que ha logrado frenar la pretendida visita del líder nacional a Cádiz.

En esa cita electoral en el Palacio de Congresos Pablo Iglesias reprochó al PSOE que fuera «distinto en campaña y en el Gobierno». En la actualidad le pide a Pedro Sánchez formar gobierno juntos.

Otro capítulo que revela el pulso en el seno de Podemos se remonta a las pasadas elecciones autonómicas del 2 de diciembre en Andalucía, en las que Podemos concurrió en la coalición de partidos de izquierda bajo las siglas Adelante Andalucía (fórmula no apoyada en un primer momento por la dirección nacional), con Teresa Rodríguez al frente. Todos los líderes nacionales respaldaron a sus candidatos con varias visitas a la provincia de Cádiz excepto Pablo Iglesias.