El alcalde de la ciudad, a su llegada a los juzgados de San José. - Francis Jiménez
Tribunales

Kichi: «El que tendría que estar sentado en el banquillo sería el estado de Israel»

El alcalde gaditano y representantes de Apdha en Cádiz han declarado en los Juzgados de San José tras la denuncia de la organización israelí ACOM por un presunto delito de incitación al odio

Cádiz Actualizado: Guardar
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El alcalde de Cádiz, José María González Santos 'Kichi', acompañado por los concejales de Adelante Cádiz Martín Vila y Ana Fernández, y del representante de la Asociación pro Derechos Humanos de Cádiz (APDHA), Diego Boza, ha acudido este miércoles a declarar a los Juzgados de San José tras la denuncia de la organización israelí ACOM (Acción para la comunicación de Oriente Medio) por un presunto delito de incitación al odio tras la cancelación en el año 2017 de un ciclo de cine promovido por la embajada de Israel.

En concreto, el ciclo constaba de cuatro películas, de las cuales se llegaron a proyectar en el Espacio de Cultura Contemporánea (ECCO) las dos primeras: ‘Buenos días, señor Fiedelman’ y ‘El diluvio’, quedando suspendidas las otras dos cuyos títulos eran ‘The matchmaker’ y ‘2 night’.

Las razones de la suspensión de este ciclo se basaban en que entraba en contradicción con el acuerdo que se tomó en la Junta de Gobierno Local en 2016 por la que el Ayuntamiento se adhería a la campaña 'Espacio Libre de Apartheid Israelí', con la que se pretende hacer ver al estado israelí de las vulneraciones de los derechos humanos que se están produciendo con el pueblo palestino en territorios como la franja de Gaza, Cisjordania o los Altos del Golán.

Incluido en la programación cultural

El ciclo estaba incluido en la programación cultural del Ayuntamiento de Cádiz aunque, en el momento en el que comenzó a difundirse a través de las redes sociales que se estaba incumpliendo un acuerdo de la propia Junta de Gobierno Local del Consistorio, se decidió suspender de manera inmediata el ciclo por parte del equipo de Gobierno.

Esta suspensión provocó la reacción inmediata de la embajada de Israel, promotora de este ciclo de películas, que llegó a calificar la actuación del Ayuntamiento de Cádiz de «censura cultural basada en criterios políticos, evocando épocas oscuras de la historia contemporánea».

Alegaba a su vez que este ciclo había recorrido varios festivales europeos e insistía en que era «inaceptable» este tipo de acciones ya que no contribuían a avanzar en el camino hacia la paz entre Israel y los palestinos sino que, por el contrario, «demonizaban no solo al estado o al gobierno israelí sino a los ciudadanos y sus manifestaciones culturales o artísticas».

Por su parte, la asociación ACOM decidió denunciar estos hechos al considerar que se había «vulnerado el derecho fundamental consagrado en los artículos 13, 14, 16 y 20 de la Constitución española», siendo condenado el Ayuntamiento por el juzgado de lo contencioso administrativo en costas procesales. Pero la causa no ha quedado tan solo en la vía civil ya que ahora se ha abierto la causa por la vía criminal, que podría acabar -según representantes de ACOM- con la inhabilitación del alcalde.

En contra de la ocupación

El alcalde y el resto de declarantes han entrado en los juzgados cerca de las diez de la mañana contando con el apoyo de miembros de la APDHA, que se han concentrado en sus puertas en señal de solidaridad conlos denunciados.

A la salida, el regidor gaditano ha manifestado que «hemos venido una vez más a demostrar nuestra disposición a esclarecer estos hechos de los que se nos acusa».

Ha añadido que mientras declaraba ante la jueza «me hacía la pregunta de por qué estábamos nosotros sentados en un banquillo y no el estado de Israel, con la ocupacion ilegal que viene perpretando durante décadas de territorios palestinos».

Una condena internacional

Kichi ha recordado que esta ocupación «ha sido condenada por cientos de organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos y, además, hay resoluciones tanto de Naciones Unidas como del Tribunal Internacional de La Haya condenando la actuación de Israel»

El regidor gaditano ha insistido en que le ha explicado a la jueza la actitud del Ayuntamiento de Cádiz y por qué se adhirió en el año 2016 a esta campaña en contra del apartheid. A su juicio, en ese contexto se entiende que el ciclo de cine que se venía celebrando en la ciudad «contradecía esta adhesion», de ahí la decisión de su suspensión.

Kichi ha recalcado que «no tenemos nada contra la cultura israelí ni contra su cine pero sí de que ocupen de manera ilegal los territorios de Palestina. Lo sentimos así y nuestro corazón y nuestra mente está con el estado palestino y seguiremos en la misma línea de defensa de sus derechos».

El alcalde ha concluido sus declaraciones ante los medios aseverando que «vamos a luchar contra el apartheid, contra el racismo y contra dicha ocupación, que nos impide -en un acto de coherencia- colaborar con el gobierno de Israel mientras no cese».

«Abuso sobre el pueblo palestino»

Por su parte, el representante de APDHA, Diego Boza, ha insistido en que «estamos a favor de la libertad de expresión (en relación al cine israelí) pero creemos que la embajada israelí pretendía hacer una campaña de publicidad para lavar su imagen frente a la vulneración de los derechos fundamentales y de los derechos del pueblo palestino».

Boza ha asegurado que «estamos hasta orgullosos de estar aquí para que este tipo de organizaciones sionistas vean dañado el abuso que realizan del pueblo palestino, al que vamos a seguir defendiendo».

A juicio de la APDHA, esta asociación ha hecho un «uso torticero de las intituciones judiciales para intentar acallar las voces de los defensores de los derechos humanos en Palestina».