Jutta se encuentra en una silla
Jutta se encuentra en una silla
CÁDIZ

Iguales en Acción denuncia el rechazo que sufre en Cádiz la alemana de la flauta

La asociación destaca el apoyo de algunas personas así como taxistas que sí desplazaron a la mujer

CádizActualizado:

La asociación Iguales en Acción de Cádiz ha denunciado públicamente el rechazo y la falta de solidaridad de algunas personas hacia, Jutta, conocida en Cádiz como la alemana de la flauta, una persona sin hogar que lleva en las calles de la ciudad cerca de veinte años.

Según esta asociación la situación que vivió esta persona fue de auténtico rechazo por casi todos los que se encontraban en las salas de espera de los hospitales. Menchu Romero, de Iguales en Acción, fue quien llevó a Jutta para que fuera atendida este pasado lunes. «Llevamos muchos años solicitando que se trabaje en concreto con este caso porque nunca ha sido atendida por nadie profesional. Su caso es peliagudo porque es una persona que es enferma mental. Recibe agresiones físicas y la gente le tiene miedo y eso es debido al desconocimiento porque es una persona muy dulce cuando se le trata. En estas navidades habíamos observado que no se estaba levantando del sitio». Esa situación fue lo que llevó a intervenir a Iguales en Acción que lamenta que fuera imposible que se quedara ingresada en uno de los dos centros sanitarios a los que acudieron.

Menchu lleva tiempo siguiendo a Jutta. La conoce y se ha ganado su confianza. «Ella es solitaria y siempre ha rechazado el albergue pero ahora se encuentra muy mal y sí ha aceptado la ayuda. En el hospital no nos hicieron un ingreso socio sanitario. Nos dieron el alta con un antibiótico para su gran infección de orina aunque nosotros entendemos que los hospitales tienen que trabajar de una manera transversal». Su situación es especialmente preocupante ya que al margen del estado de salud esta mujer no tiene documentación ni recursos económicos de ningún. «Necesita un acompañamiento y el Ayuntamiento es el que se tiene que encargar y así lo está haciendo pero a las 8 de la mañana sale del albergue y solo se mueve alrededor del mismo porque va en silla de ruedas pero es que no tenemos otro recurso».

Menchu Romero vivió personalmente el rechazo de las personas por la presencia de Jutta. «La protesta ciudadana es la del olor y entendemos las dificultades que ello conlleva pero nuestra alarma es saber qué le estaba pasando a esta persona. Solicitamos al ayuntamiento que hiciera algo y como no hay equipo de calle decidimos ser nosotros quienes la sacáramos de ahí». La portavoz de Iguales en Acción esperaba que le hicieran un diagnóstico para determinar qué problema le impide andar. «Desconocemos qué le pasa en las piernas porque cada vez va a más... denunciamos a las administraciones porque no hay recursos y tiene que haber un equipo de calle de profesionales ya hay que crear vínculos y trabajar muchas cosas. Pero además, la sociedad también tiene responsabilidades por la exclusión social que sufre. Hay gente que le insulta, le tira naranjas... entiendo que ella provoca miedo pero ella pasa las noches muy mal con muchos dolores y muy poca gente que se acerca a ella con cariño y corazón y es una persona que está enferma pero es muy bonita».

Iguales en Acción no ha cesado en la búsqueda de soluciones. «Estamos intentando hablar con la embajada de Alemania. Le hemos sacado la tarjeta sanitaria, estamos también pendientes de cuidar su aseo personal, su medicación y el objetivo es buscarle un recurso permanente de alojamiento porque ella no quiere vivir en la calle. Nosotros llevamos tiempo en crear el vínculo día a día... Siempre solicitamos este caso y lo denunciamos al ayuntamiento, siempre».

Héroes anónimos

No todo fue rechazo y desde Iguales en Acción se ha querido destacar la ayuda recibida por algunas personas que presenciaron la situación. «Hubo personas y taxistas que fueron héroes que sin importarles la situación física vieron la realidad y no pusieron pegas». Menchu Romero incide en que «no hemos insultado a un gremio sino la falta de sensibilidad de algunas personas. Hubo gente que se acercó y nos trajeron agua... pero también por otros nos movieron de la sala de espera en cuatro ocasiones. Jutta estaba enferma en un estado lamentable y había que atenderla y si la administración no está, seamos la sociedad la que lo hagamos. Nosotros apostamos por el recurso de viviendas y por proyectos de acompañamiento con personal técnico pero cada uno en su espacio por dignidad», concluye.