TRIBUNALES

La Fiscalía pide el archivo de uno de los casos de las tarjetas de la UCA

El Ministerio Público cree que sí hay indicios muy claros de estafa y malversación de uno de los vicerrectores implicados pero que dichos delitos han prescrito

El profesor investigado pasaba dietas que ya había pagado con la Visa de la Universidad para supuestamente cobrarlas por duplicado

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La Fiscalía de Cádiz ha solicitado al juzgado que instruye la causa en la que se investiga judicialmente a uno de los exvicerrectores por el supuesto uso irregular que hizo de las tarjetas de la UCA, el sobresimiento libre o archivo de dicho procedimiento al considerar que los delitos de estafa y malversación continuada de los que se les acusa han prescrito. Aun así, aunque se deben de acoger a este requerimiento legal por el tiempo transcurrido y el tipo de delito, el Ministerio Público deja claro en su escrito que en la actuación de este profesor hay indicios de que cometió dichas conductas ilícitas.

Como se recordará, la Fiscalía denunció a tres cargos del anterior equipo directivo de la Universidad de Cádiz por varios delitos que presuntamente cometieron haciendo un uso indebido de las tarjetas que obraban en su poder como personal académico. Según dicha denuncia, cargaron a la Universidad gastos de viajes, comidas y compras de forma irregular. La actuación del Ministerio Público se dirigió por separado contra los tres excargos. Ninguno de ellos forma parte del actual equipo directivo de la Universidad.

Las denuncias se basaban fundamentalmente en informaciones de 2014 que aseguraban que el anterior equipo de gobierno de la UCA había cargado a las tarjetas de crédito de la institución gastos personales por más de 380.000 euros entre los años 2007 a 2011 de restaurantes, viajes o tiendas de muebles. Tras las diligencias practicadas, la Fiscalía halló indicios claros de estas supuestas prácticas irregulares por lo que dirigió denuncia contra cada uno de ellos que se han estado instruyendo en diferentes juzgados al ser acciones independientes e individuales.

Pues bien, según fuentes consultadas, en el asunto referido a uno de estos vicerrectores, el propio Ministerio Fiscal ha pedido el sobresimiento libre al considerar que los delitos están prescritos.

Aún así la acusación pública sigue sosteniendo que sí actuó de una manera ilícita. Ahora será el juez el que podrá sostener que efectivamente ha traspasado el plazo legal para la posible condena, que simplemente lo archive al ver que no hay tal delito o que, por el contrario, ordene proseguir la causa. En el escrito enviado al juzgado de instrucción, el fiscal enumera una veintena de hechos donde, según las actuaciones del Grupo DECO y de la UCA, así como el informe de auditoría que realizó ésta última, resultan acreditados una docena de «reintegros indebidos» por gastos ocasionados durante sus desplazamientos, que solicitó y recibió el referido vicerrector. La mayoría de ellos se produjeron durante viajes académicos al extranjero entre septiembre de 2007 y el verano de 2010.

Gastos de comidas y cenas por duplicado

Por ejemplo, a finales de 2007, el investigado permaneció en Chile y Argentina durante dos semanas con motivo de una reunión de posgrado. A su regreso solicitó el reintegro de los gastos que su estancia profesional le había ocasionado dicho viaje en manutención por un importe total de 618 euros. Sin embargo, según la investigación, en la correspondiente solicitud de indemnización omitió que dos cenas y comidas de esos días ya las había pagado con la tarjeta de la Universidad, no restándolas del total, lo que supuso un perjuicio de 103 euros para la institución.

Misma circunstancia se repitió en otro viaje a Colombia que realizó entre los días 16 y 27 de noviembre de ese mismo año. Entonces incluyó diez dietas, si bien en esa solicitud ocultó que había abonado con cargo a la UCA la cena de dos días, 78 euros. Esta misma práctica, cobrar como dieta posteriormente cenas y comidas que ya había pagado con la ‘visa de empresa’, la repitió en numerosas ocasiones.

Según la auditoría también hizo lo mismo en viajes académicos a San Petersburgo, Colombia, Méjico, Argentina nuevamente, China, Santiago de Compostela, República Dominicana y Nicaragua. En todos ellos los importes abonados con la tarjeta de la UCA no fueron grandes cuantías pero la suma sí supuso finalmente un montante más serio. También aparece como acreditado el que pasara como dietas los gastos de peaje cuando se trasladó a Sevilla en varias ocasiones a reuniones de trabajo que ya había pagado en el propio peaje con la tarjeta 'de la casa'.

Se cree acreditado también que pasó dietas de los gastos de peaje en autopista cuando ya las había pagado con la tarjeta en el mismo control

En cuanto al viaje a Rusia, la Fiscalía sostiene que no se ha aclarado suficientemente si para afrontar los costes del desplazamiento y la estancia en dicho país, el investigado recibió además una beca Tempus Proyect por más de dos mil euros, ni las condiciones de esta ayuda, ni si tampoco cargó con la tarjeta de la UCA los gastos de estancia de su esposa durante dos días en un hotel de San Petersburgo. Los perjuicios ocasionados a la Universidad por estos hechos ascenderían al abono del pago de una dieta de 2.109 euros.

Guadalpín y comida para seis en Puerto Banús

Además hay otros gastos que no se han podido esclarecer «suficientemente» si se llegaron a abonar por partida doble (en dietas y con la tarjeta). Entre ellos, gastos de hotel como la estancia en una habitación doble durante un fin de semana de enero de 2008 en el lujoso hotel Guadalpín de Puerto Banús y una comida para seis comensales que costó 312 euros. También se refiere la auditoría a otros gastos de cenas y comidas que fueron justificados por el investigado como de «atenciones protocolarias».En una de estas ocasiones se cargaron siete comidas o cenas por importe de 1.582 euros.

La Fiscalía denunció en este caso que los hechos atribuídos se refieren en primer lugar al reembolso indebido de determinados gastos ocasionados durante sus desplazamientos que no habían sido abonados con su dinero personal sino con cargo a la tarjeta de la UCA, y en segundo lugar, al abono con la referida visa de determinados gastos que carecían de relación con las actividades académicas del vicerrector.

Estos hechos se calificaron como estafa continuada por cuanto el investigado omitió informar de las correspondientes solicitudes de indemnización que una parte de dichos gastos, cuyo reintegro reclamaba, habían sido abonados con cargo al patrimonio de la UCA. Y que los referidos en segundo lugar podían ser constitutivos de un delito de malversación. Según la investigación, el importe de estos reembolsos ilícitos ascienden a algo menos de 3.000 euros, mientras que el importe de las cantidades dispuestas mediante la tarjeta de la UCA serían de unos 3.600 euros.

Sin embargo, debido al tiempo transcurrido desde los hechos y los delitos de los que se le acusa, la Fiscalía se ha visto 'obligada' a interesar el archivo por prescripción, sin perjuicio de que la UCA pudiera tomar al respecto las acciones civiles procedentes.