Los bomberos apuntalaron el pasillo de la vivienda.
Los bomberos apuntalaron el pasillo de la vivienda. - LA VOZ
VIVIENDA

Entre el susto y la sorpresa en Bendición de Dios, 3

Los Bomberos apuntalaron un techo de la vivienda tras la caída de una viga este lunes

CádizActualizado:

Este lunes los efectivos de Bomberos de Cádiz acudieron a una llamada en la central del 085 que alertaba de la caída de una viga en una vivienda de la calle Bendición de Dios 3, en el barrio del Mentidero de la capital gaditana. El aviso lo dieron los propietarios de la vivienda que, aunque no viven en el domicilio, se encontraban allí para revisar el estado de la vivienda tras las lluvias. «Vimos que había una viga pequeña del pasillo corredor que estaba mal y llamamos a los bomberos por precaución, para prevenir males mayores. Llegaron cinco camiones de bomberos y la policía, y en un momento la calle se llenó de vahículos y de gente mirando y preguntando. Nos asustamos por la alarma que se creó en un momento».

Así narra M.M. (una de las propietarias, prefiere que no aparezca más que las iniciales de su nombre) veinticuatro horas después cómo vivió aquellos primeros instantes tras llamar a los bomberos. Este martes se encontraba con un familiar en la vivienda, que ya ha sido inspeccionada por los técnicos municipales de Urbanismo para evaluar lo sucedido y realizar los requerimientos urbanísticos que estimen oportunos para garantizar la seguridad.

M.M. sostiene que la lluvia puede haber sido el factor causante de la caída de la viga que obligó a los bomberos a apuntalar cinco cabezas de viga del techo del pasillo de la casa y colocar una marquesina para asegurar las alfajías que estaban en mal estado.

En el domicilio no vive nadie desde hace años. Pasó en herencia a varios familiares de la antigua moradora. Uno de ellos es M.M. y cuenta que hace más de un año comenzaron a tramitar la licencia de obras para «hacer algunas reformas» en la vivienda. A simple vista algunos techos y paredes urgen una intervención a juzgar por las grietas, humedades y otros signos de deterioro que muestra. En cualuqier caso, será el informe urbanístico del Ayuntamiento el que indique la pauta de actuación.

En el domicilio este martes también se encontraba el capataz que se va a encargar de la reforma del piso, que cuenta desde hace poco con la licencia de obra, tal y como asegura: «Hace tiempo presentamos el proyecto al Ayuntamiento, tuvimos que modificarlo porque nos dijeron que el presupuesto era muy bajo para las obras que se querían hacer, lo volvimos a presentar y ya nos dieron la licencia».

El arreglo del piso comenzó de manera tímida hace poco más de un mes, cuando pusieron nueva la cazoleta del techo del pasillo que este lunes colapsó parcialmente. «Quisimos cambiar la cazoleta antes de las lluvias. Lo que se ha visto afectada ha sido una viga pequeña que no estaba sujeta, solo colocada», explica el profesional de la construcción. Efectivamente, un simple vistazo es suficiente para apreciar que las vigas a las que hace mención no están ancladas o encastradas, solo dispuestas como si fueran decorativas.

La previsión de los propietarios de la vivienda es hacer las obras necesarias para «quitarle las patologías», resume M.M. Es decir, obras para garantizar la seguridad y habitabilidad de la vivienda.

Rehabilitada hace 15 años

Se da el caso de que la finca fue rehabilitada de fachada y zonas comunes hace unos quince años a través del programa de ayudas de la Junta de Andalucía. De hecho, la vivienda siniestrada (el segundo piso) tenía un requerimiento de ITE del Ayuntamiento en 2004 «que se archivó por obras ejecutadas», informan desde el Consistorio.

La finca cuenta con cinco viviendas. Dos en la planta baja (recién reformadas íntegramente el interior de sendas viviendas), una en el primer piso, también en buen estado. El segundo piso, siniestrado, que necesita rehabilitación, y una quinta vivienda en la planta de azotea, más pequeña que las anteriores. Los propietarios creen que parte del problema procede de la deficiente o deteriorada impermeabilización de la azotea, si bien los técnicos detectaron acumulación de agua «de más tiempo» en un muro agrietado contiguo a la zona dañada.

El accidente no produjo daños personales, solo materiales en el interior del piso y también en la vivienda de la primera planta, donde la vecina de 80 años que lo habita con su marido, tiene abierto el techo de un cuarto tras la intervención de urgencia de los bomberos. «Esperemos que me lo arreglen, que yo tengo mi casa reformada y muy bonita».

La lluvia es uno de los factores que suelen influir en derrumbes de techos, suelos o siniestros similares en las casas antiguas de Cádiz que adolecen de un mantenimiento.

El pasillo de la casa cuyo techo se reforzó para garantizar la seguridad.
El pasillo de la casa cuyo techo se reforzó para garantizar la seguridad. - LV