Kichi, en una de las asambleas de Podemos en la campaña electoral de las Municipales de 2015.
Kichi, en una de las asambleas de Podemos en la campaña electoral de las Municipales de 2015. - ANTONIO VÁZQUEZ
BALANCE TRES AÑOS DE GOBIERNO

Doce meses decisivos para Kichi

PP, PSOE y Ciudadanos coinciden en la necesidad de dar un nuevo rumbo a la ciudad ante la «ineficacia» en temas como la política social, el empleo o la vivienda

CÁDIZActualizado:

El próximo jueves se cumplirán tres años desde que se celebraron las últimas Elecciones Municipales, en las que el escenario político de la ciudad cambió de forma radical. Teófila Martínez perdía la mayoría absoluta que había conseguido durante cinco mandatos consecutivos y el arco plenario ampliaba el número de grupos políticos e incorporaba caras nuevas. Irrumpían entonces las nuevas fuerzas políticas: Podemos y Ciudadanos, y la tarta de escaños se repartía entre más comensales.

A partir de ese 24 de mayo de 2015 hubo todo tipo de especulaciones sobre quién gobernaría la ciudad pero todo apuntaba a la unión de la izquierda para apartar al Partido Popular de la Alcaldía gaditana después de veinte años de hegemonía. Un novato José María González Santos, conocido sobre todo en el mundo del Carnaval bajo el seudónimo de ‘Kichi’, se convirtió el 13 de junio de ese mismo año en el nuevo alcalde de los gaditanos, tras pactar Por Cádiz sí se puede con Ganar Cádiz en común, y obtener el respaldo del Partido Socialista, que no entró en el Gobierno local.

Su principal reto: convertir San Juan de Dios en uno de los ayuntamientos del cambio. Sus compromisos: solucionar los problemas sociales de la ciudad, hacer partícipes a los gaditanos de la política local e instaurar las «puertas abiertas» y «paredes de cristal» en el edificio consistorial. De hecho, el mismo día de la toma de posesión, compartió el bastón de mando con todos los gaditanos en el balcón del Ayuntamiento simbolizando así que los propios ciudadanos también formaban parte del Gobierno de la ciudad.

Poco a poco el alcalde se ha ido haciendo su sitio y acomodándose en el sillón de Alcaldía. Sus apariciones públicas son muy escasas y sus comparecencias ante los medios de comunicación practicamente nulas. Kichi se ha convertido en un alcalde que gestiona a puerta cerrada.

Precisamente este silencio y el modelo de gestión que ha impuesto Podemos en el Ayuntamiento ha sido el centro de la mayoría de las críticas de los grupos de la oposición, que consideran que poco queda de ese compromiso de participación y transparencia que embaucó a muchos de los votantes de la formación morada.

PP, PSOE y Ciudadanos coinciden en la necesidad, a un año de la celebración de las Elecciones Municipales, de un cambio de rumbo en la ciudad.

Los socialistas, aunque reconocen que hicieron posible el cambio en la capital «tras veinte años de la derecha más rancia, la de la deuda, la que mira por encima del hombro y la que trata a Cádiz como su cortijo», echan en falta la transformación esperada para Cádiz.

Su portavoz, Fran González, lamenta que «mientras vemos que capitales de provincia de nuestro entorno están creciendo, Cádiz parece que no despega». Añade que, de hecho, «los movimientos que se están dando en nuestra ciudad tienen el sello del PSOE».

Como principales logros: que el nuevo presupuesto traiga consigo la puesta en marcha de un plan turístico y otro para emprendedores, el aumento de las inversiones sociales, la mejora de los barrios y colegios públicos y la eliminación de la brecha salarial entre los trabajadores municipales.

Asimismo, destacan que desde otras administraciones gobernadas por los socialistas también se han conseguido proyectos como el Valcárcel, Olivillo, Ciudad de la Justicia, estación de autobuses, Teatro Romano o la subvención para el Museo del Carnaval, entre otros.

Fracaso en política social

Por su parte, el Partido Popular asegura que «es imposible hacer un balance de gestión porque no la hay». A su juicio, este equipo de Gobierno «ha dado por perdida la política social haciendo que el fracaso en la gestión de los problemas sociales de los gaditanos sea por días más evidente». En materia de vivienda, «ni siquiera hay un plan y nos encontramos ante el vacío más absoluto. La cifra de viviendas es cero», alegan.

El candidato del PP a la Alcaldía de Cádiz, Juancho Ortiz, señala que el modelo de ciudad ha quedado claro que es la «improvisación». Insiste en que «no saben si quieren viviendas en el muelle, hotel junto al Valcárcel, el turismo que van a desarrollar ni como encajar el carril bici».

El candidato popular lamenta que la ciudad esté cada vez «mas sucia, con jardines y plazas descuidadas, mal iluminadas, con mobiliario y equipamientos en constante deterioro y sin ningún atractivo para la inversión».

Juancho Ortiz considera que los gaditanos «son los que pagan las consecuencias viendo que tienen peores servicios, calles y plazas mal cuidadas, sucias y sin mantenimiento». Asimismo, apunta que el equipo de Gobierno «desconoce» cómo se gestiona un ayuntamiento «siendo incapaces de acabar un expediente administrativo en condiciones». Pone como ejemplo de esta imprevisión asuntos como la zona azul o la zona naranja «un verdadero desastre que causa graves problemas a los gaditanos».

Como muestra de esta «imprevisión», los populares destacan que en tres años «no han podido aprobar aún ni un solo presupuesto municipal». Por todo ello, culminan que «no es de extrañar que los gaditanos estén hastiados de las políticas de gestos, símbolos y banderas reclamando una gestión seria y un impulso para la ciudad».

«Tienen la casa desordenada»

Desde Ciudadanos, su portavoz, Juan Manuel Pérez Dorao, considera que existe un «tremendo desorden interno» y pone como ejemplos el «caos» en la delegación de Contratación, «donde no son capaces de que prospere ningún pliego», y la gestión económica del equipo de Gobierno, «con unos presupuestos que han sido anulados por el TSJA y una liquidación que pone de manifiesto el desastre en esta materia».

Por otro lado, destaca el portavoz de la formación naranja la falta de definición en las políticas municipales «donde todo han sido gestos de cara a la galería aunque con pocos frutos». A su juicio, asuntos como los asuntos sociales, el empleo o la vivienda «no han tenido una buena gestión» por parte de este equipo de Gobierno.