La presidenta de la Junta, con el alcalde de Cádiz en su despacho.
La presidenta de la Junta, con el alcalde de Cádiz en su despacho. - ANTONIO VÁZQUEZ
ANÁLISIS VISITA

La delgada línea entre institución y partido

Susana Díaz y Kichi intentan escenificar el sello de la paz entre Junta y Ayuntamiento

Tan sólo unas horas después, comenzaron las desconfianzas y reproches sobre lo anunciado por la presidenta de la Junta en su visita a la ciudad

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Hubo abrazos, sonrisas, piropos, paseillo por la alfombra roja de la zona noble del Ayuntamiento y una comparecencia conjunta en la que tanto la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, como el alcalde de la ciudad, José María González Santos, no quisieron mezclar el carácter institucional de esta primera visita al Consistorio gaditano con los asuntos de sus respectivos partidos políticos.

Aunque la expectación mediática era máxima, ninguno de los dos dirigentes quisieron responder a las preguntas formuladas por los periodistas entorno a los procesos que se están viviendo de forma interna tanto en el PSOE como en Podemos.

Tampoco dieron detalles sobre si la escenificación de este «nuevo rumbo» de relaciones entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Cádiz suponía también la demostración de un apoyo tácito de los socialistas a un equipo de Gobierno de Podemos y Ganar Cádiz en común con el que «día sí día no» los dirigentes del PSOE local mantienen una relación de amor-odio según del asunto que se trate. Y todo ello, a pesar de que en junio de 2015 decidieron darles un voto de confianza apostando por un cambio en el gobierno de la ciudad tras veinte años con el PP y Teófila Martínez al frente de la Alcaldía de la capital.

Durante estos casi dos años ha habido de todo entre Podemos y PSOE. Encuentros y desencuentros, momentos de apoyo y momentos de tensión. Todos recuerdan ese pleno en el que los socialistas rechazaron los presupuestos municipales, acabando en una denuncia en comisaría por las supuestas amenazas de un miembro de la lista de Podemos al portavoz socialista, Fran González, advirtiéndole de que «iba a necesitar escolta para salir a la calle».

Ahora, tras la visita de la presidenta autonómica el pasado miércoles a la ciudad, todo son buenas intenciones y buenas palabras, todo son elogios ante la reactivación de proyectos que llevan en el cajón más de diez años, tales como la Ciudad de la Justicia, el Museo del Carnaval, las escuelas taller, el carril bici, la estación de autobuses o la rehabilitación de vivienda. Pero, ¿es creíble?.

Ante el anuncio de desbloqueo de estos proyectos, los más escépticos (era de esperar) han sido los populares, que durante años han denunciado el abandono de la Junta de Andalucía a la ciudad de Cádiz.

Con la firme convicción de que estas promesas se quedarán en «agua de borrajas», tal y como sucedió años atrás, el Partido Popular calificó de «burla a los gaditanos» los anuncios realizados por Susana Díaz en Cádiz, haciendo mención especialmente al hospital de referencia previsto en los antiguos terrenos de CASA.

Los concejales de Ciudadanos también valoraron con cierta desconfianza los compromisos con Cádiz de la presidenta autonómica esperando que «no queden en una mera declaración de intenciones por el bien de la ciudad y de los gaditanos».

Los socialistas, por su parte, valoraron la batería de propuestas que trajo Susana Díaz en su visita asegurando que vino a «rescatar a la ciudad con las manos llenas de ofrecimientos y abiertas al diálogo», negando que la Junta de Andaucía no haya cumplido con Cádiz, tal y como le achacan desde el PP.

Pero lo más sorprendente sin duda han sido las declaraciones de los partidos que forman parte del equipo de Gobierno, Podemos y Ganar Cádiz, que sólo un día después de los anuncios ya mostraban su recelo anunciando que estarán «alerta y vigilantes» y que la visita de la presidenta no era «ningún regalo».