Imagen de archivo del acceso a las prisiones 'Puerto I' y 'Puerto II'
Imagen de archivo del acceso a las prisiones 'Puerto I' y 'Puerto II' - LA VOZ
SEGURIDAD

Los criminólogos de Cádiz recogen firmas para llegar a las instituciones públicas

Estos profesionales reclaman su sitio con el objetivo de que la sociedad se beneficie «de los adelantos científicos en materia de lucha contra el crimen»

CádizActualizado:

«Las instituciones públicas que intervienen en el fenómeno delictivo no contratan criminólogos», por lo tanto, «las herramientas de la disciplina que mejores soluciones podría dar a este problema se quedan en la universidad, y la sociedad no se beneficia de los adelantos científicos en materia de lucha contra el crimen», es lo que asegura Manuel Fanega, graduado en Criminología, que actualmente está realizando su doctorado en la Universidad de Cádiz (UCA), donde también es colaborador honorario.

Manuel, experto conocedor de las instituciones penitenciarias, ha comenzado una campaña de recogida de firmas con el objetivo de que los criminólogos sean parte de instituciones públicas como las prisiones, por ejemplo, donde están «infrarrepresentados». «Sorprende que en lugares donde se trata el delito no haya criminólogos», afirma.

«La Criminología es una carrera de reciente creación, no es hasta 2.003 cuando comenzaron las primeras licenciaturas en España», explica Manuel. Anteriormente, de forma no oficial, la criminología «ha estado presente desde principios del siglo pasado». De hecho, «en prisiones antes se contrataban criminólogos, hasta los años '90, pero era gente que había estudiado Derecho y luego un título propio de Criminología».

Desde 1990 no se contratan criminólogos en instituciones penitenciarias, por lo que en España existe «una peor cárcel y una peor vuelta de la persona interna a la sociedad», denuncia. Algo «increíble hoy en día» porque «cada año salen de las universidades centenares de graduados en Criminología y sus estudios no entran en las instituciones, que se conforman con gente no tan especializada», subraya.

75 criminólogos nuevos cada año en Cádiz

Solo en la Universidad de Cádiz ingresan cada año 100 nuevos alumnos de Criminología, 70 ellos pertenecen al Grado en Criminología y Seguridad y, los otros 30, al doble Grado de Derecho y Criminología y Seguridad. De ellos, aproximadamente se gradúa cada año el 75% de la promoción. Es decir, cada año la UCA produce 75 nuevos criminólogos y criminólogas. «En 2014 se graduó la 1ª promoción, lo que hace un total de aproximadamente 300 criminólogos/as hasta la fecha. Y subiendo. Eso sin contar con otras Universidades andaluzas. Las Universidades de Sevilla, Pablo de Olavide, Málaga, Granada y Loyola Andalucía ofrecen un número de plazas similar a la Universidad de Cádiz», explica la criminóloga Cristina del Real.

Los criminólogos aseguran que quieren y pueden «reducir y mejorar el impacto de la pena de prisión y de sus alternativas» y, por ello, una vez obtenido el apoyo necesario, intentarán acudir a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y a la Subsecretaría del Ministerio del Interior, para poner las cartas sobre la mesa.

Esta es una «llamada de atención», destaca Manuel, al tiempo que cuenta que «la manera en que se está interviniendo ahora mismo en el delito es con el Derecho y la Psicología, donde no se tiene en cuenta todo lo que aborda la Criminología, que lo analiza de forma global: factores exógenos, culturales, económicos...».

Pronóstico de peligrosidad

«Somos como unos sociólogos especializados en el delito», subraya el criminólogo, por lo que, por ejemplo, a la hora de conceder un permiso penitenciario a un delincuente o no, «lo hacemos basándonos en unos parámetros a través de los cuales se puede dar un pronóstico de peligrosidad científicamente comprobado» y realizar «análisis individualizados del riesgo delictivo, algo que ahora no se hace en las prisiones». Además, estos expertos también destacan que pueden prevenir el delito a través de sus análisis y herramientas, «de forma que hagamos mejores programas de tratamiento», sabiendo, de manera global, «qué cosas podemos hacer para que cuando un penado regrese a la sociedad se minimice el riesgo de que pueda seguir delinquiendo. De qué forma ellos desisten en cometer el delito».

«Nuestra normativa penitenciaria está muy obsoleta», denuncia Manuel, «se opta por dejar a los internos ahí y ya está». «No se puede pretender que la institución penitenciaria sea un almacén logístico humano temporal, sino que se tiene que intervenir con acciones, incluso más allá de la estancia penitenciaria», asegura. «A nivel mundial la Criminología está estudiando pormenorizadamente el fenómeno delictivo, eso no se lleva a la práctica en nuestras prisiones», desarrolla.

Por eso, los criminólogos piden poder estar en todas las instituciones públicas que intervienen en el fenómeno delictivo, para mejorar «la seguridad y la justicia» de la sociedad.