La exalcaldesa Teófila Martínez.
La exalcaldesa Teófila Martínez.
TEÓFILA MARTÍNEZ NO SE PRESENTARÁ A LA ALCALDÍA

Una ciudad nueva con el apellido de Teófila

La política santanderina ha sido la cara visible de los cambios que ha vivido Cádiz en las dos últimas décadas

CÁDIZActualizado:

De Teófila Martínez se ha dicho mucho en los últimos días, coincidiendo con su renuncia a volver a presentarse a las elecciones para la Alcaldía de Cádiz. Se le han dedicado palabras de agradecimiento y de crítica, adjetivos que destacaban su gestión como alcaldesa de Cádiz durante 20 años y que criticaban sus salidas de tono en ese mismo periodo. Pero hay una que se ha echado en falta, quizá porque no muchos la conozcan: epónimo. Teófila ha sido un epónimo de Cádiz, y de lo que en la ciudad se hacía, para bien y para mal. Pasados los años, esa circunstancia se va haciendo más fuerte.

Que no piense el lector despistado que epónimo es alguna especie de insulto. Según la Real Academia, un epónimo es un nombre con el que se pasa a denominar una era, un pueblo, una ciudad, una enfermedad. El Cádiz de los últimos años ha sido el 'Cádiz de Teófila', cuya mano parecía estar detrás de todo lo que se iba a haciendo o sucediendo. En este 'Cádiz de Teófila' (como si de un Vejer de la Frontera se tratara) se han vivido cambios como el soterramiento, el nuevo puente, el estadio, la limpieza, el nuevo barrio de Astilleros que han dejado una ciudad completamente distinta a la que santanderina se encontró en 1995.

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  1. Segundo puente

    El puente 'Constitución de 1812' no lo construyó el Ayuntamiento de Cádiz, aunque jugara con la ambigüedad en la última fase de su construcción con el hecho de que lo impulsaba. Algo que sí es innegable es que una de las grandes defensoras del proyecto fue, desde que llegó al sillón de la Alcaldía, Teófila Martínez.

    La gran frustración de Martínez fue la de no ser la alcaldesa de la ciudad en su inauguración, en septiembre de 2015, cuando José María González ya ocupaba el sillón de San Juan de Dios.

    Durante su gestión, pasó de la euforia de la construcción bajo la titularidad de Fomento de Magdalena Álvarez y a la frustración por la paralización que padeció con José Blanco. Finalmente, la llegada de Ana Pastor al Ministerio dio un importante empuje a su construcción.

  2. Soterramiento de la vía

    El soterramiento de la vía del tren ha sido uno de los argumentos estrella del Partido Popular a la hora de presentar los logros de la excalcaldesa Teófila Martínez. Sin embargo, conforma avanzaba el tiempo fue perdiendo fuerza, pues muchos gaditanos nunca vivieron la época de túneles y pasarelas.

    Fue en el año 2002 cuando la ciudad dejó de estar partida por la mitad. La vía del tren funcionaba como una suerte de Muro de Berlín que separaba el Cádiz pobre del resto de la ciudad y que funcionaba como macabra narcosala en los tiempos duros de la heroína.

    La obra, que duró tres años y contó con el apoyo económico del Ministerio de Fomento (con la presencia intermitente del entonces popular Francisco Álvarez Cascos en la ciudad) permitió ganar más terreno a la ciudad, en los que se edificarían una zona verde como el parque Cinco Continentes, una nueva avenida -la Juan Carlos I- y tres nuevos apeaderos de tren.

  3. El Nuevo Estadio Ramón de Carranza

    Una obra por la que Teófila Martínez ha sido alabada y criticada a partes iguales. En marzo de 2003, comenzaron las obras para remodelar el estadio Ramón de Carranza, que acoge los partidos del Cádiz CF. Nueve años después concluía la obra (que se fue realizando por fases por cuestiones presupuestarias y para no entorpecer el desarrollo del equipo en las competiciones).

    La obra costó 68 millones de euros y supuso una gigantesca inversión en los oscuros tiempos de la crisis que pasó la ciudad. Sin embargo, se criticó la construcción de esta infraestructura para un equipo que, entonces, estaba en Segunda B.

    El proyecto contemplaba una zona comercial, oficinas y un hotel, con cuya gestión se esperaba recuperar gran parte de la inversión (que generó una importante deuda con las entidades bancarias).

    Seis años después de su inauguración, las oficinas han sido ocupado, en su casi totalidad, por la administración pública y el hotel sigue siendo uno de los quebraderos de cabeza del equipo de gobierno local.

  4. Cádiz, capital iberoamericana

    Si durante 20 años Cádiz unió a su nombre el de Teófila, en 2012 se unió el apellido del Bicentenario. La conmemoración de los 200 años de la proclamación de la Constitución de Cádiz fue una efeméride que puso a Cádiz en el centro de Iberoamérica pese a estar al otro lado del Atlántico.

    El hermanamiento con las naciones iberoamericanas, con una completa agenda de viajes, reuniones y minicumbres tuvieron su punto álgido con la celebración de la Cumbre de Estado de Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica.

    La presencia de los principales líderes de España e hispanoamérica, con el rey Juan Carlos I a la cabeza, supusieron una impagable campaña de promoción de Cádiz.

    La ciudad, además, fue Capital Iberamericana de la Cultura y del Carnaval y acogió acontecimientos culturales como la exposición del 'Señor de Sipán' o la muestra de obras de Guayasamín.

  5. Un nuevo barrio

    Cádiz siempre ha tenido la condena de no poder crecer, de no poder expandirse. Sin embargo, durante el mandato de Teófila Martínez vio la luz el nuevo barrio de Astilleros, levantado sobre terrenos ya improductivos para la industria naval.

    En ese entorno no solo se levantaron viviendas, también un centro comercial, una piscina pública, equipamientos comerciales y se cedió una parcela para la Casa de las Artes, que levantó la Junta.

    El tiempo vio cómo se levantaba allí la Comandancia de la Guardia Civil y Canal Sur establecía su sede provincial en una parcela, lo que revitalizó la zona.

    Además, se actuó en todo el frente marítimo de la Bahía, recuperando el paseo desde Puntales hasta el parque Celestino Mutis, constituido como una zona verde inédita para la ciudad.

  6. Recuperación de espacios culturales

    Uno de los hitos que han pasado más inadvertidos de la gestión de Teófila Martínez y su equipo en la ciudad ha sido la puesta en valor de un buen número de espacios culturales.

    Los más llamativos son los dos castillos, el de Santa Catalina y el de San Sebastián, recuperados para la ciudad y habilitados como lugares de exposiciones y conciertos.

    Pero hay más. Están el espectacular Yacimiento Gadir, el Espacio de Creación Contemporánea, el Museo del Títere, el Centro de Arte Flamenco de la Merced, el Teatro del Títere y el centro Reina Sofía, que pasará a manos de la Universidad de Cádiz en las próximas fechas.

    Sin embargo, dos obras se escaparon en estos años. El museo del Carnaval y la reconstrucción del Teatro Pemán.

  7. Nuevos usos de Tabacalera

    Los terrenos sobre los que se asentará la futura sede de la Ciudad de la Justicia fueron recuperados para la ciudad en la época Martínez. La titularidad acabó en la ciudad después de las gestiones del gobierno con la empresa heredera de la antigua Tabacalera.

    Pero también durante el periodo de Martínez se inauguró el nuevo Palacio de Congresos. Fue en 1997 cuando la antigua Fábrica de Tabacos de la calle Plocia se convertía en uno de los referentes de Andalucía de recuperación de un edificio histórico.