Imagen del proyecto de la Ciudad de la Justicia.
Imagen del proyecto de la Ciudad de la Justicia. - La Voz
CIUDAD DE LA JUSTICIA

La Ciudad de la Justicia vuelve al punto de partida

Según el presidente de la Junta de Andalucía lo único que hay al respecto es un borrador de proyecto realizado por el anterior gobierno autonómico

CádizActualizado:

Más de una década después Cádiz sigue sin saber dónde se levantará (y si se hará) su Ciudad de la Justicia. Un proyecto «necesario» según los profesionales y las administraciones pero que sigue sin estar claro.

«Estamos estudiando cual es la mejor opción para la ciudad de Cádiz y los gaditanos», ha afirmado al respecto el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, en una visita durante la que ha recorrido varias cofradías de la capital que procesionan este Lunes Santo. Según Moreno Bonilla la nueva administración autonómica se encuentra analizando «dentro del máximo acuerdo posible» qué «proyecto es el más viable en términos económicos y sociales». «Llevamos escasamente 90 días en el gobierno, creo que tenemos que actualizar algunos de los borradores que se hicieron», ha afirmado el presidente de la Junta. «Por encima de esta declaración de intenciones no hay nada, lo que hace falta es darle una base sólida de qué queremos, cómo lo queremos y cuándo lo queremos. Son decisiones que debemos ver con el máximo rigor y seriedad y siempre atendiendo a las capacidades presupuestarias», ha subrayado.

Según este borrador de proyecto la Ciudad de la Justicia se ubicaría en los antiguos depósitos de Altadis, en el barrio de Loreto. El Ayuntamiento de Cádiz ha asegurado que este proyecto ya era un hecho, como afirmó el anterior gobierno autonómico del PSOE. De hecho, el pasado jueves el Gobierno local acusó a los nuevos responsables de la Junta de «deshacer un proyecto que ya estaba iniciado». «Se trata de una falta de respeto a los gaditanos porque si no les gusta el proyecto que ya existía, pues que pongan sobre la mesa otro alternativo», dijo la portavoz de Podemos en el Consistorio, Ana Fernández, al tiempo que denunció «la falta de espacio en las dependencias judiciales» que hacen muy difícil que se pudiera trabajar en unas condiciones óptimas».

Dos ubicaciones

Ese mismo día la delegada del Gobierno de la Junta en Cádiz, Ana Mestre, dijo al respecto que «se está trabajando con la Secretaría General» pero que los proyectos de la Ciudad de la Justicia «no están tan avanzados como nos hubiera gustado encontrárnoslos». Así pues, según Mestre, es necesario «impulsarlos» y «encontrar el consenso y la colaboración para poder definir correctamente que el proyecto sea el adecuado para los operadores jurídicos». De este modo, Mestre abogó por escuchar a éstos al igual que «hemos escuchado al Ayuntamiento de la ciudad». «Sabemos cual es la ubicación que para ellos es la prioritaria pero también es cierto que tenemos que escuchar a los operadores jurídicos para llegar a un consenso y, a partir de ahí, desde la Dirección General de Infraestructuras Judiciales se trabaja para planificar económicamente este proyecto en cuando se pueda», dijo la delegada de la Junta en Cádiz. «Ahora mismo estamos trabajando con lo que hay, pero las obras no están licitadas», puntualizó.

Y es que, el Partido Popular se ha manifestado siempre en contra de que la Ciudad de la Justicia se ubicase en los antiguos terrenos de tabacalera y a favor de que se construyese en el lugar original del proyecto, es decir, en los terrenos disponibles en Tolosa Latour, ya que estaba planificado en parte de suelo calificado como zona verde por el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).

No obstante, es un hecho que Ayuntamiento y Junta están de acuerdo en, como dijo el alcalde de la ciudad, José María González, tras una reunión mantenida con Juan Manuel Moreno Bonilla el pasado mes de febrero, «la necesidad de que Cádiz tenga una Ciudad de la Justicia, ya sea en el solar de la antigua Casa Cuna o en los depósitos de Tabacalera». Serán los técnicos los que deban determinar dónde y cómo realizar este proyecto y, para ello, tal y como señalaron ambos entonces, es necesaria «la colaboración y la lealtad institucional».