Pablo Casado hojea LA VOZ de Cádiz después de su intervención.
FORO DE LA VOZ

Casado, a primera vista

El líder del PP, en vaqueros y chaqueta de sport: «Disculpen mi atuendo, pero ahora me voy a pescar a Barbate»

CádizActualizado:

Hace frío fuera. Literalmente. Se acerca el invierno pero la temperatura contrasta con el clima político. En la última semana ha subido varios grados pues la incertidumbre eleva la tensión, jaleada por los propios interesados. Esa inquietud habitual previa a los comicios se refleja en los rostros de los presentes en el Parador Hotel Atlántico de Cádiz: risa nerviosa, fuerza en los apretones de manos, movimientos constantes... Es un día especial, viene el líder, el nuevo guía que ha regenerado las formas en el Partido Popular a expensas de que el tiempo le permita remover el fondo.

Pablo Casado es el invitado del Foro LA VOZ. Sus compañeros gaditanos de partido se arremolinan en la puerta para darle la bienvenida. Y Casado, a primera vista, sorprende. Pantalones vaqueros, jersey verde esperanza y chaqueta sport. «Pido disculpas por mi atuendo, pero es que ahora me voy a pescar a Barbate», se excusa al final de su intervención, ya luciendo camisa bajo la americana, en traje de faena.

Más que aplausos, el silencio se hace nada más subir al estrado. Los asistentes toman asiento en perfecto orden, armonizados por Ignacio Romaní, el primero en aparecer por la sala y desde bien temprano organizando y revisando el encuentro. No falta nadie de la plana mayor del PP: Antonio Sanz, José Loaiza, María José García Pelayo, Antonio Saldaña, Ana Mestre, Juancho Ortiz, Alfonso Candón, Bruno García, Vicente Sánchez, José Manuel Cossi, Alejandro Varela... y por supuesto Téofila Martínez, una presencia agradecida por sus compañeros. Además de numerosas personalidades de la vida política, cultural y social de Cádiz y su provincia. Rafael Fernández, Bernardino Copano, Ángel Juan Pascual, José Ramón Castro... Y es que todos los focos nacionales apuntan al balcón de la Bahía.

El cansancio de la campaña

El cansancio de una eterna campaña se aprecia más en el tono de voz que en las miradas. «¿Pero la gente vota en Jaén?», se preguntan con ironía al comprobar la cargadísima agenda de actos políticos en tierra gaditana, con los líderes nacionales bajando al sur. No hay descanso, y menos ahora.

El propio Pepe Ortiz es el último en llegar al concluir su enésima entrevista con otro medio de comunicación y el primero en tomar la palabra para loar a su gran valedor, al que incluye en la Generación Dorada de los «Nadal, Alonso, Casillas y el portuense Joaquín». Hambre de victoria. Sus zapatos lustrosos brillan más que los flashes de los fotógrafos.

Y arranca Casado en un viaje 'cartesiano' de 50 minutos donde desarrolla todas las políticas que guarda en mente para revolucionar su partido y su país. Datos, cifras, estadísticas que se dibujan con claridad en su mente y nunca sobre el papel. Tan sólo recurre a una pequeña chuleta para tratar el delicadísimo asunto de los crímenes que han conmocionado a la sociedad y no han tenido la suficiente punidad. Alterna la mirada entre los apuntes y la figura de Juan José Cortés, el padre de Mariluz, que respalda la propuesta Popular sobre la prisión permanente revisable.

Más de treinta preguntas del respetable se amontonan sobre el atril del director de LA VOZ, Ignacio Moreno Bustamante, que le saca de su zona de confort para que se maneje en el terreno de la improvisación, si es posible aún en política. Con VOX en el salón se azuza el oído, porque suena algo distinto. Apenas quince minutos de más pues le espera el tour por toda la costa de la luz hasta anochecer en Vejer. «Es una campaña muy divertida pero hace que vayamos como si fueramos de gira».

Y tanto. Al bajar del estrado algunos lo tratan como una estrella de la canción más que como un servidor público, multiplicándose los 'selfies', las fotos y los abrazos. Su sonrisa no se desvanece. Ha de ser perpetua en un momento en el que la imagen cobra tanto o más importancia que los discursos. Y cuando hasta sobra la corbata.