El impulsor de esta idea, Felipe Mozo, atendiendo a una persona mayor en la farmacia San Francisco de Cádiz
El impulsor de esta idea, Felipe Mozo, atendiendo a una persona mayor en la farmacia San Francisco de Cádiz - LA VOZ
SALUD

Campaña gaditana por un peso saludable

El objetivo es apoyar y aconsejar a personas mayores de 65 años para mejorar su vida

CádizActualizado:

Uno de los grupos más vulnerables dentro de una sociedad es el de las personas mayores. Más aún en España, donde la población está envejeciendo progresivamente. Tanto, que estamos ante uno de los países con la población más vieja del mundo.

Con el paso de los años, es inevitable que se produzcan modificaciones en nuestro cuerpo. Nadie se libra de envejecer. Toda esta serie de alteraciones afectan a la salud y, de forma más particular, al peso corporal. Por esta serie de motivos, la preocupación y la atención por la vitalidad de nuestros mayores debe ser un aspecto fundamental en la actualidad. De ello se está encargando el Colegio de Farmacéuticos de Cádiz, que ha puesto en marcha una fantástica campaña llamada ‘Peso y Salud en el Mayor’, que se desarrollará hasta el 31 de julio.

El fin es conocer el estado nutricional de las personas que sean mayores de 65 años que acudan a las farmacias de toda la provincia, así como ofrecerles asesoramiento personalizado en materia de actividad física y hábitos dietéticos saludables con el objetivo de alcanzar y mantener su peso idóneo.

El impulsor de esta idea es Felipe Mozo, vocal de Alimentación del Colegio de Farmacéuticos de Cádiz, el cual nos explica: «El objetivo no es buscar si hay desnutrición en personas mayores, sino ayudar y concienciar de los diferentes problemas que se derivan de una mala ingesta de alimentos para que puedan llevar a cabo una vida más saludable».

Según Felipe, hay muchos casos en los que, cuando se cumple cierta edad, nuestros mayores se ven desamparados, alejados de la familia o viviendo en soledad, lo cual suele provocar que estas personas no reciban la atención suficiente y, por tanto, no se cuiden convenientemente.

Sin embargo, las farmacias son lugares que este sector de la sociedad visita diariamente, por su cercanía y por necesidad, por lo que son el lugar idóneo para ir más allá y ofrecer este tipo de ayuda.

Por otra parte, Felipe destaca que «esta campaña no busca el beneficio económico. Nadie nos paga por ello. Es nuestro deber ayudar».

El Colegio de Farmacéuticos de Cádiz se ha tomado muy en serio la organización de esta campaña, ya que los farmacéuticos que participan en ella han recibido formación concreta para realizar este trabajo de la mejor manera posible.

En la práctica, el proceso llevado a cabo es el siguiente: A todos aquellos mayores de 65 años que acudan a los centros de farmacia de toda la provincia de Cádiz, se les ofrecer la posibilidad de tomar medidas antropométricas, de peso y altura, para registrar dichos datos. Con esta información se obtendrá de forma automática el valor del Índice de Masa Corporal (IMC) del paciente.

Para complementar dicha información, se consultará al paciente si vive o come solo, los tipos de alimentos que ingiere en las tres principales comidas diarias, su nivel de actividad física y si toma cinco o más medicamentos al día.

Una vez introducidos los datos, serán imprimidos y entregados al paciente, con información detallada de las medidas obtenidas, con la gráfica y el IMC calculado, así como consejos sobre alimentación saludable.

Cambios inevitables

Con el envejecimiento se producen cambios. En el apartado físico, es habitual que las personas que sobrepasen los 65 años sufran una disminución del metabolismo basal, de la masa magra y ósea y aumento de la masa grasa, provocados en gran parte por el sedentarismo, muy usual en personas de mayor edad.

Además de la disminución del gusto y del olfato, y el descenso de las secreciones gástricas, que provocan intolerancia a las grasas y dificultan la absorción de algunos nutrientes como el hierro, el ácido fólico y las vitaminas del grupo B.

En el aspecto psicosocial, se producen disminuciones sensoriales en la vista y en el oído, lo cual supone un problema tanto para relacionarse socialmente como para realizar actividades básicas del día a día, como puede ser cocinar o desplazarse a hacer la compra.

Toda esta serie de cambios en la vida de estas personas, unidos a las enfermedades crónicas que suelen padecer como la diabetes, hipertensión o artrosis, provocan malos hábitos en la ingesta de alimentos, por lo que es habitual que muchos adultos estén en riesgo de malnutrición en la actualidad.

Según el Documento de Consenso 2007 entre las Sociedades Españolas de Geriatría y de Nutrición, se considera que una persona mayor presenta desnutrición cuando su IMC está por debajo 18,5, que tiene bajo peso cuando se sitúa entre 18,5 y 22, normopeso cuando esta cifra está en el intervalo de 22,1 – 26,9, sobrepeso cuando va de 27 a 29,9, y obesidad cuando está por encima de 30.