Los miembros de la asociación de belenistas necesitan un nuevo local con más espacio.
Los miembros de la asociación de belenistas necesitan un nuevo local con más espacio. - FRANCIS JIMÉNEZ
ASOCIACIONES

Los belenistas reclaman al Ayuntamiento el local prometido desde hace meses

Presentan un proyecto de museo en las bóvedas vacías de las Puertas de Tierra como posible solución a sus problemas de espacio en la actual sede

CÁDIZActualizado:

Han pasado ya cerca de nueve meses desde la promesa del equipo de Gobierno municipal de buscar un nuevo local que se adapte a las necesidades de la asociación de belenistas de la capital. Tienen su sede en la calle Santiago pero, por sus reducidas dimensiones, les resulta muy complicado ejercer su actividad. Anteriormente contaban con un aula en el Centro Municipal de Artes Escénicas de la calle Arbolí aunque en febrero recibieron -por parte del Consistorio- un ultimatum para que desalojaran dicha sala con la advertencia de que todos sus enseres los enviarían al punto limpio en el caso de no hacerlo.

Tras recoger cerca de 1.000 firmas a través de la plataforma change.org y denunciar esta situación, la asociación de belenistas consiguió, por un lado, que -a pesar del desalojo- se les concediera una pequeña sala de apenas tres metros cuadrados en este mismo centro que apenas cuenta con tres metros cuadrados de extensión. Por otro, el compromiso municipal de conseguir un nuevo local de entre 120 y 150 metros cuadrados, promesa que a día de hoy aún no se ha cumplido.

Llevan desde el mes de marzo preparando el belén que cada año les encarga la Fundación Cajasol, que consta de tres escenas de 14 metros de longitud cada una. Al carecer de espacio, tienen el belén desmontado por partes en la sede de la asociación a la espera de que la próxima semana puedan trasladarlo a la Fundación para comenzar con los trabajos de montaje. Asimismo, uno de los 80 socios con los que cuenta la entidad ha cedido parte de su garaje para que puedan almacenar sus enseres ante la imposibilidad de hacerlo en la sede.

El presidente de la entidad, Francisco Morales, asegura que «por las mañanas estamos algo más tranquilos pero por las tardes acuden a la asociación unas quince personas para trabajar tanto en el belén de Cajasol como en el que exponemos cada año aquí y no podemos ni movernos, estamos muy agobiados y con un escaso espacio para desarrollar esta labor tan minuciosa».

Por poner un ejemplo, un trozo de las paredes del belén de la asociación -que está practicamente finalizado- cuenta con más de 2.000 piezas que se han elaborado con pequeños trozos de corcho que son posteriormente tratados para que parezcan ladrillos. «Es un trabajo artesanal que lleva muchísimo tiempo y que necesita mucho espacio. Un espacio que no tenemos y que necesitamos con urgencia».

Morales explica que subsisten del belén encargado por la Fundación Cajasol y de las cuotas de los socios ya que desde que llegó el actual equipo de Gobierno se dejó de encargar el Belén Municipal. Asimismo, recuerda que «nos deben 6.000 euros desde el Ayuntamiento del Belén de 2014 pero ya los damos por perdidos después de tantos años».

Manifestación cultural

Los belenistas quieren dejar de depender de Fiestas para pasar a formar parte de la delegación de Cultura ya que los belenes «son una manifestación cultural más que festiva» y están a la espera de la celebración de una reunión tripartita entre las delegaciones de Fiestas, Cultura y Artesanía para ofrecer una solución a sus problemas de espacios.

Por el momento, los propios belenistas han presentado al Ayuntamiento una propuesta que podría solucionar sus problemas de espacio y dar salida a las escenas que se montan cada año y que terminan siendo o donadas o destruidas. Así, proponen que el Ayuntamiento habilite las tres bóvedas que aún quedan vacías en las Puertas de Tierra -y que están situadas junto al Museo del Títere- para que se conviertan en un Museo y que, a la vez, cuenten con un espacio para taller en el que puedan ejercer su actividad.