Imagen de la zona donde se encontraba la tienda de móviles donde trabajaba Begoña Arias
Imagen de la zona donde se encontraba la tienda de móviles donde trabajaba Begoña Arias - LA VOZ
Caso Begoña Arias

«Begoña Arias no solo me robó 300 euros, me destrozó la vida»

Alicia Soria denunció a la joven gaditana, que reúne miles de firmas en change.org tras ser encarcelada por usurpación de la identidad y estafa de 300 euros

CádizActualizado:

Seis años ha tardado Alicia Soria en superar los daños ocasionados porBegoña Arias, la joven isleña condenada por dos delitos de usurpación de la identidad y estafa de 300 euros. Tras el apoyo recibido por la gaditana al hacerse pública su entrada en prisión la pasada semana, por una sentencia que sus familiares y amigos consideran «injusta», la víctima ha querido aclarar algunos aspectos de la historia con las que discrepa. «Antes que nada, tengo que decir que mi intención no ha sido en ningún momento hacerle daño a Begoña, sino buscar justicia y acabar con un problema que me ha destrozado la vida», asegura la afectada.

Según Alicia, a raíz de que Begoña Arias vinculara un contrato con la empresa Movistar a su nombre que ella nunca firmó, comenzó un auténtico calvario. «La factura era de 120 euros al mes, por lo que pronto acumulé una deuda de casi 2.000 euros, que no podía afrontar al quedarme en paro. Entré entonces en la lista de morosos, sufrí el acoso de un supuesto despacho de abogados que me amenazaba constantemente, me embargaron cuentas y ni siquiera me podía comprar un coche», asegura la denunciante.

Una depresión

A consecuencia de todo ello, Alicia asegura que su abogado tan solo quería requerirle a Begoña Arias la deuda acumulada y zanjar el asunto sin tener que llegar a juicio. Su intención era acabar cuanto antes con un asunto que le provocó incluso una fuerte depresión. «Pero fue imposible, ella se negó en banda y dijo que su jefe la había obligado a hacerlo, algo que quedó descartado en el juicio con el testimonio del propio jefe, que sí estuvo en el juicio en todo momento, la encargada de la tienda y otros testigos que también sufrieron la estafa de Begoña. De hecho, uno de los testigos incluso testificó que tenía un Iphone que Begoña le había regalado y por el que no había pagado nada», agregó.

«No sé si será la cárcel el mejor sitio, ya que alega problemas psiquiátricos, pero sea como sea, esto no puede quedar impune»

Tras numerosos intentos infructuosos por la vía civil, el caso trascendió a lo penal, donde finalmente tuvo que acatar la sentencia a dos años y diez meses por estos dos delitos de usurpación de la identidad y estafa.

«Begoña no solo me robó 300 euros, ella me destrozó la vida. Si hubieran sido solo los 300 euros, los hubiera pagado yo, al igual que pagué el resto de la deuda hace unos meses cuando quise comprarme una casa y que ni siquiera he reclamado. El problema que me ha causado a mí y a mi familia ha sido descomunal. Nos ha hecho mucho daño, personal y físico, porque las secuelas mentales que me dejó aquello están ahí, al igual que el daño causado a mi madre, que también lo ha sufrido conmigo. Le podríamos haber reclamado como daños y perjuicios y también lo descartamos porque nuestra intención no ha sido en ningún momento ganar dinero con eso. Lo único que me ha dado el juzgado han sido 300 euros de las tres facturas que pagué antes de darme cuenta de la estafa», apostilló.

Alicia también cuenta los efectos que esto sigue teniendo en su vida hoy en día. «Ya no aparezco en la lista de morosos pero sí que aparezco en el historial, por lo que ninguna financiera me concede un préstamo. Tampoco puedo tener un seguro a mi nombre, porque me cobran un dineral. A día de hoy, mi teléfono está a nombre de mi madre», relata.

Tras haber sido víctima de este caso, Alicia está convencida de que Begoña Arias tiene que pagar por ello. «La justicia está precisamente para hacer justicia. No sé si será la cárcel el mejor sitio, ya que alega problemas psiquiátricos, pero sea como sea, esto no puede quedar impune», concluye.