Estado actual del paseo marítimo a la altura de la playa Santa María del Mar.
Estado actual del paseo marítimo a la altura de la playa Santa María del Mar. - LA VOZ
CÁDIZ

La barandilla de cristal del Paseo Marítimo se pierde en el túnel del tiempo

El IMD tiene que volver a sacar a licitación la obra de la pantalla de seguridad tras rescindir el contrato con la adjudicataria por motivos técnicos

CádizActualizado:

Un año y medio después de que el Instituto Municipal del Deporte (IMD) de Cádiz aprobara la instalación de una barandilla de seguridad acristalada en la parte de paseo marítimo correspondiente a la avenida Fernández Ladreda (junto a la playa Santa María del Mar) en vez de una pantalla transparente para pasear o correr por la zona sin riesgo de caída por la muralla (motivo de colocación de la barrandilla) hay una valla, pero de obra, acotando e impidiendo ese recorrido junto al mar.

A principios de este mes de septiembre el IMD rescindió el contrato con la empresa adjudicataria CCP, tras varios meses parada la obra por diversos problemas técnicos y climatológicos sobrevenidos. Ahora este órgano dependiente del Ayuntamiento de Cádiz tiene que volver a sacar a licitación la colocación de dicha barandilla de seguridad prevista en los dos tramos de mayor riesgo de caídas del paseo marítimo por la escasa altura del pretil, concretamente los comprendidos entre las calles Condesa Villafuente Vermeja y Guillermo Chaminade y, el otro, el espacio de paseo frente a la calle Granja de San Ildefonso, en la antigua sede de la Policía Nacional.

La historia de esta frustrada obra arrastra una cronología propia que no escapa de la crítica de la oposición municipal en tanto en cuanto en el pasado pleno de debate del estado de la ciudad el portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Cádiz, Juan Manuel Pérez Dorao, aludía a la misma alegando que «después de dos años bregando con la obra se ha tenido que anular el proyecto» para «empezar de cero con una nueva licitación». Pero no ha sido el único grupo del arco plenario en criticar el recorrido administrativo y urbanístico de estos trabajos. El grupo popular municipal alertó el pasado mes de mayo de la demora en la terminación de la obra e incidió, especialmente, en el deterioro de los materiales empleados a consecuencia de la paralización. Los populares hacían referencia al óxido que cubría los postes de acero galvanizado, que debían servir de soporte a los paneles (o barandilla) de cristal, y que iban anclados al murete del paseo. Eso motivó una pregunta de los populares para «conocer los verdaderos motivos del retraso de una obra» que, según la previsión municipal inicial, iba a estar terminada en 2017.

Ahora tras la rescisión del contrato con la adjudicataria, los trabajos inconclusos «por motivos técnicos», según indica el Ayuntamiento, para colocar la barrera de cristal tendrán que volver a adjudicarse.

La decisión, en abril de 2017

En abril de 2017 el IMD aprobó la instalación de la barandilla de protección. Sería, según se anunció entonces, similar a la instalada por el anterior Gobierno municipal en la plaza de Santa María del Mar. El presupuesto de la obra era de 324.000 euros y el plazo de ejecución de tres meses. El cálculo era sacarla a licitación a mediados de mayo de 2017 y terminarla en otoño de ese mismo año. Estos plazos se fueron alargando de manera que a finales de octubre se aprobó la adjudicación, a finales de enero de 2018 comenzó la obra y luego llegaron el mal tiempo, los problemas técnicos y la paralización de los trabajos. Hasta hoy.