EMASA ha puesto en marcha la zona naranja en el paseo.
EMASA ha puesto en marcha la zona naranja en el paseo. - Antonio Vázquez
Cádiz

Autonomía Obrera acusa a Vila de «traicionar» a la clase trabajadora

Acusan al concejal y al gerente de EMASA de cuadrar el balance anual utilizando recortes a la plantilla y a sus condiciones laborales

CádizActualizado:

Autonomía Obrera ha acusado al concejal de Urbanismo y Movilidad, Martín Vila, de anteponer su interés personal «preocupándose únicamente en venderse de cara a la galería, con simples gestos políticos engordados y magnificados de la gestión de la empresa municipal de EMASA, siendo ésta un caos organizativo que repercute directamente en los usuarios».

A esta denuncia añaden que «utiliza mecanismos para mutilar los derechos y mejoras del colectivo de trabajadores» por lo que «solo podemos llegar a la conclusión de calificarlo como incapaz para su gestión, así como, de traidor de la clase trabajadora».

Esta sección sindical representada en EMASA asegura que «cada verano, los ciudadanos y visitantes sufren la caótica puesta en marcha de la zona azul, naranja o color que se inventen, en la que ni los propios trabajadores reciben información al respecto, siendo quienes soportamos directamente el tener que atender al público sin conocimiento previo de lo que pueden ofertar».

Autonomía Obrera insiste en que «a día de hoy, no se puede vender correctamente las peticiones de abono para el aparcamiento del muelle pesquero, ni zonas naranjas de residentes. Es tal el despropósito, que son lo propios usuarios los que reciben la información a través de la prensa local y promocionado por la delegación de Movilidad».

Aseguran que actuaciones como las previstas en la calle Medina Sidonia, las nuevas zonas azules, naranjas y verdes, el aparcamiento para comerciantes de Cádiz Centro, o el solar de Radio Juventud son «teatralizadas y promocionadas en prensa o medios digitales, pero sin contar con los recursos humanos y técnicos para su correcta ejecución ya que este concejal está primando el satisfacer sus necesidades políticas y no las de usuarios y usuarias, repercutiendo directamente en los servicios que se realizan».

Desde la central sindical apuntan además que no hay que olvidar que esta empresa está sujeta a la Ley de Sostenibilidad, que obliga a tener balance positivo en sus cuentas.

Añaden que «este concejal y el gerente, con su incapacidad e ineptitud, están provocando un caos en la organización y en la gestión que para cuadrar el balance anual llegan inclusive a utilizar recortes a los trabajadores y sus condiciones laborales».

Perjuicio para la plantilla

Indican que Vila es el que marca las directrices al gerente para recortar los derechos de los trabajadores, «interpretando sesgadamente artículos del convenio colectivo en consonancia con su interés político».

A su juicio, aunque Martín Vila tenía conocimiento de que en determinados artículos del convenio colectivo se acordaron interpretaciones más ventajosas para los trabajadores, «este concejal -que dice ser de izquierdas- y con sus hechos y acciones demuestra que no lo es, confabula con el gerente para suprimirles mejoras de la póliza de seguro de vida a los trabajadores y trabajadoras que ellos mismos habían incluido en la póliza anterior».

Entre otras medidas que confirman ha ejecutado están los «recortes en pluses de mantenimiento, traslados de personal y sus funciones con decisiones unilaterales, potenciación de contratos eventuales y ETT, desprecio a los representantes de los trabajadores, etc...»

Lamentan que este sea el bagaje de Vila, «al cual no le salen las cuentas recayendo los recortes en el colectivo de trabajadores, que además de no recuperar derechos suprimidos ven como la entrada de este concejal en EMASA supone mayor precariedad y riesgos de estabilidad de la plantilla».