Ambiente en el ambigú del Falla durante una sesión de COAC, años atrás.
Ambiente en el ambigú del Falla durante una sesión de COAC, años atrás. - LV
CARNAVAL

El ‘atasco’ en Contratación llega a la barra del Falla en pleno COAC

El retraso en la adjudicación del servicio de bar, en trámite, obliga al Ayuntamiento a sacar un contrato menor para que el COAC no se quede sin barra

CádizActualizado:

El retraso del Ayuntamiento de Cádiz en la adjudicación del servicio de bar en el Gran Teatro Falla, aún en tramitación, ha obligado al Consistorio a actuar en paralelo a ese proceso para evitar que la barra del Falla esté cerrada durante la celebración del Concurso de Agrupaciones del Carnaval (COAC) 2019. Para ello, según ha podido saber este periódico, ha adjudicado a través de un contrato menor la explotación del bar expresamente para las fechas de celebración del Concurso, que comenzó este pasado fin de semana con la cantera.

Esta ha sido la solución por la que ha apostado el Ayuntamiento. La otra era esperar y dejar seguir el curso natural de la licitación, cuyo retraso acumulado habría provocado que el servicio de bar no entrara en funcionamiento hasta casi el final del Concurso. Es decir, dejar el ambigú vacío sin barra durante la mayor parte del COAC, un escenario implanteable, y mucho menos en un año electoral.

Este es un ejemplo más del caos que afecta a la gestión municipal en materia de Contratación. El ‘atasco’ en las licitaciones de los pliegos afectan no solo a contratos de elevada cuantía económica (limpieza, autobuses) sino también a otros de mediana y pequeña envergadura, como es el caso de la barra del Falla. Éste sale a licitación cada año para cubrir el servicio de bar del Teatro durante el COAC y el resto de la temporada cultural del Falla así como el servicio de bar en el Castillo de Santa Catalina durante los conciertos de julio y agosto.

En años anteriores la adjudicación se producía en los primeros días del mes de enero dando tiempo a la empresa adjudicataria a tener listo el servicio de bar desde el inicio del COAC, como reza la encomienda del pliego del contrato, que para este año 2019 «la duración prevista del contrato es del 15 de enero al 31 de diciembre de 2019».

Situación surrealista

Sin embargo, este año la notoria demora en el proceso de licitación ha conducido a una situación surrealista que puede tener consecuencias negativas o desventajosas para las empresas que optan a este contrato anual, al quedar excluido el periodo del Concurso.

El expediente de la licitación se inició el 11 de octubre de 2018 (a priori, un margen de tiempo suficiente) con la solicitud de la teniente de alcalde delegada de Cultura, Eva Tubío, de contratar el servicio de bar citado desde el 15 de enero al 31 de diciembre de 2019.

El 29 de noviembre el pliego entró en Contratación manteniendo el mismo objeto (explotar el servicio de Bar en el Falla desde el inicio del COAC y hasta el final del año, y Santa Catalina en verano), la misma duración del contrato (del 15 de enero al 31 de diciembre) y las mismas condiciones de prestación del servicio (entre las que incluye «la instalación de una barra en el Foyer, incluyendo la instalación eléctrica necesaria, que estará disponible durante todo el Concurso»). Sin embargo, hasta el 16 de enero no ha salido a licitación pública, es decir, dos días antes del inicio del COAC y un día después de la supuesta entrada en vigor del propio contrato que se licita. En el pliego sigue constando la misma duración del contrato pero incorpora el matiz: «desde el 15 de enero de 2019 o desde su formalización (si esta fecha fuera posterior) hasta el 31 de diciembre».

El plazo de presentación de ofertas vence el 30 de enero de 2019 por la noche y, a tenor de los plazos administrativos, en el mejor de los casos la adjudicación no se producirá antes de mediados de febrero, casi en la recta final del COAC. Adía de hoy, la contratación sigue su curso. El canon mínimo de licitación «al alza» sigue siendo el mismo que al inicio del expediente (20.000 euros más IVA) aunque el periodo real del contrato es más corto y el interesado ya no podrá dar servicio durante el COAC, cuando más ‘caja’ se hace. En este contexto, el contrato podría perder interés para las empresas interesadas meses atrás.

La barra en 206, 2017 y 2018

En el COAC de 2016 la barra del Falla cambió de responsable. Ese año el empresario gaditano José María Lado se hizo con la concesión de la barra del Gran Teatro Falla tras presentar una oferta superior a la de sus competidores. El servicio de hostelería del ambigú venía siendo gestionado durante los años anteriores por los hermanos Toro.

En 2017 la explotación comercial de la barra fue adjudicada por más de 23.000 euros a Manuel Iglesias Ruiz Catering, una empresa jerezana que reemplazó a la gaditana de José María Lado, lo que granjeó crítica de algunos gaditanos.

No obstante, la principal queja de ese año señaló al propio Concurso, ya que la ausencia de descansos en las sesiones de la fase clasificatoria y la participación de menos grupos por sesión (seis como máximo) en esa misma fase, fue interpretado al principio como negativo para la rentabilidad de la barra, no obstante, por otro lado se incrementó el número de sesiones de la fase clasificatoria lo que era positivo para la barra.

El año pasado, 2018, la empresa granadina Hermanos Toro volvió a explotar la barra del Gran Teatro Falla.