Alarma en la comunidad parroquial por la desaparición de un crucifijo en San Antonio

La Policía investiga la denuncia del robo de esta pequeña talla del siglo XVIII del púlpito de la iglesia gaditana

CádizActualizado:

El pasado domingo saltaron las alarmas en San Antonio cuando los miembros de la comunidad parroquial se dieron cuenta de la ausencia de un Crucificado que se encontraba en el púlpito del templo. Se trata de una pequeña talla que tiene gran valor puesto que aunque se desconoce su autor, sí se sabe que es de la escuela genovesa, del siglo XVIII.

A principios de esta semana el padre Óscar González Esparragosa puso la pertinente denuncia y desde entonces la Policía investiga lo sucedido mientras que desde la parroquia se espera algún avance. Ramón Caño es vicehermano mayor de la Esclavitud y conoce bien el patrimonio de San Antonio. Desde el domingo confía en que esta obra vuelva a aparecer. «Ese día fue cuando nos dimos cuenta pero después comprobamos ya por unas fotos de una boda que hubo el sábado que ya no estaba así que entendemos que desapareció el sábado a la apertura o al cierre del templo».

Caño reflexiona sobre cómo se han podido producir los hechos. «Ha sido algo pensado y que sabía a por lo que iba, creo. Porque ha tenido que abrir la puerta del púlpito y subir y arrancarlo. Eso no es algo que pases por el lado y lo puedas coger... no está en un lugar accesible». La amplitud de San Antonio que tiene además dos accesos, por la plaza y por la calle Zaragoza, ha facilitado el robo de este crucificado. «En ese momento han podido acceder mientras que el personal estuviera en otra zona de la iglesia, en el patio o atendiendo el teléfono», afirma Caño.

De momento, nada se ha podido saber con respecto a este hurto que también ha sido denunciado por algunos grupos locales como Cádiz Abandonada o Cádiz Patrimonio de la Humanidad. «Estamos a la espera y con la confianza de que la persona que lo haya sustraído lo devuelva o lo deje en algún sitio y lo podamos recuperar y que la Policía haga todas las averiguaciones e investigaciones que pueda hacer», concluye Ramón Caño.