Pacheco llega este martes a la Audiencia. - F. JIMÉNEZ
TRIBUNALES

Pacheco y el «quizás, quizás, quizás»

El exalcalde de Jerez vuelve a los banquillos, esta vez en semilibertad, y niega cualquier ilegalidad en la permuta del caso Huertas de Ocio cuyo detalles no recuerda porque se ejecutó hace quince años

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El exalcalde de Jerez, Pedro Pacheco, volvía este martes a los juzgados. Pero en esta ocasión lo hacía de forma muy distinta a las otras dos anteriores en las que llegó esposado, custodiado en un furgón policial, y con permiso de la cárcel de Puerto III donde permanecía ya cumpliendo condena. El exregidor llegaba caminando, tras desayunar en un bar próximo, después de que desde el pasado 27 de abril se le concediera el tercer grado y se encuentre en régimen de semilibertad.

Pacheco, con semblante serio, no quiso hacer ninguna declaración ante los medios que le esperaban. El histórico líder andalucista se vuelve a sentar en el banquillo de los acusados, junto a otros tres imputados, de la Sección Octava de la Audiencia Provincial para responder sobre su responsabilidad en una supuesta ilegalidad cometida en una permuta hecha por el Ayuntamiento cuando en 2003 él presidía la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU).

Por este caso, conocido como 'Huertos de Ocio', la Fiscalía solicita para el exalcalde cinco años de prisión por los delitos de prevaricación continuada, fraude a la administración pública y estafa. Como presidente primero y como vicepresidente después de la Gerencia firmó con una promotora inmobiliaria la permuta de estos terrenos por una bodega que estaba casi en ruinas.

El Ministerio Fiscal resalta el «perjuicio económico» que ocasionó a las arcas municipales este proceso que no salió a subasta pública, después de que las parcelas fueron tasadas en 1,6 millones de euros, mientras la promotora traspasó al Consistorio jerezano la propiedad de este edificio del centro histórico valorado posteriormente en 610.000 euros.

«Me es imposible satisfacer sus preguntas tanto tiempo después», ha dicho Pacheco al fiscal

Durante su declaración ante el fiscal, Pacheco se ha valido en reiteradas ocasiones de la probabilidad. «Quizás», ha contestado a varias de sus preguntas. «Creía», «imagino», «podría», ha afirmado el exprimer edil quien ha lamentado que se le pida «pulcra exactitud» quince años después de que se ejecutara dicha permuta. «Me es imposible satisfacer sus preguntas tanto tiempo después», le ha insistido a la acusación.

Pero aún así, ha intentado recordar y ha negado ser responsable de ninguna irregularidad en esta permuta. «Esa operación no fue ilegal. Si me llegan a advertir, no firmo», ha afirmado. «Nunca he intervenido en ninguna permuta a ese nivel». «Se ha montado una tormenta de esto y me está cayendo a mí encima». Además, ha recordado también que esta operación de permuta se aprobó en el pleno del Consejo de Urbanismo con una sola abstención, la de IU «pero por táctica política».

Según el exalcalde de haber existido alguna ilegalidad los responsables habrían sido los «siete u ocho jefes de área» que gestionaban la Gerencia y que acudían a los consejos para informar sobre cualquier tipo de incidencia o duda. «Yo era político, no administrativo». Para Pacheco su papel «no era poner en duda la tarea profesional de los técnicos» en los que tenía «confianza».

Uno de los argumentos que ha esgrimido es que como líder de un partido político que era, parlamentario andaluz y gerente de Urbanismo «no tenía tiempo para revisar todo» porque en un mismo día podía firmar entre «30 ó 40 escrituras» de asuntos diversos.

De «vital importancia»

Preguntado sobre el proceso en sí. De cómo los promotores acudieron a las oficinas y contactaron para la operación (por si hubo algún tipo de concierto entre las partes), el exalcalde ha negado algún pacto previo para beneficiarlos. «Bajo ningún concepto pacté ni acordé nada». A este respecto el fiscal le ha puesto en duda el hecho de que el proyecto no saliera a subasta pública. Según Pacheco esto era una práctica «normal». «No fue una excepción, se vendía o se permutaba para evitar los altos costes que suponía para un ayuntamiento la transformación de ese suelo, no hubo informes desfavorables al respecto», ha concretado.

Según Pacheco, eran los promotores los que interesados acudían a la oficina. Sin embargo luego ha matizado que él tenía especial interés en esta operación ya que quería las bodegas Palomino Vergara a cambio para poder revitalizar esa zona oeste de la ciudad y «quizás» pudo hablarlo «en alguna ocasión» con el propietario de la promotora. «Era de vital importancia», ha dicho. «Vendimos por el precio fijado por los técnicos» y con «total transparencia», ha asegurado ante el tribunal.

Sobre el convenio que se firmó el fiscal ha insistido sobre algo más de un 30% del valor que no figura cómo se resolvió en el documento. Pacheco ha afirmado que «quizás se pudo pagar» con dinero en metálico, pero tras mostrarle el documento y no ver esa referencia volvía a insistir en el tiempo que ha pasado desde entonces. «Me están enseñando un documento que firmé hace quince años. No procede que yo haga una valoración sobre eso».

El juicio por el caso 'Huertos de Ocio' se prolongará durante tres semanas. Entre los testigos que están citados se encuentran las exalcaldesas María José García-Pelayo (PP) y Pilar Sánchez (PSOE), que desde el pasado mes de septiembre cumple su condena de cuatro años y medio de prisión de prisión en régimen de semilibertad.

Desde al pasado mes de abril, Pedro Pacheco duerme de lunes a jueves en el Centro de Inserción Social (CIS) de Jerez, mientras durante el día colabora con Cáritas, asociación a la que se incorporó a finales de mayo, y los fines de semana está en su domicilio.