La Comisaria General de Policía Científica, Pilar Allúe, durante su visita al campus de Jerez de la Universidad de Cádiz.
La Comisaria General de Policía Científica, Pilar Allúe, durante su visita al campus de Jerez de la Universidad de Cádiz. - ANTONIO VÁZQUEZ
SEGURIDAD CIUDADANA

«No somos como CSI, en una hora no resolvemos casos»

La Comisaria General de Policía Científica estuvo en la UCA, donde acercó el trabajo arduo y, muchas veces sin reconocimiento, de estos agentes

JerezActualizado:

Ingresó en la Policía Nacional en la segunda promoción en la que este cuerpo admitió mujeres, en 1980, «y no lo hice en la primera porque en esa pedían 21 años y yo tenía 18», señala Pilar Allúe. Desde entonces una carrera en ascenso, a base de «trabajo y estudio», hasta llegar a ser nombrada Comisaria General de Policía Científica en 2012, el mismo año en el que ascendió a la categoría de Comisaria Principal, el máximo rango en el Cuerpo Nacional de Policía.

Esta mujer, que tiene bajo su mando a 2.116 personas en toda España repartidas en 300 unidades territoriales y seis laboratorios de ADN, afirma que «no me siento nada, pero me ha tocado», cuando le preguntamos si se siente pionera. Es la mujer que más alto ha llegado en el escalafón policial. «El mérito de ser la primera no es tal, es porque no había ninguna antes», señala, «si se me puede achacar algún mérito es que, desde que entré, lo único que he hecho es trabajar y estudiar oposiciones para ascender».

La Comisaria General de Policía Científica estuvo hace unos días en el Campus de Jerez de la Universidad de Cádiz, participando en el Ágora de Seguridad UCA-Eulen, un foro en el que expertos de áreas relacionadas con la seguridad acercan su experiencia profesional y sapiencia a los estudiantes universitarios.

«Si hablamos de rigor, de estar a la última en tecnologías y novedades sí se parece», afirma cuando le preguntamos si tiene algo que ver la Policía Científica con CSI. «En lo que no se parece es en el tiempo en el que se hacen los análisis, en una hora no resolvemos casos», puntualiza.

Destaca que, gracias a la globalización, «hoy en día puedes estar al tanto de todo lo que se hace en el mundo». De hecho, la Policía Científica española y la sección de Criminalística de la Guardia Civil, participan «en foros internacionales donde intercambiamos experiencias y técnicas y ponemos sobre la mesa los conocimientos y la información que conseguimos», subraya esta policía científica, que destaca el «espíritu tremendamente generoso» de los profesionales que se dedican a esta especialidad. «No hay espacios propios y cuando alguien tiene un problema consulta con expertos de la misma área, aunque sean de otros cuerpos policiales y se pone al día», explica.

Trabajo en la sombra

Allúe pone de relieve en este aspecto el trabajo generado en el seno de dos foros, el primero de ellos nacional, que integran Policía, Guardia Civil, Mossos d’Esquadra, Ertzaintza y Policía Foral de Navarra. En él «mediante unos grupos de trabajo nos reunimos los directores de las especialidades de cada uno de los cuerpos y, además, tenemos reuniones de los grupos de trabajo, en las que ponemos en común el trabajo que estamos haciendo, los problemas que surgen, las dudas que tenemos y, de ahí, con una colaboración exquisita, salen trabajos conjuntos».

El segundo de los foros es internacional, la Red Europea de Laboratorios de Ciencias Forenses (ENFSI), «de referencia para la Unión Europea. En el que hay 17 grupos de trabajo en los que participamos en casi todos, desde análisis de suelos, flora y fauna, pasando por análisis de vídeo, de manchas de sangre o de drogas», explica la Comisaria General.

Para formar parte de la Policía Científica lo primero es ingresar en el cuerpo y «si contamos con alguien que lo hace con una especialización enquímica orgánica o en imagen forense digital, por ejemplo, nos lo disputamos para que venga con nosotros. Si es bueno de origen, ya le echaremos el ojo. Vamos cazando talentos», señala.

El día a día de estos profesionales es variado. «Si le preguntas a un compañero de Jerez te dirá que es bastante estresante porque tienen que dar respuesta inmediata al trabajo que demanda la sociedad:inspecciones oculares, recoger huellas, revelarlas, introducirlas en los sistemas automáticos de identificación dactilar...» Es un proceso largo y complejo, advierte y, con«una gran desventaja, que no te aporta una satisfacción inmediata».Es decir, esta recogida de pruebas «no te da el nombre del autor hasta pasado un tiempo, a veces años, cuando se puede detener al autor y conseguir una condena».Un trabajo callado y constante del que la Comisaria GeneralAllúe es el máximo exponente.