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Más de un centenar de alumnos participan IV Seminario Derecho, Ciencia y Creencia en Jerez

Se prolongará hasta el 8 de mayo

CádizActualizado:

El IV Seminario sobre 'Derecho, Ciencia y Creencia' ha dado comienzo el 20 de marzo en la Facultad de Derecho de la Universidad de Cádiz y se extenderá hasta el 8 de mayo. Es una actividad formativa para los alumnos y para la comunidad universitaria en general y hay más de un centenar de alumnos inscritos.

El miércoles 20 de marzo se llevó a cabo la Inauguración del Seminario, contando con la asistencia del Decano de la Facultad de Derecho, D. Jesús Sáez, que manifestó su satisfacción por esta actividad universitaria, y del Director del Instituto Universitario de Investigación para el Desarrollo Social Sostenible, José Antonio López, que planteó la necesidad del diálogo entre ciencia y creencia. Después tomó la palabra el Director del Seminario, Antonio Troncoso, que explicó que este Seminario se había plantado desde una perspectiva abierta y multidisciplinar, haciendo hincapié, citando a Etty Hillesum, en la religión como libertad. En la Inauguración, el profesor Troncoso subrayó la importancia que tiene en la Universidad compartir valores desde una perspectiva positiva y la formación integral de la persona e insistió en la necesidad de salir del yo y de la auto referencialidad. Citó las palabras del Papa Francisco recogidas en la Evangelii Gaudium: “Quien quiera vivir con dignidad y plenitud no tiene otro camino más que reconocer al otro y buscar su bien”. En relación con el tema de la primera conferencia, los abusos sexuales en la Iglesia Católica, manifestó la necesidad de no tener miedo a la verdad.

La primera sesión abordó La respuesta de la Iglesia Católica a los abusos sexuales. La ponencia le correspondió a Miguel Ángel Montero. Vicario Judicial. Diócesis de Jerez. Miguel Ángel Montero abordó el itinerario legislativo de la Iglesia Católica, gracias al trabajo desarrollado en los últimos años por la Comisión Pontificia para la Protección de los Menores, prestando una especial atención al Encuentro reciente en el Vaticano. Como principales aportaciones de este Encuentro destacó las siguientes dimensiones para afrontar la situación de abusos sexuales: 

1. La protección de los menores: el objetivo principal de cualquier medida es el de proteger a los menores e impedir que sean víctimas de cualquier abuso psicológico y físico. Por lo tanto, es necesario cambiar la mentalidad para combatir la actitud defensiva-reaccionaria de salvaguardar la Institución, en beneficio de una búsqueda sincera y decisiva del bien de la comunidad, dando prioridad a las víctimas de los abusos en todos los sentidos.

2. Seriedad impecable: deseo reiterar ahora que «la Iglesia no se cansará de hacer todo lo necesario para llevar ante la justicia a cualquiera que haya cometido tales crímenes. La Iglesia nunca intentará encubrir o subestimar ningún caso».

3. Una verdadera purificación: a pesar de las medidas adoptadas y los progresos realizados en materia de prevención de los abusos, se necesita imponer un renovado y perenne empeño hacia la santidad en los pastores, cuya configuración con Cristo Buen Pastor es un derecho del pueblo de Dios.

4. La formación: es decir, la exigencia de la selección y de la formación de los candidatos al sacerdocio con criterios no solo negativos, preocupados principalmente por excluir a las personas problemáticas, sino también positivos para ofrecer un camino de formación equilibrado a los candidatos idóneos, orientado a la santidad y en el que se contemple la virtud de la castidad.

5. Reforzar y verificar las directrices de las Conferencias Episcopales: es decir, reafirmar la exigencia de la unidad de los obispos en la aplicación de parámetros que tengan valor de normas y no solo de orientación.

6. Acompañar a las personas abusadas: El mal que vivieron deja en ellos heridas indelebles que se manifiestan en rencor y tendencia a la autodestrucción. La escucha sana al herido, y nos sana también a nosotros mismos del egoísmo, de la distancia, del “no me corresponde”, de la actitud del sacerdote y del levita de la parábola del Buen Samaritano.

7. El mundo digital: la protección de los menores debe tener en cuenta las nuevas formas de abuso sexual y de abusos de todo tipo que los amenazan en los ambientes en donde viven y a través de los nuevos instrumentos que usan. (…) Los seminaristas, sacerdotes, religiosos, religiosas, agentes pastorales; todos deben tomar conciencia de que el mundo digital y el uso de sus instrumentos incide a menudo más profundamente de lo que se piensa.

8. Turismo sexual: Las comunidades eclesiales están llamadas a reforzar la atención pastoral a las personas explotadas por el turismo sexual. Entre estas, las más vulnerables y necesitadas de una ayuda especial son ciertamente las mujeres, los menores y los niños; estos últimos, necesitan todavía de una protección y de una atención especial.

Con anterioridad, José Alfaro Berenguer. Concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Puerto Real, hizo una Introducción donde destacó que a finales de la década de los 90 comenzaron a salir a la luz las primeras denuncias de abusos sexuales a menores perpetrados por religiosos, sobre todo en EEUU e Irlanda, con un modus operandi que se repite, con dos elementos fundamentales: un sacerdote que abusa de menores y un Obispo que no lo aparta del contacto con niños, sino que lo va moviendo permanentemente de parroquia.

Afirmó que, históricamente, la primera reacción que ha tenido la Iglesia ha sido la de ocultar, para no manchar el nombre de la Iglesia, y el delito (que también por supuesto es pecado) no salpicara al resto de clérigos, pero se caía en proteger al presunto delincuente, obviando que un niño ha quedado marcado.

Un elemento fundamental del por qué los obispos no supieron reaccionar a los escándalos ha podido ser, para Alfaro Berenguer, la falta de un procedimiento universal que regulara la cuestión y el modo de proceder ante estos casos porque, aunque está regulado en el canon 1395 del Código de Derecho Canónico, éste no establece unas directrices de actuación.

Con espíritu de conocer, y de reconocer que la Iglesia ha tenido un importante problema, el Papa Francisco convocó del 21 al 24 de febrero una cumbre anti pederastia denominada “La protección de los menores en la Iglesia”, con el fin inmediato de marcar unas pautas de actuación ante caso de abusos sexuales a menores cometidos por sacerdotes, cuya principal medida será la de denunciar ante la jurisdicción penal a éstos sacerdotes, siendo éste delito tipificado en el artículo 183 del Código Penal.

Si bien es cierto que la mayoría de los abusos sexuales se cometen en el ámbito de la familia (70%), seguido del ámbito del deporte y de las actividades extraescolares (15%), siendo un número muy reducido el de los sacerdotes que incurren dentro de este delito, la sociedad ha atacado duramente a la Iglesia, y lo cual puede tener cierta lógica, pues todas las heridas duelen, pero éstas son más dolorosas cuando las causa personas que prestan su servicio a Dios.

Alfaro Berenguer reivindicó la figura de los investigadores y de los juristas, que deben tener un acercamiento científico, utilizando el método jurídico, en la búsqueda de un diagnóstico del problema y, sobre todo, aportando soluciones.

El IV Seminario sobre Derecho, Ciencia y Creencia se celebrará durante los meses de marzo, abril y mayo los miércoles de 14.00 a 15.00 en el salón de Actos del INDESS. Estos Seminarios están planteados desde una perspectiva multidisciplinar, participando profesores de distintas áreas. En este IV Seminario se van a abordar otras cuestiones como la supresión del Tribunal de la Inquisición, tecnología reproductiva y dignidad de la persona, la saeta, la vida de los templos: una visión retrospectiva y la ciudad sostenible. Está prevista también una excursión al Parque Natural de los Alcornocales para conocer la gestión sostenible del corcho.