FRANCIS JIMÉNEZ
TRIBUNALES

Las claves del caso que ha vuelto a sentar en el banquillo a Pacheco

Seis acusados, sesenta testigos y un mes de juicio para dilucidar cómo y con qué objetivo se vendió la vieja estación de autobuses de Jerez

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Pedro Pacheco volvía esta semana por unas horas a Jerez. Salía de la cárcel de Puerto III donde desde hace catorce meses cumple cinco años y medio de privación de libertad por dos casos de enchufismo para sentarse de nuevo en el banquillo. En la Audiencia Provincial de la avenida Alcalde Álvaro Domecq, a unos escasos metros de su casa. Esta vez el tribunal juzga si actuó de manera ilegal en la venta de la vieja estación de autobuses, un caso complejo en el que se mezcla la supuesta prevaricación por beneficiar a un conocido y el uso para ello de una empresa municipal, con entramados societarios, movimientos bancarios sospechosos y presuntas irregularidades en la adjudicación, compra y venta de una finca. Estas son las claves:

1. El caso: Los hechos se remontan a 2004. Pedro Pacheco, entonces edil de Urbanismo y Vicepresidente de la Empresa Municipal de Suelo y Miguel Ballesteros, gerente de la sociedad, idearon y dirigieron presuntamente un procedimiento arbitrario para beneficiar a la empresa de José Luis López, conocido popularmente como El Turronero, y a Francisco Chávez, socio de éste. El objetivo era que pudieran comprar la antigua estación de autobuses de Jerez de Madre de Dios por un precio muy inferior al valor de mercado. En concreto la vendieron en marzo de 2006 por 2.765.000 euros. Según un informe pericial de la Agencia Tributaria su precio debería de haber sido de 4.460.000 euros. Las arcas municipales dejaron de ingresar la cantidad de 1.695.000 euros.

2. Los acusados: Además de Pedro Pacheco en esta causa se sientan en el banquillo otros cinco acusados. Uno de ellos es José Luis López Fernández, conocido popularmente como ‘El Turronero’, un empresario ubriqueño que saltó a las páginas de la prensa como imputado en la ‘operación Karlos’, el fraude a la Seguridad Social que condenó a María José Campanario y que a él le costó también una pena de dos años. Ahora se le acusa de ser la persona beneficiada en la presunta venta irregular de la estación debido a su buena amistad con Pacheco. En su declaración de este jueves el exalcalde ha asegurado que no fueron íntimos hasta que el andalucista no dejó la política pero que ahora es un buen amigo que va a verlo incluso a prisión. El fiscal pide para López Fernández seis años de cárcel.

Otro de los señalados es el gerente de Emusujesa, Miguel Ballesteros. El directivo de la extinta empresa municipal se enfrenta a siete años de prisión por los mismo delitos que Pacheco. Y además de ellos, Francisco Chavez, socio del Turronero, y tres supuestos ‘hombres de paja’, el administrador único de la empresa señalada, Ingeniería Jienense S. L., y otros dos administradores, uno de ellos cuñado del promotor ubriqueño.

3. Sin claúsulas: Según se juzga, la venta pudo hacerse sin cumplir con las garantías habituales exigidas. De hecho es una de las cuestiones que más se están teniendo en cuenta en el juicio porque demostraría un trato de favor y además constataría que se permitió vender por debajo del precio estimado sin que luego se pudieran pedir daños si no se podían construir viviendas como, según también se procesa, se comprometieron a permitirlo. En realidad Emusujesa (sociedad ahora extinta) servía para promover el desarrollo de la ciudad por lo que la venta exigía la construcción de un centro comercial u otro equipamiento de uso público. Además dichas claúsulas también hubieran evitado la especulación.El terreno fue vendido el mismo día a un tercero.

4. Publicidad de ‘boca a boca’: Las normas de concurrencia pública para hacerse con la estación como bien público también está siendo una de las cuestiones más referidas en las sesiones del juicio. Ballesteros explicó que la sociedad no estaba sujeta a subastas, «ni a pliegos ni plazos». Sobre la publicidad dada a la operación, se remitió a una nota de prensa fechada en 2004, y a que «era algo que sonaba y que se sabía que iba a hacerse». Sin embargo a la acusación le extraña el hecho de que todas las empresas que accedieron a las ofertas no fueran de Jerez. Según los procesados, a pesar del «boca a boca», la gente de la ciudad sabía que el terreno al estar sujeto a determinadas cuestiones urbanísticas podría tener una complicada viabilidad.

5. Entramado y pago: El Turronero y su socio crearon tres empresas:Ingeniería Jienense; Diseños y Construcciones Cervera e Híspalis de Arrendamiento que presentaron ofertas a la estación. Al frente de ellas colocaron a supuestos testaferros. Según el fiscal, todas las ofertas tenían el sello de entrada en Emusujesa antes de que la sociedad municipal se hubiera hecho con la estación el 4 de agosto de 2005. E incluso, una de ellas se fechó antes de que el Pleno enajenara la parcela. De este entramado obtuvieron el dinero para hacer el pago. Abonaron tres cheques (765.000 euros, 442.400 euros y 2 millones de euros) Esos dos millones se ingresaron en la cuenta de la Gerencia de la que Pacheco era vicepresidente. Durante las sesiones se pregunta también por esta circunstancia a los acusados ya que supuestamente el pago se tenía que hacer a Emusujesa y no a la Gerencia. También otra de las claves es la relación que mantienen todos los empresarios entre sí, hasta el punto de que se sospecha de que Cervera hacía cuantiosos ingresos a través de una oficina de banca de empresas que después desembolsaba en GIU (Gestión Inmobiliaria Ubriqueña), propiedad de López Sánchez.

6. Presiones y escrituras: Pedro Pacheco insistió durante su declaración que nunca insistió ni intervino ni en la tramitación ni en la venta de la vieja estación. Es más, derivó toda la responsabilidad a los técnicos. «Yo no podía ver todo personalmete», dijo por lo que confiaba en «un equipo estupendo». Negó que participara en el encargo de las tasaciones y que el día de las escrituras, las firmó «como firmaba 40 más cada día». Según contó salió del despacho, las firmó y se volvió pero que nunca las leyó. El administrador de la empresa aseguró que en aquel despacho estaba el notario y «otro señor que no era Pacheco».

5. El aval anónimo: El juicio comenzó con una sorpresa. Un anónimo que había llegado a la Fiscalía con unas escrituras que sirvieron como aval para la operación de compraventa de la antigua estación de autobuses. Estos documentos implicarían alTurronero, ‘escondido’ tras testaferros.

6. Dos exalcaldesas: Aunque sus testimonios no sean quizá los más reveladores ya que acuden como testigos, será uno de los grandes día mediáticos. Las dos exalcaldesas de Jerez, la popular María José García Pelayo y la socialista Pilar Sánchez serán llamadas, previsiblemente este martes, como testigos en el caso. Ambas además son actualidad. La primera porque está a la espera de declarar ante el Supremo por un caso derivado de la Gürtel y la segunda porque en estos días deberá de entrar en prisión para cumplir con la condena de cuatro años y medio de cárcel por el llamado ‘caso PTA’.