Conil

El supuesto tsunami de Conil, hora a hora: así se difunde un bulo en redes sociales

Decenas de personas llamaron a Policía Local, 112 o Protección Civil por el miedo de que un maremoto afectase a la provincia de Cádiz

CádizActualizado:

Eran las once y media de la mañana del sábado en el puerto de Conil. Integrantes del puerto pesquero y el Club Náutico percibieron una situación un tanto extraña: la bajamar y la pleamar se sucedían cada 10 minutos. Ante la peculiaridad del suceso, decidieron avisar a Protección Civil Conil, que acudió al lugar para documentar los hechos. Llegaron en torno a las 12:15 horas, cuando la marea «avanzaba y retrocedía» con una intensidad menor que al principio.

A pesar de ello, Protección Civil decidió poner en alerta a todos los servicios de Salvamento Marítimo en las playas de la ciudad para recabar información. Además, pudieron ver repetida la situación que sorprendió una hora antes, ya que los testigos grabaron el momento de la bajada del mar, el cual reflejaba un proceso similar al ocurrido con la llegada de tsunamis.

Protección Civil comprobó con el 112 y el Instituto Geográfico Nacional si existía algún aviso de movimiento sísmico en la zona. El objetivo era descartar la posibilidad de que se tratase de un aviso de terremoto. La respuesta de ambos fue clara: no se había registrado ningún terremoto que afectase directamente a Conil ni a su entorno. Descartada esa opción, era necesario encontrar la explicación a los hechos, que fueron trasladados a la Agencia Estatal de Meteorología y la Asociación de Técnicos de Protección Civil de Andalucía.

¿Cómo fue posible entonces que la información más difundida a lo largo de la tarde fuese que se trataba de la antesala de un tsunami? Aunque es cierto que una bajada sostenida del nivel medio del mar puede suponer un aviso de la llegada de un maremoto, esta opción quedaba descartada no sólo por la confirmación de que no se había registrado actividad sísmica que pudiera afectar a Conil, sino porque se había producido, además de la bajada, una subida del nivel del mar.

La duración del vídeo viralizado, que refleja durante apenas dos minutos sólo el tramo de la bajamar, explica parte de la alarma generada. No era posible valorar la complejidad del fenómeno en unas imágenes que mostraban lo ocurrido durante apenas 180 segundos. Por otra parte, en el caso de que fuese a llegar una gran ola, las playas colindantes también se habrían visto afectadas; sin embargo, en Gallo, Roche o Fontanilla reinaba la tranquilidad, y eso tampoco se reflejaba en el vídeo.

A la falta de contexto se le unió la difusión de un microseísmo registrado en el Golfo de Cádiz el día anterior. Whatsapp, Facebook y Twitter, en el que se ignoró la fecha del temblor, hicieron el resto. La Policía y el 112 registraron decenas de llamadas de curiosos y personas asustadas por la «inseguridad» que el bulo generó.

La desinformación hizo creer a muchos que el vídeo era una prueba de que a lo largo de la jornada Conil se vería afectado por un tsunami

Los técnicos de AEMET detectaron, en torno a las cinco de la tarde, una posible explicación a lo ocurrido. Se trataba de una rissaga, una variación muy fuerte de la pleamar derivada de una perturbación meteorológica.

La Protección Civil de Conil, que había descartado el peligro, estaba centrada en otro trabajo: los dos incendios intencionados en Pinar de Roche. Por la noche decidieron enviar un comunicado para desmentir el bulo, en el que solicitaban «no difundir noticias no oficiales; por tu seguridad y la de todos».

«Antes te ibas al periódico, lo leías y te informabas. Hoy abres Twitter, Whatsapp o Facebook y crees que te estás informando, pero es desinformación», lamenta Nicolás Amaya, coordinador de Protección Civil en Conil.

En materia de seguridad, la difusión de bulos es un problema cada vez mayor. Cuando este voluntario abrió su teléfono móvil tras la extinción del incendio, su whatsapp estaba lleno de mensajes que alertaban de la posibilidad de que llegase un maremoto en las próximas horas

La resonancia de puertos, lejos de ser un maremoto

Gregorio Gómez Pina advirtió que el fenómeno ocurrido se trata de la resonancia de los puertos. De hecho, en uno de los ejercicios recientes que planteó a sus alumnos de Ingeniería Marítima les pedía que analizaran una posible onda larga de resonancia en el puerto de Conil y que explicaran por qué no se trata de un maremoto.

El ex jefe de la Demarcación de Costas advierte de que, aunque es un fenómeno poco común, ya ha ocurrido en anteriores ocasiones, aunque «no a la hora en la que todo el mundo lo vio». Además, descarta riesgos mayores: «El único peligro que tiene es que se producen corrientes de salida y entrada; rompen las amarras y los barcos se quedan sin control. Si coge a una persona en el agua se lleva un susto, pero no tiene nada que ver con un tsunami». Fue Ramón Iribarren quien desarrolló la teoría de la ‘resonancia’ de las dársenas portuarias, donde el oleaje se comporta muy diferente a cuando está en mar abierto.