Los inmigrantes, en un centro de El Puerto a la espera de ser trasladados por falta de espacio. - A. VÁZQUEZ
INMIGRACIÓN

SOS, más y más pateras y sin sitio a dónde ir

La saturación de los CIE y ONG provoca que decenas de inmigrantes estén siendo puestos en libertad en la provincia abandonados a su suerte

EL PUERTOActualizado:

«No los vamos a dejar que duerman en la calle, ¿no?». Teléfono en mano el concejal de Asuntos Sociales y Seguridad del Ayuntamiento de El Puerto, Ángel González, no deja de dar vueltas en el patio de la asociación Anydes mientras se empeña en buscarle sitio para comer y dormir a casi una treintena de inmigrantes subsaharianos que han tenido que ser puestos en libertad porque ya no cabían más en los calabozos ni podían estar más tiempo ni había dónde llevarlos.

A su lado, sentados en sillas de playa, en bordillos y escalones, los extranjeros hablan en francés entre ellos. Algunos callan. Miran fijamente hacia ningún lado como esperando que el tiempo pase. Siempre pasa. En el centro de ese patio, varias cajas de galletas que les han dado en esta asociación. Se escuchan unas risas. Una de las tres mujeres que hay habla por el móvil. Parece que cuenta buenas noticias. Ya han llegado a un lugar donde alguien le va a buscar un sitio para descansar.

Estos son algunos de los inmigrantes en situación irregular que durante estos días están llegando en patera a las costas de Cádiz. La saturación de los centros de internamiento de extranjeros (CIE), el desbordamiento de los calabozos de toda la provincia y también de las plazas que tienen disponibles las ONG, está provocando que decenas de estos ciudadanos, todos subsaharianos, estén siendo puestos en libertad. El goteo de rescates no cesa y «está todo saturado», apuntan fuentes consultadas.

Una vez que son auxiliados por Salvamento Marítimo y llevados a puerto, los inmigrantes deben de ser reseñados y se les inicia el expediente de sanción administrativa grave a la Ley de Extranjería que han cometido. Luego se les devuelve a su país en un plazo legal estimado, si son ciudadanos marroquíes. O bien se les traslada a los Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Algeciras o Tarifa o lugares de acogida, en el caso de los subsaharianos, que no son identificados por sus países de origen.

Este mismo jueves por la mañana y tras ser, debidamente reseñados, 23 extranjeros salían de los calabozos de la Comisaría de El Puerto donde «ya no caben más». Ayer miércoles otros diez y a última hora de la tarde se repetía esta situación en Jerez, donde se liberó a otra veintena. El pasado domingo, otros 30, en Algeciras, tal y como ya informó LA VOZ.

La Policía Nacional abre así este proceso por falta de espacio y ante la constante llegada de más pateras (este mismo jueves, siete más con 93 personas a bordo). Los extranjeros quedan en libertad, tras haber pasado un control policial a fin de identificación y salen de comisaría con los certificados en los que se indica que se encuentran en situación de ilegalidad en España y que deben abandonar el territorio nacional. Con sus papeles en la mano y con poco más en el bolsillo, ya están en la calle.

En ONG, tampoco

Ante esta situación, y después de que no se haya encontrado tampoco espacio en las ONG, el Ayuntamiento de El Puerto se vio obligado a darles de manera improvisada cierta asistencia aunque sí o sí tenga que ser temporal. «Nadie nos avisó, fueron vecinos que los vieron vagando por las calles de la Comisaría quienes nos pusieron en alerta», comentaba el alcalde de la ciudad, David de la Encina. «En la Comisaría nos han dicho que han agotado el plazo de detención y que al no tener recursos donde alojarlos los han puesto en libertad». «Lamentamos esta situación, primero por humanidad porque se juegan la vida cruzando el Estrecho, y luego que lleguen a España y no haya capacidad para atenderlos»", afirmaba el regidor.

Así, en un primer momento fueron trasladados al albergue municipal donde se les dio de comer y más tarde a la casa de acogida Anydes donde se celebró incluso un encuentro con representantes de varios colectivos sociales para buscar una salida ya que en este centro tampoco hay camas. «Estamos saturados. No tenemos más plazas», decía uno de los responsables de Mensajeros por la Paz «muy preocupado» por la situación. Fuera en el patio algunos de los inmigrantes preguntaban si les podían ayudar y dónde iban a ir. «Nos tenían que haber avisado desde Subdelegación del Gobierno», lamentaba el concejal. «Está pasando en Jerez, en San Fernando, en todos lados y no sabemos qué hacer con ellos».

Finalmente, el Consistorio encontró al menos para la noche de este jueves una opción, un pabellón deportivo que les servirá de techo al menos para una noche. Ya mañana será otro día.