VERANO

Cruz Roja realiza casi 4.000 atenciones en las playas chiclaneras

El 70 por ciento son atenciones de tipo leve como las picaduras, reacciones alérgicas, torceduras o cortes

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Durante este periodo estival, que comenzó el 1 de julio y concluyó el 15 de este mes, el dispositivo de socorrismo de Cruz Roja Española ha realizado un total de 3.986 atenciones, de las cuáles el 70 por ciento son atenciones de tipo sanitario generalmente de carácter leve: como picaduras, reacciones alergias, torceduras, cortes, o contusiones leves. Del total de intervenciones, se realizaron 80 rescates de personas del mar, lo que supone una reducción de casos con respecto al pasado año (cuando se registraron 112), gracias principalmente a un incremento de las labores de vigilancia y de prevención por parte del personal socorrista tanto en tierra como en las embarcaciones. Este verano, de hecho, Cruz Roja Española ha incorporado una nueva figura en las playas de Chiclana: la de socorristas de vigilancia dinámica, que recorren la playa para atender emergencias y ofrecer recomendaciones a bañistas desde la proximidad. Esta apuesta por la prevención se ha traducido en más seguridad y menos accidentes.

Así se desprende del balance realizado por el alcalde de Chiclana, José María Román Guerrero; la delegada municipal de Playas, Ana González; la presidenta provincial de Cruz Roja, Rosario García, y el presidente local de Cruz Roja, Antonio Piñero.. En este sentido, el alcalde ha destacado la importancia que tiene la confianza en la Cruz Roja. “La confianza que da que este servicio sea prestado por la Cruz Roja, transmite y da la sensación de buena atención”, ha señalado, destacando el buen servicio prestado por todo el personal durante todo el año.

José María Román ha incidido en la evolución que ido sufriendo esta labor en los últimos años, que ha ido desde unos servicios menores y de voluntarios a unos servicios muy profesionales. “Atendiendo a las sugerencias de la propia Cruz Roja, era fundamental que la playa estuviese mejor atendida y por ello se han incrementado los servicios de salvamento y socorrismo, de torretas y de vigilancia, con una modernización en muchos aspectos, pasando de un pliego de 500.000 euros a otro de más de 800.000 euros. Esto ha significado un crecimiento brutal que ha ido asociado a que la base de nuestro modelo económico en el turismo está originado en la playa”, ha reseñado.

“Pese a que la temporada alta comienza el 1 de julio y acaba el 15 de septiembre, la playa está montada todo el año, habiendo temporada también media y baja, por lo que la playa, como elemento principal, tiene que seguir funcionando”, ha señalado el regidor, asegurando que parte del buen hacer de este servicio viene motivado por el buen entendimiento entre las partes, desde el espíritu crítico compartido, para que al final los visitantes y la ciudadanía sean conscientes de que las cosas se hacen bien.