INMIGRACIÓN

Un sueño europeo hecho pesadilla

El SUP denuncia la atención tercermundista prestada a los 4.000 menores inmigrantes no acompañados atendidos en la provincia de Cádiz

AlgecirasActualizado:

La presión migratoria registrada este año ha puesto en jaque los recursos existentes en Andalucía, especialmente en la provincia de Cádiz, en la que este fenómeno ya habitual ha alcanzado este verano cotas inimaginables y se ha convertido en un drama humanitario.

Los medios desplegados por las Administraciones han resultado insuficientes para responder a una situación de emergencia como la que se ha producido y ante la que el Gobierno ha tenido que arbitrar medidas de emergencia, como la puesta en marcha del Centro de Atención Temporal al Extranjero (CATE) de San Roque, el complejo Campano de Chiclana o la apertura de la residencia de Tiempo Libre de La Línea para acoger a menores inmigrantes no acompañados, a los que por estas siglas se denomina Menas.

Esta crítica situación ha motivado que el Sindicato Unificado de Policía (SUP) haya redactado un amplio informe que su responsable provincial, Carmen Velayos, ha entregado esta misma semana al Defensor del Pueblo Andaluz y del Menor en Andalucía, Jesús Maeztu, para demandar que se articulen los mecanismos necesarios y se tomen medidas con las que poder atender a estas personas con garantías, ya que sostiene que no se ha hecho.

El SUP se muestra contundente ante lo que han vivido los agentes de la Policía Nacional de la provincia que han tenido que atender a quienes llegaban de África a las costas de Cádiz.

«Una planificación nefasta»

Según denuncia, la previsión y planificación por parte de las Administraciones ha sido «nefasta. Esta falta de anticipación ha provocado que la atención a estas personas no haya sido la adecuada a pesar de la gran profesionalidad de todos los que han trabajado a pie de campo, produciéndose episodios lamentables, donde los derechos laborales de estos trabajadores, así como la dignidad de los inmigrantes, se han visto gravemente lesionados. Lamentablemente y muy a nuestro pesar, no hemos podido dar un servicio público de calidad», se asegura en dicho informe, al que ha tenido acceso LA VOZ de Cádiz.

Pero si lo vivido este año ha sido grave, especialmente trágico ha sido para los menores que han arribado a las costas de Cádiz, la gran mayoría no acompañados y para los que según este sindicato policial, las Administraciones «no han sido capaces de dar una respuesta efectiva. En el apartado de los Menas podemos calificarla de tercermundista».

Desamparados

Y es que la Policía Nacional ha atendido desde que comenzó el año y hasta el pasado 31 de octubre a 4.000 menores inmigrantes no acompañados en la provincia de Cádiz llegados principalmente en pateras procedentes de Marruecos, aunque también en camiones y barcos como polizones. Algunos lo han hecho incluso en narcolanchas, tal y como ha contado este diario.

Pero es que además, el Sindicato Unificado de Policía calcula que unos 400 menores no han sido atendidos al eludir el procedimiento, por lo que han quedado desamparados.

6.900 personas en el CATE

Por el CATE de San Roque, que custodia la Policía Nacional, habían pasado, también hasta el 31 de octubre, 6.900 personas de las que 1.500 eran menores no acompañados. El SUP denuncia que estos menores han compartido dependencias con adultos, unas instalaciones en las que alerta se han producido episodios de crisis higiénico-sanitarias, como casos de sarna, piojos y garrapatas.

El SUP ha trasladado al Defensor del Pueblo y del Menor que los agentes han atendido a estos chicos con una carencia total de medios y formación.

Imágenes para olvidar

La crisis migratoria de este verano también ha dejado imágenes para olvidar, como inmigrantes durmiendo en cubiertas de barcos y en calabozos de comisarías o menores hacinados en módulos prefabricados.

Este sindicato también denuncia que estos chicos han tenido que soportar horas en dependencias de la Policía Nacional o la Guardia Civil, que se han dado situaciones en las que no ha habido vehículos para trasladarlos, que han estado hacinados en centros de menores sin personal para atenderlos, unos centros en los que además, la masificación ha sido alarmante, como ha ocurrido con los de La Línea y Algeciras.

El SUP exige soluciones ante este drama ya que alerta de que el fenómeno migratorio se está estabilizando con cifras constantes mensuales. «Las llegadas están siendo diarias y se requieren medidas permanentes y perdurables en el tiempo», apunta.

Puerta de entrada

Para evitar que la situación se repita, reclama el establecimiento de una planificación anual. «No entendemos que situaciones que se dan en nuestra Comunidad autónoma como la OPE, peregrinaciones o eventos deportivos tengan una más que sobrada organización y algo tan sensible y delicado como la inmigración no la tenga. Y eso que somos puerta de entrada de la inmigración en Europa», indica en su informe.

También reclama el refuerzo de las Brigadas de Extranjería de la Policía Nacional y la creación de un grupo específico y especializado en Menas dentro de dichas brigadas.

Otra petición consiste en instalaciones apropiadas y específicas para atender correctamente a estos menores. «El primer sitio donde duerma un menor en España no puede ser el suelo de una comisaría», señala.

También considera imprescindible contar con vehículos apropiados y adaptados para el transporte de menores, así como una zona completamente diferenciada en el CATE de San Roque para menores no acompañados. «No pueden producirse casos, como se han dado, en los que los menores estaban separados de los adultos únicamente por una cinta policial»

Además, exige la creación de una mesa de coordinación específica para los Menas.