
Dragados Offshore alcanza su pico más alto de empleo con un millar de contratos
La empresa ya trabaja a tres turnos en la construcción de las plataformas 'Mariner' y 'Vega Pléyade'
C ÁDIZ Actualizado: GuardarLa actividad en el Bajo de La Cabezuela es frenética. Más de un millar de personas trabaja a tres turnos en los doce talleres que tiene Dragados Offshore en este polígono. La división de ACS ha logrado en menos de cuatro meses su pico más alto de empleo en la Bahía. La construcción de la plataforma 'Mariner' para la empresa noruega Statoil se encuentra en fase de montaje, mientras que la 'Vega Pléyade', para Total Austral, arranca su construcción. La empresa Dragados Offshore, junto al sector aeronáutico, se ha convertido en una esperanza tangible para cientos de parados gaditanos del sector industrial.
La compañía, especializada en la construcción de estructuras y plataformas de gas y crudo, inició el pasado noviembre la selección de trabajadores para afrontar sus proyectos más inmediatos y en enero de este año comenzó a contratar mano de obra. La factoría gaditana dio a mediados de junio de 2013 los primeros pasos para la construcción de una de las plataformas petrolíferas más grandes del mundo. Se trata del contrato que firmó en enero de 2013 con la noruega Statoil para construir una gigantesca estructura de 21.000 toneladas, diseñada para la extracción de crudo en el Mar del Norte. La labor de ingeniería de esta importante obra se desarrolla en Londres, mientras que el trabajo de montaje se lleva a cabo en la Bahía.
El nuevo encargo de Statoil a Dragados se ha bautizado con el nombre de 'Mariner' y supone un fuerte impulso para la industria auxiliar de la Bahía. Uno de los primeros efectos de este acuerdo se advierte en la contratación. Más de un millar de trabajadores participarán de forma escalonada en su construcción hasta junio de 2015, fecha en la que está prevista la culminación de la obra, aunque LA VOZ ha podio saber que la carga de trabajo se extenderá hasta el primer trimestre de 2016.
La compañía adjudicataria ha delegado en la empresa de trabajo temporal Adecco la contratación de los eventuales. De este modo, la plantilla que trabaja en estos momentos en la factoría alcanza las 1.200 personas, de las que 240 son fijos de Dragados, otros 500 es el personal eventual y el resto son temporales a cargo de la industria auxiliar.
La contratación del personal necesario se ha llevado a cabo por fases en función del desarrollo de la obra. En estos momentos, el montaje de la plataforma 'Mariner', que incluye un pequeño helipuerto, congrega toda la variedad de oficios del sector del metal. Los tajos reservan puestos para caldereros, tuberos, soldadores y electricistas, entre otras especialidades.
El encargo de Statoil a Dragados lleva implícito también un segundo 'jacket', denominado proyecto 'Bressay', que consiste en la construcción de otra estructura anexa a la anterior, lo que permitiría ampliar la carga de trabajo en la factoría gaditana hasta 2017, aunque este acuerdo será una realidad una vez que se entregue el 'Mariner'.
El segundo proyecto en el que se trabaja a destajo en la factoría gaditana es el denominado 'Vega Pléyade'. Dragados Offshore firmó este contrato también el pasado año. El encargo proviene de Total Austral que, junto a sus socios Wintershall Energía y Pan American Energy, ha puesto en marcha la explotación del yacimiento de gas Vega Pléyade, de ahí su nombre, situado en la provincia de Tierra del Fuego, en la Patagonia Argentina.
Siguen las colas en la puerta
Este acuerdo supone la construcción de una plataforma que será ubicada en una zona del archipiélago con una profundidad de 50 metros y conectada a través de un gaseoducto de 77 kilómetros a las instalaciones de tratamiento. Se trata de un proyecto muy similar al Castor, que ya ejecutó la compañía entre 2010 y 2011 para explotar en la costa de Vinaroz (Castellón) uno de los mayores yacimientos de gas de toda España. Dragados Offshore participó en este proyecto con la construcción de dos estructuras. En el caso del proyecto argentino, de lo que se trata es de aprovisionar gas a largo plazo ante la demanda de consumo que se espera para los próximos años.
De momento, la compañía no prevé ampliar las contrataciones. La plantilla necesaria para sacar adelante ambos proyectos ya está organizada. No obstante, las expectativas creadas han provocado un efecto llamada entre los parados del sector. LA VOZ se hizo eco el pasado febrero de las colas que se formaban de madrugada ante las puertas de la factoría para pedir empleo. La imagen se mantiene.