cultura

La última tecnología devuelve a la vida al fenicio Mattan

Fue sometido al primer TAC tridimensional realizado a un esqueleto antiguo y su rostro ha sido reconstruido en 3D en base a modernos métodos

CÁDIZ.Actualizado:

Le han rebautizado como Mattan, porque el de Valentín, por más romántico e inspirador que resulte, no corresponde precisamente al nombre de un fenicio del siglo VII a. C. Su esqueleto apareció en 2008 y desde entonces se convirtió en el centro de atención, del público, pero también de los investigadores. Su figura, analizada y recuperada, protagonista y vehículo para explorar y hacer legible el yacimiento, supone uno de los principales atractivos del mismo. Cuenta hasta con un trailer, un spot cinematográfico a modo de 'CSI' o 'Bones' en el que se deja entrever la suerte de este varón de unos 30 años que pereció asfixiado víctima de un incendio. Las circunstancias que envolvieron su fatídico final son de película. Ya en los primeros estudios, el paleopatólogo Manuel Calero constató que el individuo presentaba una fractura en el fémur, lo que a la postre le costaría la vida. Mattan apareció -el hecho de que no estuviera enterrado llamó poderosamente la atención de los arqueólogos- boca abajo y presentaba una posición de huida, con el brazo izquierdo elevado sobre la cabeza. El fenicio trataba de escapar de las bravas llamas de un grave incendio. En su despavorida marcha, el individuo cayó y quedó inmóvil, impedido para zafarse del fuego. Los arqueólogos del yacimiento, José María Gener, Juan Miguel Pajuelo y su equipo lo encontraron más de 2.600 años después, envuelto en cenizas.

Luego vendrían otros hallazgos, el descubrimiento de otros cadáveres, uno de ellos incluso más antiguo que el propio Valentín -costará olvidarse de este nombre-, pero peor conservados y, por tanto, de pronóstico y análisis más complejos.

Desde su hallazgo, Mattan ha sido sometido a las pruebas de tecnología más puntera. Fue objeto del primer TAC (Tomografía Axial Computerizada) tridimensional realizado a un esqueleto completo antiguo. Gracias a este estudio pionero a escala internacional se constató además que Mattan era sordo y sufría de una malformación de carácter congénito en el cráneo. También se sabe sus orígenes. Se trata de un individuo fenicio de primera o segunda generación, hijo de padre y madre fenicios asentados en Gadir. Aunque algunos resultados de ADN indican un posible origen materno europeo, debido probablemente al establecimiento de lazos familiares entre los colonos de origen fenicio y mujeres de la península ibérica.

La innovación en la investigación y la vocación didáctica de la puesta en valor de todo el conjunto va más allá. Así, a los estudios genéticos se le ha sumado la reconstrucción facial de Mattan, que ha permitido conocer, por primera vez, cómo era el rostro de un individuo de la época. Para realizar esta reconstrucción en 3D se ha empleado el método de la antropóloga escocesa Caroline Wilkinson que utiliza la tecnología de imagen digital combinada con técnicas forenses. El equipo de infografistas encargado de devolverle la vida a Mattan, asesorados por el paleopatólogo Manuel Calero, se enfrentaban a la modelación de un rostro a partir de sólo huesos. De ahí el inmovilismo, la inexpresión de una cara que recoge los patrones étnicos estándar de la época, ni más ni menos, para tratar de ser lo más fiel posible a como pudo ser en realidad.