Las escenas de besos y abrazos se sucedieron en el muelle de la Base de Rota. :: ANTONIO VÁZQUEZ
CÁDIZ

Besos que saben a bienvenida

La fragata 'Numancia' regresa a casa después de participar en la 'operación Atalanta'

CÁDIZ.Actualizado:

Hay momentos en los que los segundos se hacen horas y las horas días enteros. Momentos en los que las familias no pueden permanecer detrás de una línea blanca mientras el barco que trae a sus seres queridos de vuelta prepara el atraque. Momentos en los que las piernas tiemblan de forma incontrolada y los ojos se inundan de lágrimas sabedores de que la misión ha acabado, de que ya están en casa. En torno a las once de la mañana atracó ayer la fragata 'Numancia' en el muelle de la Base Naval de Rota. Dentro, 197 marinos que han estado cerca de cinco meses participando en la 'operación Atalanta' de lucha contra la piratería en el Océano Índico, aguardaban ansiosos el momento de volver a abrazar a sus padres, novios e hijos que alzaban sus pancartas y sus brazos para poder ser vistos. Pero el protocolo manda y debían escuchar primero las palabras de bienvenida del vicealmirante Juan Rodríguez Garat quien destacó la «satisfacción» que deben sentir «al volver a casa con el deber cumplido». Si bien la situación en el «Océano Índico ya no es la que era hace dos años, cuando todos los meses había al menos un ataque pirata», reconoció Garat, sigue «siendo igual de importante mantener las labores de vigilancia y prevención». «Todavía quedan centenares de delincuentes a la espera de que bajemos la guardia, pero nosotros tenemos presente la ética del centinela: ningún buque será secuestrado bajo nuestra guardia».

Tras sus palabras, los marinos se agolparon en las escalares para poder reencontrarse con sus familiares. Una de ellos fue Estefanía Martínez quien no dejó de abrazar en todo momento a su hija de dos años después de cuatro meses sin poder hacerlo. «Lo más duro de todo esto ha sido estar separado de la familia», aseguraba, «lo mejor de Atalanta es este día». «Pero hay otras cosas que también son importantes y cumplir con el deber es una de ellas». Para el sargento Javier Migues la situación vivida ha sido similar. «Después de tantas misiones uno cree que ya está acostumbrado a esto pero sigue siendo igual de duro estar separado de la familia».

Para Santiago Touviño, otro de los tripulantes, ha sido la primera vez que ha estado embarcado tanto tiempo y la experiencia ha sido mejor de lo que esperaba. «Creía que me iba a encontrar a gente agresiva porque íbamos a luchar contra la piratería, pero hay muy buenas personas allí como en cualquier lado y vuelves con la sensación de haber ayudado a la gente».

La fragata 'Numancia' regresó ayer a casa después de estar más de cuatro meses en el Océano Índico y de haber navegado más de 29.000 millas náuticas (distancia superior a la circunferencia de La Tierra), en 128 días de mar.

El balance de su participación en la 'operación Atalanta' ha incluido la visita y registro a 38 embarcaciones dedicadas a la pesca y al transporte de mercancías.