CÁDIZ

Navantia cerrará el acuerdo con la Marina estadounidense en un mes

El contrato recoge el mantenimiento de los cuatro buques del escudo antimisiles por un importe de 200 millones de euros

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«Esto puede ser el principio de una bonita amistad». José Antonio Oliva, portavoz del comité de empresa de los tres astilleros de la Bahía de Cádiz no puede evitar citar a Humphrey Bogart en ‘Casablanca’ a la hora de referirse al contrato que Navantia ultima con la US Navy (la Marina de los EE UU) para el mantenimiento y reparación de los cuatro buques que vendrán a la Base de Rota dentro del escudo antimisiles de la OTAN. Un acuerdo que la empresa espera cerrar en menos de 30 días, entre finales de agosto y principios de septiembre, lo más tardar.

«El acuerdo está prácticamente cerrado», confirmaron ayer a este medio fuentes de la empresa, «y lo que se está negociando ahora son pequeños detalles como el traslado de los trabajadores a la Base de Rota para hacer las reparaciones», si el contrato estará condicionado al tiempo, que estén aquí los cuatro buques americanos o tendrá una fecha de finalización concreta. En un principio, se podría estar hablando de una duración de cuatro años prorrogable.

Está siendo una negociación larga, más de lo que esperaban los trabajadores de los astilleros gaditanos, que esperan que cualquier anuncio se traduzca en carga de trabajo para los centros. Fue a finales de 2011 cuando la embajada de Estados Unidos anunció su intención de escuchar las propuestas de Navantia para el mantenimiento de sus barcos desplegados dentro de esta misión. Desde entonces se ha mantenido una relación fluida entre la empresa, el gobierno español y el americano para llevar las relaciones a buen puerto. Casi dos años después, la empresa estatal sigue en conversaciones con el gobierno americano para poder sacar el máximo provecho a la estancia de sus buques en la provincia de Cádiz. Unas conversaciones que están muy próximas a acabar en la firma de un contrato en menos de un mes.

Más de 200.000 horas de trabajo

El marco general del acuerdo contempla el mantenimiento y la reparación de los destructores americanos ‘USS Ross’, ‘USS Donald Cook’,‘ USS Porter’ y ‘USS Carney’. Dos de ellos llegarán según las previsiones en marzo de 2014 y los otros dos lo harán a lo largo de 2015. En un principio, el astillero que se beneficiará de este contrato será el de Cádiz capital, centrado en las reparaciones. Sin embargo, dadas las circunstancias que rodean el acuerdo, «lo más normal es que sean los propios trabajadores los que se desplacen a la Base de Rota por lo que podrían venir tanto del astillero de Cádiz, como el de Puerto Real o de San Fernando». Desde la compañía explican que a pesar de no poder cerrar un número de horas exacto, «podríamos estar hablando de un volumen de entre 200.000 y 400.000 horas de trabajo» para las factorías de la Bahía.

A la espera de que lleguen los dos primeros barcos, el Ministerio de Defensa continúa con las labores de preparación de la Base de Rota para acoger el escudo antimisiles. De momento ya han realizado la ampliación del puerto de Rota que incluye la extensión en 300 metros del muelle número 1, la rehabilitación completa del muelle 2 (donde atracarán los buques americanos) y la construcción de un nuevo muelle 4. Tras esta obra, le toca el turno a la pista de aterrizaje que cuenta con una inversión de unos tres millones de euros. El proyecto recoge la necesidad de realizar obras de mejora y reasfaltado de la pista de aterrizaje de Rota, una de las más grandes con que cuenta el Pentágono en Europa. La reforma incluye la reparación de las grietas y desperfectos que habían aparecido en la pista de aterrizaje como consecuencia de su uso intensivo, lo que implica volver a asfaltar completamente de la pista y la construcción de un sistema de parada de emergencia.

Esperanza para el sector

La firma de este contrato puede apaciguar los ánimos de los trabajadores de astilleros que llevan cerca de tres años reclamando la llegada de carga de trabajo de forma urgente a las tres factorías. Unas protestas que en las últimas semanas se han visto apoyadas por los empleados de la industria auxiliar naval, que denuncian tener que irse a Europa para poder tener unos ingresos a final de mes. Desde los sindicatos reconocen que este nuevo acuerdo no generará ni muchas horas de trabajo ni permitirá ampliar la plantilla actual pero matizan que será una gran oportunidad para iniciar una relación comercial que puede traer nuevos contratos como la ansiada reparación de la Sexta Flota de EE UU con base en Nápoles y de despliegue en el Mediterráneo.