CÁDIZ

La Junta reactiva su proyecto de tirar la Escuela de Náutica

La Junta ya dispone de un nuevo informe de valoración del inmueble, con el que se retoma el proceso, iniciado en 2008, para construir una sede administrativa

CÁDIZ.Actualizado:

Cuando en 2008 la Junta de Andalucía anunció que el edificio de la Escuela de Náutica iba a ser sustituido por un conglomerado de sedes administrativas de la propia administración autonómica la presión social consiguió parar el proyecto. El valor arquitectónico del inmueble hizo que se movilizaran diversos colectivos sociales, el propio Colegio de Arquitectos y el Ayuntamiento de Cádiz. Pero paradójicamente fue otro departamento de la administración autonómica, la Dirección General de Bienes Culturales, la que paralizó la demolición de la antigua escuela.

Según determinó la Consejería de Cultura en su momento, el edificio no podía ser derribado porque está en un entorno protegido por estar declarado como Bien de Interés Cultural y por otro lado, está catalogada con un alto grado de protección tanto por la propia Consejería de Cultura como por el Ayuntamiento de Cádiz.

Con todo esto la demolición se suspendió, pero no se descartó. Es más, hace unos días, poco más de una semana, se han reactivado oficialmente los trámites para volver a gestionar un proyecto que no se contempla sin la desaparición del actual edificio.

Igual que pasó hace unas semanas con el El Olivillo, la Junta de Andalucía ya ha elaborado un informe previo de valoración y patologías. Este no dista del que ya presentara hace cinco años. En aquel momento ya se determinaba que el inmueble presentaba una serie de problemas importantes de cimentación, oxidación en sus pilares, baja resistencia del hormigón y grietas abundantes. Muchas de estas estarían además en la fachada, que teóricamente es la parte que más interesa respetar a nivel patrimonial. Ya entonces los técnicos que elaboraron el informe recomendaban como la mejor opción para desarrollar el nuevo proyecto la demolición del edificio existente.

Arquitectos consultados, como el decano del Colegio profesional, Víctor Manuel Gómez, y Fernando Mejías, temen -sin haber tenido acceso al informe de valoración- que la situación del edificio, como es lógico, sea aún peor que en 2008, puesto que «en cuatro años no se ha tomado ninguna decisión para conservarlo en buen estado. Podríamos decir que, como pasa en otras ocasiones con promotores privados, están dejando que el edificio se arruine». Y con este panorama, se muestran convencidos de que el siguiente paso de la Junta será solicitar el visado para la demolición del edificio. Será el Ayuntamiento quien tenga que dar la licencia de obras correspondiente, aunque antes tendrá que volver a pasar por el filtro de la Comisión Provincial de Cultura.

En cualquier caso, desde el colectivo de arquitectos gaditanos se muestran convencidos de que el edificio no sólo no se debe demoler, sino que se puede recuperar para su nuevo uso. Por eso, advierten que emprenderán las acciones necesarias para reivindicar la pervivencia de uno de los principales exponentes de la arquitectura moderna en Cádiz.