La turbiedad en las zonas donde se vierte al río es más que evidente estos días. :: ESTEBAN
medio ambiente

Las pruebas confirman que hay un vertido contaminante al Guadalete

La Junta, tras conocer el informe de Ajemsa, abre un expediente para investigar la procedencia de la sustancia que impide la depuración

Jerez Actualizado:

La denuncia de los trabajadores de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Jerez, adelantada por LA VOZ, de que había problemas en las instalaciones por lo que estaban llegando residuos no tratados al río Guadalete era más que acertada. E incluso se ha quedado corta, ya que las primeras pruebas en la zona ya han detectado que la causante de todos los problemas ha sido una sustancia contaminante cuya procedencia se está investigando.

De esta forma, y tal como confirmaron ayer las dos administraciones responsables, la Junta de Andalucía -a través de la Consejería de Medio Ambiente- y el Ayuntamiento de Jerez -por medio de Aguas de Jerez-, lo que ha ocurrido es que ese agente contaminante es el que está matando a las bacterias encargadas de depurar el agua, lo que provoca a su vez que el vertido no alcance la calidad exigida al llegar al río. Es decir, que la turbiedad y la presencia por encima de los niveles exigidos de fangos que habían denunciado los trabajadores de la EDAR son consecuencia de esta sustancia.

Por este motivo, y ante la gravedad de los hechos, la Delegación provincial de Medio Ambiente anunció ayer que ya ha iniciado las diligencias previas ante lo ocurrido, un proceso que podría derivar en un expediente sancionador contra quien, finalmente, resulte responsable del vertido. Además, ya se ha informado por escrito tanto al Ayuntamiento como a Ajemsa de este procedimiento.

Según explicó la delegada provincial, Silvia López, ayer por la mañana un inspector y un guarda fluvial acudieron a la zona para levantar acta, y personal del laboratorio de Palmones tomaron muestras para comprobar la calidad del vertido. Las muestras se cogieron aguas arriba y abajo del efluente, así como a cierta distancia cauce abajo, una vez pasado el azud de El Portal, para comprobar si se ha producido un menoscabo en la calidad de las aguas del río Guadalete. Además, técnicos de la delegación provincial han contactado con Aguas de Jerez para recabar información sobre el posible problema.

Por su parte, desde la empresa municipal indicaron ayer ellos también han tomado muestras en distintos puntos y que éstas serán analizadas para conocer de donde puede proceder el supuesto vertido. «Nosotros esperaremos los resultados y tomaremos las medidas preventivas necesarias», afirmaban desde el gobierno local, que calificaba de «asombroso» que antes de tener los resultados de la analítica desde la Delegación provincial «ya se haya puesto el parche. Muy mala conciencia deben tener, ya que llevamos mucho tiempo avisando de la situación de la EDAR».

De esta forma lanzaban una pulla a la administración regional, que antes se había esforzado en dejar claro que «los propios gestores de la EDAR han descartado que las obras de la nueva depuradora tengan incidencia alguna sobre la calidad del vertido».

Por eso, y ante las críticas, la responsable del gobierno andaluz insistió ayer en que la explicación de que había una presencia inusual de una contaminante químico de origen industrial que estaba afectando al funcionamiento de la planta porque mata las bacterias nace de «los resultados de las primeras analíticas de los gestores municipales de la depuradora, que los han trasladado a la Consejería en un informe por escrito» con fecha de ayer.

Es decir, como destacan desde el gobierno regional, los técnicos del Ayuntamiento son los que «apuntan a una posibilidad clara». «Pero este informe ha sido menospreciado por los responsables políticos, que están más preocupados por las elecciones autonómicas que por el estado del río Guadalete, y no han dudado en mentir para responsabilizar a la Junta de Andalucía».

El gobierno municipal ya había reconocido ayer que desde la Dirección Técnica de Ajemsa se había informado por escrito a la Junta «de forma clara» de la situación, aunque también añadían que lo verdaderamente preocupante es lo que ocurre en la planta. «Ajemsa y el Ayuntamiento cada vez tienen mayor dificultad para tratar adecuadamente los vertidos», apuntaban al tiempo que recordaban que están asumiendo costes «que no les corresponden y que ya superan los 44.000 euros».

Además, recordaban que ya se llevó a pleno una moción que avisaba de que la Junta debía «adoptar de manera urgente todas las medidas necesarias para reanudar las obras de la EDAR para mejorar la gravísima y apremiante situación, ya que Ajemsa está realizando un ímprobo esfuerzo».