Chiclana

El festival Al Rumbo deja un reguero de basura y protestas en torno al ferial

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«No hemos pegado ojo. Había chavales por todos lados, muchos borrachos», se quejaba una vecina de El Carmen. A ella, como a otros muchos, le pilló de imprevisto la presencia masiva de jóvenes que acudieron en las jornadas de viernes y sábado a disfrutar del Festival Al Rumbo, organizado por una empresa privada y patrocinado por el Ayuntamiento chiclanero.

El recinto ferial de Las Albinas de El Torno sirvió en ambas jornadas para dar cabida a música en directo, pero también a la acampada de más de 8.000 personas, según fuentes de la organización. Y los asistentes no fueron en ocasiones todo lo cívicos que se esperaba.

Ayer a mediodía todavía era posible ver a muchos durmiendo en los parques y zonas ajardinadas cercanas, y sin que el dispositivo de limpieza se hubiera completado, la imagen del acceso a una ciudad turística por el puente VII Centenario no era la mejor posible.

«Parece que ha habido un terremoto, pero un terremoto de suciedad y basura», lamentaba María Rodríguez, otra vecina.

Pese a estas quejas vecinales y a la falta de la valoración oficial de asistencia e impacto económico para la ciudad que presumiblemente hará hoy el Consistorio, el Festival Al Rumbo ha supuesto para la ciudad una ocasión única de difusión, así como un evento relevante desde el punto de vista de la juventud.

Sin embargo las críticas se repiten. Hay quien habla de falta de efectivos sanitarios, suplida por la colaboración de voluntarios de Cruz Roja y Protección Civil. A falta de datos concretos, no han trascendido incidencias graves durante ambas jornadas.