CÁDIZ

CON LA CRUZ DEL PAPA

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Sobre las siete de la tarde de hoy, llegará al cantil del muelle Ciudad de Cádiz la Cruz del Papa, acompañada por el Icono de María. Vendrán a bordo del clásico Vapor del Puerto, en una travesía desde El Puerto de Santa María hasta Cádiz. Y posiblemente acompañada por una flotilla de embarcaciones deportivas, cuyos patrones y tripulantes quieren adherirse entrañablemente a este primer encuentro de la Cruz del Papa con nuestra Diócesis. Ciertamente constatamos un magnífico ambiente de acogida, con mucha expectación y un buen clima religioso, evidentemente novedoso, para esta vivencia, tan preparada y tan plena de actos en su densísimo programa. Hay ganas. Y hay juventud en sus muchas iniciativas. La Cruz, y el icono de María, estarán con nosotros, en Cádiz, desde hoy hasta el domingo 28. Y luego continuarán su camino a lo largo y ancho de la Diócesis, y Ceuta. Pero ¿qué es esta Cruz del Papa?, se preguntarán muchos. Corría el año 1984, Año Santo de la Redención, cuando el Papa Juan Pablo II tuvo la magnífica iniciativa de implantar una gran cruz de madera, de casi cuatro metros de altura, presidiendo, cerca del altar mayor de la Basílica de San Pedro, las ceremonias y celebraciones de aquel año santo. Y a su finalización, el Papa decidió entregar la Cruz a los jóvenes, para que, comprometidos con ella, la llevaran físicamente por todo el ancho mundo, como signo y mensaje del amor de Jesús. Y a partir de aquel momento, durante más de veinticinco años, la Cruz y el Icono han recorrido el mundo entero. La juventud la ha llevado a los cinco continentes, y la ha hecho presente, de manera espacialísima en aquellos lugares donde mayor solidaridad y consuelo eran necesarios. Ojalá su visita a Cádiz produzca, entre otros positivos efectos, el «milagro» de una sensible mejora de la crisis y del paro. La presencia de la Cruz del Papa refuerza e impulsa la campaña hacia el Día Mundial de la Juventud, ya tan cercano, con la visita del Santo Padre a Madrid. Las familias cristianas tienen el ferviente deseo de que nuestros jóvenes encuentren en esta efemérides claras oportunidades de reencuentro, de actualización y de profunda convivencia con la figura del Cristo vivo que, una vez más, sale a su encuentro.