Los alumnos ensayan una hora a la semana y a veces, por las tardes. También pueden practicar con los instrumentos en casa. :: J.C. CORCHADO
Ciudadanos

Mi clase es un grupo de rock

Esta actividad pionera a nivel nacional puntúa en la asignatura de Música

SANLÚCAR.Actualizado:

Desde fuera no suenan nada mal. Son los primeros compases del 'Smoke on the water', de Deep Purple. Todo un clásico de la historia del rock. Uno de los pocos temas que, como el 'Billie Jean' de Michael Jackson, se reconocen apenas suenan las primeras notas. Al instante. Pero el riff de guitarra -que en la jerga musical equivale a un solo instrumental- de Ritchie Blackmore, adquiere ahora un sentido que va más allá del puro placer de escucharlo.

María del Mar, Eduardo, Busti, Tito, Addis e Ismael, repiten una y otra vez el inicio del tema. Y lo harán todas las veces que haga falta, hasta que suene perfecto. «A algunos se les da mejor que a otros, pero todos ponen mucho interés y esfuerzo, que es lo realmente importante». Addis e Ismael, los vocalistas, caminan, estudian, comen y duermen con esa letra en la cabeza. «Smooooke on the waaater... the fire in the sky».

Descubrir cualidades

Se la saben del derecho y del revés. «Cuando supe que teníamos esta opción para estudiar en el instituto no lo dudé. Me metí de cabeza». «Yo nunca había cantado. Pero el profesor me dijo que tenía buena voz y así empecé. Aunque siempre he escuchado mucha música y a veces he cantado sola, en casa.».

Es obvio que no estamos en un local de ensayo, ni en un garaje, ni en un piso de prestado: sino en un aula del instituto Cristóbal Colón, que es el único de España con un grupo de rock como materia puntuable. Una optativa de cuarto de ESO, dentro de la asignatura de música, que en su primer año ha resultado todo un éxito. «Hemos tenido que enseñarles desde cero. Cuáles son las partes de la guitarra, cómo cogerla. Porque la mayoría no tenía ni idea. Casi ninguno ha ido más allá de la flauta». Antonio Calvillo, profesor de Música, es el 'alma páter' de esta experiencia, que ha adquirido categoría de asignatura con el visto bueno de la Delegación provincial de Educación. Ésta la ha aceptado como proyecto integrado en la materia, por su interés didáctico.

En el Cristóbal Colón hay quince alumnos entusiasmados con esta iniciativa. Divididos en dos grupos, con cuatro cantantes, cuentan con instrumentos para todos los demás: cuatro guitarras eléctricas, una acústica, dos bajos, un teclado y una batería. A pesar de ser caros y frágiles, los alumnos pueden turnarse para llevárselos a casa para hacer los deberes: practicar más tiempo y acudir al ensayo con más seguridad. «Confiamos en ellos y por norma general todos son muy cuidadosos. Aunque firmamos un pequeño contrato con los padres para que asuman la responsabilidad en el caso de que los instrumentos sufran algún desperfecto».

Despertar los sentidos

Las únicas piezas que no puede salir del instituto, por razones obvias, son el teclado y la batería. «La música despierta los sentidos y estimula la creatividad y las ganas de aprender. Y eso es muy importante en la vida, sobre todo en los tiempos que corren. Hay que estar despiertos y ser valientes». Sin embargo, en primero y segundo de ESO, esta asignatura sólo se imparte durante dos horas semanales. En cuarto y tercero cuentan con tres horas y una más de proyecto integrado. Pero para el profesor sigue siendo insuficiente.

Y considera que otras materias, como la religión y la optativa de actividades de estudio para los que no quieren esa asignatura, podrían suprimirse en favor de más horas para la música. «Y que conste que yo soy cristiano, pero no dentro del instituto. Esos conocimientos deben recibirse el ámbito privado». ¿Pero cómo se evalúa esta materia? El profesor tiene en cuenta el comportamiento, el interés y les encarga un trabajo semanal. Al final los dos conjuntos compiten en un reto, aunque el objetivo de algunos alumnos pasa por participar en el certamen 'Toma nota' que cada primavera se organiza entre todos los IES de Sanlúcar.