CÁDIZ

Toda la verdad sobre el barco del arroz

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Es de sobra conocido que el refranero español guarda miles de historias, leyendas, verdades y rumores que se han convertido en frases hechas que no necesitan o ni tan siquiera se les busca explicación. Ocurre con el español, pero también con el gaditano. «Está más perdío que el barco del arró», se dice cuando algo no se encuentra, o alguien ha caído en el desánimo de ganar la batalla. ¿Qué hay detrás de esta expresión? ¿se perdió en realidad o todo formó parte de una leyenda engordada?

Justo el año en el que Paco Moya iba de niño a los toros, en el muelle de Cádiz, cerca del atraque Generalísimo Franco, se reflotaba el vapor Alcatraz. El barco -conocido como el del arroz- se había hundido a finales del 57 con un cargamento de 200 toneladas de este cereal. Lo enviaba Argentina de forma solidaria a los españoles para hacerles más llevadera aquella dura y larga posguerra.

Bromas y versiones

Su hundimiento frente a las costas de Cádiz caló en la ciudad. Las bromas e historias misteriosas sobre el paradero del cargamento y sus tripulantes corrieron por los mentideros. Hubo hasta quien dijo que habían sido los marineros los que se habían quedado con ese arroz. Otras versiones relatan que la tripulación sufrió una enfermedad contagiosa y todos murieron, lo que hizo que el cargamento jamás llegara a puerto. Pero, la auténtica verdad fue que el barco se embragó y sacó a flote. Eso sí. Su mercancía, evidentemente ya mojada, se perdió para siempre.