Gimeno empezó como diseñador gráfico en los 70. / NURIA REINA
PEPE GIMENO DISEÑADOR GRÁFICO FICHA

«Cuando yo empecé, la palabra 'diseño' ni existía: todo era publicidad»

El premiado diseñador participa como ponente en las Jornadas de Publicidad que se desarrollan en Cádiz

CÁDIZActualizado:

Pepe Gimeno comenzó a trabajar en diseño gráfico con tipómetro, escuadra y cartabón. En 1970, su parcela ni siquiera se llamaba así. Luego, en los 80, la mecánica de impresión revolucionó el proceso creativo, y Gimeno fue uno de los primeros en asimilar los cambios y aprovecharlos a su favor. Se hizo un nombre. Después, una marca. En los 90, el mundo entero mudó de analógico a digital. Toco, de nuevo, reinventarse. Y Gimeno, con su estudio de Valencia, salió airoso. Tanto que su currículum de premios internacionales da para otra entradilla. En 2002, ganó - en un complicado concurso- el logo de la presidencia española de la UE. Todavía lo imitan.

-Participa en las jornadas de Publicidad y diseño gráfico que se desarrollan en Cádiz. ¿Qué ha venido a decir?

-Mi estudio no está en Madrid, sino en Valencia. Eso hace que me identifique mucho con la situación de Cádiz, con los retos del trabajo que se realiza desde la periferia... He venido a compartir mi experiencia, y también a escuchar la de los demás.

-¿Cuál cree que será el tema estrella del encuentro: la crisis, o las nuevas tecnologías?

-Espero que lo digital. Con respecto a lo que te decía antes, hay que tener en cuenta que el cliente del diseño gráfico necesita tenerte al lado... Diseñar desde Valencia o desde provincias para otros lugares, sin las nuevas tecnologías, sería imposible. Por contra, internet nos iguala bastante. Ya no importa tanto dónde estés. Sobre todo, prima el talento.

-Veterano del diseño gráfico suena a paradoja...

-Sí, soy veterano de una profesión muy joven. ¡Cuando yo empecé, la palabra diseño ni existía! ¡Todo era publicidad, sin distinción! ¡No se reconocía ni como disciplina!

-¿Cuál era su manera de trabajar entonces y cuál es ahora?

-Siempre digo que he cambiado varias veces de profesión, porque cuando cambia la tecnología, cambia todo. El principio es el mismo, la creatividad sigue siendo la base del asunto, pero la manera de expresarse es radicalmente distinta. Ahora tienes que ser mucho más rápido. Antes podías tardar dos días en componer en imprenta el texto de un díptico... Te daba tiempo a meditar. Ahora, todo el proceso puede durar media hora. Piensa que, cuando yo empecé, la tipografía se hacía a mano...

-¿Usted es un artista?

-Soy un artista... Sí, hay cierta ambiguedad, lo que ocurre es que yo también hago obras no comerciales. He expuesto en museos... No invoco la inspiración, no tengo rituales. El secreto está en no perder de vista el objetivo final.