CÁDIZ

El movimiento nudista, en pelotas

El PP desvela un correo electrónico que demuestra que la polémica del verano en Cádiz estuvo fomentada por la manipulación política del presidente de los naturistas

CÁDIZActualizado:

Los usuarios de las playas de Cádiz y los residentes en la ciudad nunca entendieron del todo la polémica. Ni mediaron denuncias, ni nadie dijo sentirse ofendido por la presencia de nudistas, ni los naturistas se han quejado públicamente de ningún episodio en Cortadura. Pero estalló.

El debate sobre el nudismo en Cádiz -sobre acotarlo mediante una ordenanza en la orilla más lejana al casco antiguo- se convirtió en asunto de confrontación incluso en medios de comunicación nacionales.

Una práctica minoritaria aunque habitual, que se ha producido durante lustros sin quejas de ninguna de las partes (los del bañador y los que no lo tienen), que ha sido regulada por el sentido común de los ciudadanos durante lustros, ponía a Cádiz en el centro de un presunto debate sobre las libertades individuales.

El Gobierno municipal de Cádiz hizo público ayer un correo electrónico que demuestra que parte del conflicto fue un montaje o, al menos, que se exageró mediante manipulación política premeditada. Ese escrito está firmado y remitido por Ismael Rodrigo, presidente de la Federación Española de Nudismo (FEN), que ayer confirmó su autoría y su contenido a LA VOZ de Cádiz.

El comprometedor texto

Ese texto, enviado el 3 de septiembre, dejaba claras dos cuestiones: que la confusión legal sobre la regulación del nudismo afecta también a ayuntamientos gobernados por PSOE o Izquierda Unida y que la trifulca en la capital gaditana se agrandó de forma planificada para intentar dañar al PP y, de paso e involuntariamente, a la imagen turística de la ciudad.

El correo electrónico de Rodrigo está dirigido a siete concejales del Ayuntamiento de Tarifa. Esta localidad (gobernada por PSOE e IU) también había aprobado una ordenanza similar a la de Cádiz, en la que se intentaba ordenar el nudismo en una zona concreta.

Sin embargo, el presidente de la Federación Naturista envió el mensaje para avisar discretamente a los ediles de Tarifa, un día antes del Pleno en Cádiz, para que rectificaran, se salieran del conflicto, y dejaran solo al Ayuntamiento gaditano porque «será una ocasión única» de dar un «golpe de efecto de alta repercusión mediática nacional», según el texto del e-mail distribuido ayer por el Ayuntamiento y que Ismael Rodrigo reconoce como propio.

Ese mensaje admite que los textos legales son confusos y ambiguos, pero en el caso de Tarifa advierte y disculpa la ordenanza que considera errónea, mientras que en Cádiz confiesa que quiere mantener la disputa para alcanzar más repercusión pública, aún a costa de presentar las playas gaditanas como un lugar en el que las libertades individuales están amenazadas.

Instrucciones a concejales

El presidente de los nudistas llega a decirle a las siete concejalías de Tarifa lo que deben hacer para poder mantener su estrategia de crítica y acoso al Gobierno municipal gaditano: «Lo ideal sería que el Ayuntamiento tarifeño hiciera una declaración pública (nota de prensa), mañana mismo, día 3 de septiembre, en la que manifestara que [la ordenanza] fue aprobada por falta de profundización en la legislación vigente o por imitación de un texto-tipo que os pasaron los técnicos».

El texto continúa con una conclusión, siempre que se sigan sus instrucciones, «con una declaración como esa, le daríais un palo muy fuerte al PP en la boca».

Ignacio Romaní, teniente de alcaldesa, compareció ayer escoltado por los concejales Santiago Posada y Paloma Bordons para mostrar este escrito que el Gobierno municipal gaditano considera «muy grave por la responsabilidad social que conlleva. Toda la polémica ha sido fruto de una tremenda manipulación que, desgraciadamente, consiguió una gran movilización mediática para dañar la imagen de la ciudad de Cádiz, por tal de perjudicar al PP», aseguró Romaní.

«Nos dijeron de todo»

El delegado de Urbanismo, recordó que «durante este verano nos han dicho de todo a los miembros de este Gobierno local en medios de comunicación nacionales. Se ha hablado de recorte de libertades, de playas amenazadas, de que en Cádiz incluso se prohibía el top-less. ¿qué imagen se ha dado de las playas? ¿cuántos visitantes se han podido plantear otro destino al escuchar todo eso? ¿a quién pedimos ahora daños y perjuicios? El mal ya está hecho», concluye Romaní.

Los concejales gaditanos recordaron que la polémica siempre les resultó ficticia porque «nunca se ha registrado una queja ni una denuncia, ni de un nudista contra otro usuario de la playa ni al revés. No existen problemas de ningún tipo».

Las quejas del PP gaditano se centran también en la oposición local: «La FEN ha hecho el ridículo y ha quedado en evidencia su fobia política, pero lo peor es que a los socialistas gaditanos no les ha importado adoptar algunas de sus posturas por tal de dañar al PP, aunque eso supusiera menoscabar la imagen de la ciudad. Tampoco sabemos quién ha asesorado al autor del correo, porque no es normal que un señor que vive en Valladolid tenga la dirección de correo de siete concejales de Tarifa y les hable en ese tono. Queda claro que había una estrategia soterrada para dañar al Gobierno municipal con esta falsa polémica. Lo triste es que también se ha dañado a los gaditanos».

El correo difundido y denunciado ayer por el PP, el que firmaba Ismael Rodrigo, terminaba con una pregunta a los ediles tarifeños: «¿Sería posible?». Sólo hay que modificar una letra para resumir la sensación de incomprensión de muchos gaditanos ante este episodio veraniego: será posible.