EN LA CATEDRAL. El hermano mayor de la Viga, José Antonio Valenzuela, junto a la Virgen del Socorro en el nuevo altar que comparte con el crucificado catedralicio. / T. S.
REPORTAJE

Su Socorro la hizo copatrona

Es la única imagen de nuestra Semana Santa que ostenta el título de copatrona de Jerez, y lo es por acta municipal de la que pronto se cumplirán 400 años que ya preparan los cofrades de la Viga

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Atesora el Museo Arqueológico de Jerez, en calidad de depósito, una placa que justifica que aquel episodio del toro caído fulminantemente, por la intercesión de Nuestra Señora del Socorro, es mucho más que una bonita leyenda. La piedra de marras fecha aquella embestida contra la procesión que presidía la hoy titular de la Hermandad de la Viga en 1588. Dicen que es desde entonces que la imagen tiene ese dulce giro de su rostro hacia un lado. También dicen que un pliegue en el cuello atestigua el milagro de una acción de la Virgen en favor de los atemorizados fieles que la acompañaban.

Para muchos es difícil de entender, sobre todo los más jóvenes y aunque ninguno tengamos edad para haber conocido esos esplendores, que la dolorosa de la Catedral sea copatrona de la ciudad, tenga ya cuatrocientos años de exposición al culto y, por ende, pueda merecer la Medalla de Oro de Jerez. Esto último depende del Ayuntamiento aunque la junta de gobierno que preside José Antonio Valenzuela como hermano mayor recibió esta semana el apoyo unánime de su cabildo de hermanos. Junto a ello, se validó también, en esta sesión extraordinaria, la propuesta de programa de actos con los que conmemorar esos cuatro siglos.

Azulejo en La Yerba

La Hermandad pretende recuperar, cedida al menos, aquella vieja lápida que, originariamente en los Claustros de Santo Domingo, es hoy testigo de tiempos de gloria para la devoción de la Virgen del Socorro. Aquel acontecimiento extraordinario del toro paralizado por la muleta de María Santísima tendrá, si Dios quiere, azulejo conmemorativo en el lugar en el que, parece, ocurrió semejante faena: la céntrica Plaza de la Yerba. Sólo doce años después de aquello le llegaría el título de Patrona concedido en pleno municipal de fecha 6 de marzo de 1610 que perpetuó fiestas en su honor de las que el historiador Hipólito Sancho de Sopranis da cuenta.

Antes hubo otros hechos que, junto al milagro de 1588, vendrían a reforzar la predilección de los jerezanos por aquella Virgen recoleta y discreta pero, a juzgar por los acontecimientos, eminentemente favorecedora del bienestar de los ciudadanos. Otra lápida, aún en el convento dominico, atestigua una procesión de rogativas de 1605. "Se llamó esta imagen de Nuestra Señora del Socorro porque todo lo daba a la ciudad en sus necesidades" escribiría Zacarías Novoa en su obra Conventos agustinos de Jerez de la Frontera. Y también el canónigo Mesa Ginete y otros historiadores atestiguarían su protección sobre la ciudad.

Levantando cabeza

Los que ahora, a menos de un año de que los actos conmemorativos aprobados en el cabildo del lunes, se admiran de descubrir en su historia semejante aureola de devoción popular quizá se hayan venido equivocando en las valoraciones de una devoción mariana a la que, en los últimos años, tampoco le ha hecho un favor el tono vital de su Hermandad. La llegada de la junta de gobierno de José Antonio Valenzuela, hace no mucho, ha puesto, sin embargo, las pilas a un día a día cada vez más intenso. Las filas nazarenas del Lunes Santo ya son reflejo de ello. La actividad en la casa de calle Cruces, entrada por calle Beaterio, también.

La otra noche, atendido por el hermano mayor y el mayordomo, asistía atónito al incesante trabajo desplegado -de limpieza en ese momento, eso parecía al menos- en las dependencias de la cofradía catedralicia. El teniente hermano mayor llegaría más tarde y otros cofrades -varones, mujeres y niños- parecían comenzar a reeditar esplendores de antaño. Lleguen o no, en su día, a aquello que fue el culto a la Virgen del Socorro a finales del XVI y comienzos del XVII -que parece cota alta- lo cierto es que los resultados ya están haciendo que merezcan la pena los esfuerzos. Levanta cabeza la Hermandad y, para más inri, tiene ante sí un cuatrocientos aniversario que celebrar que puede ser trampolín definitivo.

Tras la restauración

Los actos programados, que comenzarán en septiembre de 2009 y llegarán hasta el mismo mes de 2010 según detallamos en despiece aparte, ya se vieron antecedidos, como testimonial punto de partida, por la reciente restauración de la imagen. Paola Copano, Concepción Pradera y Juan Luis Riva, de los talleres Astarté de Rota, se hicieron cargo de la creación y colocación del nuevo candelero, la retirada de un hierro que le hizo mucho daño y la aplicación de un tratamiento contra los xilófagos. Ello, la restauración de los varales a cargo de Toni García Falla o una nueva candelería a cargo de Emilio Méndez preparan preparan también cuanto viene.

Otros aportes que llegarán coincidiendo con el cuarto centenario no requieren de buriles. José Rodríguez Carrión, cofrade de la Viga y conocido ex-concejal, escribirá un libro sobre las referencias históricas de la Virgen del Socorro y también habrá reconocimientos, cartel, importantes intervenciones en el terreno de la caridad, actos de culto, formativos, cofradieros...