JOYA. Triptico de Luis de Morales, una de las piezas expuestas. / L. V.
Cultura

El Museo expone medio centenar de obras de arte donadas desde el siglo XIX

La muestra incluye toda clase de objetos decorativos y exóticos

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Casi medio centenar de pinturas, artes decorativas y objetos exóticos conforman la exposición Mecenas gaditanos, que se abrirá al público hoy jueves a las 20.00 horas en el Museo Provincial. La Consejería de Cultura quiere mostrar a los visitantes de la pinacoteca la importancia que, desde sus orígenes, han tenido las donaciones de ciudadanos en la formación de las colecciones que lo integran. Igualmente pretende rendir un sencillo homenaje a todas esas personas y animar a otras a que sigan tan generoso ejemplo. Gracias a esta exposición, Mecenas gaditanos. Donaciones de particulares al Museo de Cádiz (1852-2008), los visitantes podrán conocer cómo las colecciones donadas al Museo se han ido conformando con aportaciones de orígenes muy diversos. Al principio de su existencia -fue inaugurado en 1852- las obras de arte que se podían contemplar en él procedían de la desamortización de los bienes de la Iglesia, a las que se sumaron otras depositadas por la Academia de Bellas Artes.

Más adelante, administraciones locales y provinciales, como ayuntamientos o diputaciones, también contribuyeron a la ampliación de fondos realizando depósitos o donaciones. A estas instituciones se sumaron los miembros de la burguesía mercantil, eruditos, anticuarios, artistas y familiares, ciudadanos particulares que han considerado al Museo como el mejor vehículo para convertir esas obras de arte en patrimonio de todos. Algunas de las donaciones más destacadas son de la familia Martínez de Pinillos. Doña María legó en la década de los setenta del pasado siglo un importante conjunto integrado por tres pinturas de los siglos XVI y XIX: el tríptico Ecce Homo de Luis de Morales, San Jerónimo penitente del círculo de Van Orley y Rosario de la Aurora, del pintor costumbrista sevillano José García Ramos. También dos tapices de origen flamenco y francés de los siglos XVII y XVIII y una escultura de Mariano Benlliure. Otro miembro de la misma familia, Doña Carmen, ha legado recientemente la vivienda que habitó en la plaza de Mina para su utilización como espacio museístico, además de un arca contador modernista de bronce con esmaltes y piedras preciosas que se expone al público por primera vez en esta muestra.

En la exposición también se pretende resaltar la carga emotiva que en muchas ocasiones acompaña a las piezas donadas. Es el caso, como explican los especialistas del Museo de Cádiz, de la pintura de Ignacio Zuloaga que representa a Doña Micaela Aramburu, quien perteneció a una importante familia burguesa gaditana y consiguió a través de Manuel de Falla que Zuloaga, residente por entonces en París, la pintara en un período de pleno éxito y saturación de encargos. La obra gustó tanto al autor y surgió tan buena amistad con la retratada, que viajaba de vez en cuando a Cádiz para contemplarla.