OBRAS. El PSOE denuncia que el kiosco incumple el PGOU. / F. J.
CÁDIZ

Los socialistas no descartan acudir a la Fiscalía para que derriben el quiosco de la Caleta

Insiste en que no cumple el PGOU, porque tiene 71 metros y no es desmontable

M. C.
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La concejal socialista Natalia Álvarez contestó ayer a la alcaldesa sobre la polémica del quiosco de La Caleta que «se lea lo que dice el vigente Plan General de Ordenación Urbana (PGOU)». Previamente, el viernes, Teófila Martínez había pedido a la oposición que se leyera el pliego de condiciones del concurso para adjudicar estas instalaciones. «Lo leería si me lo hubiera dado», replicó Natalia Álvarez.

La edil señaló que este bar-cafetería, que también organizará actividades culturales, no se ajusta a ninguna de las tres condiciones previstas en el planeamiento: no tiene que tener más de 20 metros cuadrados, debe ser fácilmente desmontable y no exceder una altura de 4,5 metros. «No cumple ninguno de los tres requisitos», apostilló Álvarez.

Respecto a que la instalación contó con el informe favorable de la Delegación de Cultura, la concejal del PSOE explicó que «se trata de normativas diferentes, por lo que ese argumento no sirve». «Una cosa -dijo- es que Cultura deba pronunciarse sobre si cumple la Ley de Patrimonio, pero sin perjuicio de que pueda cumplir o no las leyes urbanísticas».

Álvarez recordó que el delegado de Vivienda, Gabriel Almagro, tiene previsto abrir un expediente «y no descartamos dar aviso a la Fiscalía», lo que podría derivar, si los tribunales les dan la razón, en el derribo de la instalación. La miembro del Grupo Socialista acusó al equipo de Gobierno de engañar a los hosteleros de la ciudad, «porque se les está adjudicando un negocio que tal vez al final tengan que tirar». También manifestó que «se están dando mucha prisa» en acabar las instalaciones, ya que «hemos constatado que durante el fin de semana los obreros estuvieron trabajando allí».

Quiso recordar, por último, que las viviendas que había en ese espacio se eliminaron para proporcionar una mejor vista del castillo de Santa Catalina «y resulta que ahora nos colocan allí ese mamotreto de ladrillo».