MANIFESTACIÓN. Alumnos se manifiestan contra el 'proceso de Bolonia' en Cádiz. / ANTONIO VÁZQUEZ
CÁDIZ

Estudiantes colapsan la calle Ancha en protesta contra el 'proceso de Bolonia'

Doscientos alumnos universitarios y de Bachillerato protestan contra la «participación de las empresas en los planes de estudio de la UCA»

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Unos 200 estudiantes universitarios y de Bachillerato se concentraron ayer frente a la puerta del Rectorado de la Universidad de Cádiz (UCA) para pedir «la paralización inmediata» de la construcción del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), más conocido como proceso de Bolonia. Este programa, que tiene que entrar en vigor en 2010, pretende equiparar toda la educación superior en Europa.

Los estudiantes, cargados con megáfonos, pitos, trompetas, cencerros, y algunos incluso ataviados con un par de orejas de burro, bloquearon durante una hora la calle de Ancha de Cádiz, donde se encuentra el Rectorado. Creen que dicha reforma supondrá «la mercantilización de la educación pública», al intervenir las empresas en las cátedras y proyectos de investigación de la universidad.

«La entrada de las empresas implica que un flujo de conocimientos universitarios acaba directamente en manos de las empresas», afirmó el que se alzó como portavoz de los alumnos, Jose Gallego, de 23 años, estudiante de Humanidades en la UCA.

Lectura de comunicado

Los alumnos leyeron un manifiesto, en el que piden «la defensa de la universidad pública, accesible para los estudiantes sin recursos y protegida de los intereses privados».

En concreto, acusan a la UCA favorecer «la participación de las empresas en los planes de estudio». También pidieron que en la adaptación europea, no desaparezcan algunas especialidades, algo que afecta especialmente a la carrera de Magisterio. «Son las empresas las que decidirán a partir de ahora qué es lo que se estudia y que no», se lamentaba Sonia Muñoz, de 23 años, estudiante de Psicopedagogía.

Los portavoces de los alumnos se reunieron durante 45 minutos con el vicerrector de los alumnos, David Almorza y el adjunto al rector, Francisco Álvarez -Diego Sales, el rector, no se encontraba-. Álvarez se comprometió «a facilitar la creación de un espacio de debate», entre alumnos y el Rectorado.