APERTURA. Imagen de la Gran Plaza, situada junto al punte de Los Remedios y sobre el Iro. / J. M. A.
Chiclana

Los costes para terminar la Gran Plaza se duplican y superarán los cuatro millones

Marín considera «excesivo» el gasto y tacha de «faraónico» y «bodrio» el proyecto

JESÚS M. ARAGÓN
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El alcalde de Chiclana, Ernesto Marín, se ha mostrado de nuevo muy crítico con el proyecto de la Gran Plaza sobre el río Iro, que acumula más de un año de retraso y cuya finalización podría costar a las arcas municipales más de cuatro millones de euros, pese a que los presupuestos inicilaes no llegaban a los dos millones. «Este Ayuntamiento no tiene ni un sólo papel de este proyecto y no estamos dispuestos a cargar con el elevado coste de obras, cuyo responsable directo es el señor Román». El regidor chiclanero hacía esta valoración cuando se alcanza la última fase de trabajos en la Gran Plaza sobre el río Iro, infraestructura proyectada hace varios años por los sucesivos gobiernos socialistas y cuyo principal valedor fue el ex alcalde del PSOE José María Román.

Según confirmaron fuentes municipales, en estos momentos el Consistorio está negociando con los técnicos de la constructora, la firma Construcciones Vera, la forma menos lesiva para culminar las obras sin tener que pagar íntegra la factura que ésta asegura que se le debe.

Y es que de los 1,8 millones de euros que el Ayuntamiento tenía presupuestados para pagar su parte de los trabajos, el coste final se ha incrementado hasta estos más de cuatro millones. Para Marín, «esa cuantía es excesiva» para los trabajos realizados en la zona.

A su juicio, «este proyecto sobre el río, al igual que otras grandes iniciativas faraónicas del PSOE que hemos heredado con muchísimos problemas e inconvenientes, no ha tenido siquiera un diseño definido y ha sido una obra hecha a salto de mata por Román, añadiendo lo que se le iba ocurriendo y dando como resultado un bodrio, un auténtico churro», asegura Marín. «Nosotros no tenemos ni un papel que justifique ese incremento de gastos que ahora nos pide la empresa constructora, que por otra parte se ha limitado todo este tiempo a ir haciendo lo que se le decía desde el Ayuntamiento y que ahora, como es natural, quiere lo que es suyo», reconoce el alcalde.

Técnicos

Serán los técnicos del Ayuntamiento y de Construcciones Vera los que deban ponerse de acuerdo en la manera y en la cuantía de la finalización de unas obras que han dividido durante años a la ciudad entre quienes la veían positiva y quienes la rechazaban.

El proyecto se inició hace más de cinco años durante el mandato de Jiménez Barrios, que puso la primera piedra. Unos meses después, la adjudicataria del concurso, la empresa Parquigrán, abandonaba la construcción del aparcamiento subterráneo en la zona, que asumía la propia Construcciones Vera, y que se inauguraba finalmente en 2007.

La obra en superficie, consistente en un anfiteatro, una zona ajardinada y un espacio público que unirá las plazas de Andalucía y España a uno y otro margen del Iro, es la segunda fase de este proyecto, casi culminada sólo a falta de la colocación del mobiliario urbano.

Según apuntó el alcalde, el Gobierno municipal trabaja ahora en «abrir al público una Gran Plaza que no nos gusta», cosiendo ambos espacios «de la mejor manera posible».

Oposición

Por su parte, el portavoz del Partido Socialista, José María Román, negó las críticas y recordó que «existe un contrato que deja bien claro que lo que el Ayuntamiento debe pagar son 1,8 millones». Para Román los retrasos de las obras han estado «vinculados primero a la constructora y luego a la pasividad del Ayuntamiento».

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