NÚMEROS. Fernández Gallardo, junto a un ordenador. / MITXEL ATRIO
Sociedad

«Todo está almacenado en Internet en lenguaje matemático»

«Cuando tienes una web y pones un enlace a otra porque te convence la información que da, estás votándola», explica el autor de 'El secreto de Google'

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Pablo Fernández Gallardo ha hablado esta semana en Bilbao de El secreto de Google, en la última de las charlas del ciclo Las matemáticas en la vida cotidiana, que se ha celebrado en la Biblioteca de Bidebarrieta organizado por la Real Sociedad Matemática Española y el Ayuntamiento de la ciudad de Bilbao.

-Casi todo en Internet son matemáticas, ¿no?

-Sin duda. Hay miles de millones de webs -más que gente sobre la Tierra-, cada una con textos, fotos, vídeos... ¿Has pensado alguna vez cómo se almacena toda la información? Todo eso está almacenado y, además, bien ordenado.

-Es que, si no, no sirve.

-Imagínate que toda esa información está en un disco duro gigantesco. Tiene que estar muy bien organizada para que sea útil. Es lo mismo que pasa con las Páginas amarillas, donde hay un montón de datos y todos sabemos buscar porque están bien organizados. Si pusiéramos los números de teléfono delante y los nombres detrás, no valdría para nada. Pues en Internet tienes que organizar la información para que encuentres en milisegundos lo que quieres. Es asombroso.

-Y toda esa información -textos, vídeos, fotos...- está guardada en forma de números, digitalmente.

-Exactamente. Los ordenadores sólo hablan con ceros y unos, el llamado lenguaje binario. Cada letra del alfabeto, por ejemplo, se codifica como una sucesión de ceros y unos. Y lo mismo se hace con las fotografías, las películas... Cualquier cosa que se almacena así es una enorme lista de ceros y unos.

-Incluidas las películas en DVD.

-Una película de un DVD es una descomunal lista de ceros y unos, una lista kilométrica. El binario es un lenguaje básico que reúne todos los lenguajes. Toda la información de Internet está almacenada en lenguaje matemático.

-Que para nosotros se convierte en un texto, una canción, una foto...

-Sí. Y la ventaja es que esa información se puede comprimir sin que el original pierda. Al digitalizar una foto, puedes quitar mucha información superflua, imperceptible para el ojo humano. Es lo que hace el formato jpg, que elimina muchos datos no relevantes. Además, la información digital no se degrada y puedes hacer copias totalmente fieles.

-¿De verdad conoce el secreto de Google?

-Lo conozco yo y cualquiera que lo busque en Internet.

-¿Cuál es?

-Cómo funciona su motor de ordenación de búsquedas. Google apareció hace nueve años y barrió el mercado.

-Se impuso rápidamente a buscadores como Altavista, Yahoo, Lycos, HotBot, Infoseek, Excite...

-Los chicos de hoy no conocen la mayoría de esos nombres. Google se convirtió en muy poco tiempo en el estándar absoluto y ahora realmente impregna nuestras vidas. Es ya una empresa mucho más grande que el buscador.

-¿Por qué tuvo tanto éxito?

-Porque consiguió desarrollar una metodología para ordenar con extraordinaria eficacia las búsquedas.

-¿Fue porque eran más listos que nadie o porque tuvieron suerte?

-Tuvieron una buena idea y sabían un poco de matemáticas. Los principios matemáticos que utilizan no son suyos, sino que se desarrollaron a lo largo del siglo XX en otros contextos. Ellos supieron, eso sí, que ese lenguaje matemático daba respuestas a sus problemas y lo aplicaron correctamente

La clave del éxito

-¿Me podría explicar la clave del éxito de Google sin meternos en honduras matemáticas?

-Cada usuario busca información por una razón probablemente distinta. Por eso, la búsqueda tiene que responder a cuestiones objetivas, no tanto a lo que pretenda la persona que esté buscando. Lo que hace Google es dar una importancia a las páginas de la web, declara que unas son más importantes que otras. Una vez que las páginas están ordenadas, las muestra por ese orden cuando se hace la búsqueda correspondiente. Conseguir esa escala es lo fundamental. En realidad, la importancia se la dan a las páginas los constructores de la web, la gente que monta páginas.

-¿Con los enlaces?

-Sí. Cuando tienes una web y pones un enlace a otra porque te ha convencido la información que contiene, estás dando tu opinión. Lo que hace la gente cuando pone enlaces es dar votos.

-Pero mucha gente no lo sabe.

-No, aunque cada vez hay más gente que lo sabe. Se supone que las páginas enlazadas desde muchos sitios son las que tienen información más relevante.

-Quienes conocen el truco han hecho que, cuando buscamos ladrones en Google, uno de los primeros resultados apunte a la SGAE.

-Es lo que se conoce como 'Googlebombing'. Se ha hecho en algunos casos, pero no es tan fácil.

-Hombre, mucha gente se ha puesto de acuerdo y, cuando escribe en sus páginas ladrones, enlaza con la web de la SGAE. Así, ladrones y SGAE se convierten para Google en sinónimos.

-La importancia no se basa sólo en el número de enlaces, lo que sería relativamente fácil de trampear. Para que tu página subiera en importancia, bastaría con que convencieras a mucha gente para que te enlazara desde sus páginas. Pero es que hay un ingrediente más: Google también tiene en cuenta la importancia de esas páginas que te enlazan a la hora de dar importancia a la tuya.

-Así que se tiene en cuenta no sólo que me enlacen mucho, sino también que me enlacen desde páginas importantes.

-Sí. Es una especie de ponderación de votos. No todos son iguales.

-Es una de democracia selectiva.

-Exactamente. Si me lanza un enlace alguien con una página poco relevante, eso me suma poca importancia. Sin embargo, si me apuntan desde una relevante, como la de Amazon o la de The New York Times, subiré mucho. ¿Cuál es la consecuencia? Que la única manera de convencer a webs importantes para que me enlacen es que mi información sea realmente relevante.

-¿Y todo esto tiene una base matemática?

-Todo lo que he contado en palabras se escribe de una forma matemática muy sencilla.

-Si tan fácil es hacerlo, ¿por qué nadie más se ha puesto a ello?

-Ahora todos los buscadores usan cosas parecidas a las que utiliza Google. Lo que pasa es que, una vez que uno se convierte en un monopolio, es muy difícil sacarlo de ahí. Aunque tú ofrezcas lo mismo, el usuario ya sabe que se lo da Google. Ellos fueron los primeros y ahora no les puede desplazar nadie.