PROTOCOLO. De Ory depositó los dos cilindros en la caja número 998 de la institución. / EFE
Cultura

Carlos Edmundo de Ory deja en el Instituto Cervantes un legado que no se verá hasta 2022

El poeta gaditano se suma así al selecto grupo conformado por Francisco Ayala, Antonio Gamoneda y Antonio Tàpies «Ni mi mujer sabe en qué consiste», bromeó el escritor

Actualizado:

El poeta gaditano Carlos Edmundo de Ory, fundador del movimiento literario del postismo, entregó ayer al Instituto Cervantes un legado personal que ha quedado guardado en la Caja de las Letras de la sede central de la institución y que no se podrá abrir antes del año 2022.

Carlos Edmundo de Ory (1923) hizo entrega a la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, de su legado, embalado en dos cilindros de cartón y guardado en la caja número 998, dónde permanecerá custodiado bajo llave hasta el año 2022, momento en que se hará público su contenido.

El poeta ha asegurado que «para ser solidario con todos, incluso mi mujer ignora el contenido del legado», y ha ironizado al señalar que intenta, gracias a un antiguo rito indio que conoce, «olvidarlo yo mismo, porque no puedo estar quince años pensando en ello». Según De Ory, la operación realizada «va mucho conmigo, porque es algo lúdico, simbólico y con un cierto paralelismo con las tapias de los cementerios».

«No obstante, en las lápidas se entra y no se sale, y aquí se entra y se sale al cabo del tiempo», ha indicado el poeta, quien ha subrayado que «quince años son mucho tiempo» y tal vez entonces los periodistas «preguntarán quién era ese Carlos Edmundo de Ory». En su opinión, la Caja de las Letras del Instituto Cervantes ha hecho que el antiguo dinero que se guardaba en su cámara acorazada se convierta ahora «en poesía y en literatura», y ha bromeado al señalar que al pasar el control del aeropuerto la policía se había interesado por el contenido de los dos tubos que llevaba en la mano.

De Ory ha invitado al público a asistir esta tarde a la lectura de su poesía, aunque dijo no ser dueño de la misma: «Su dueño es el universo, al igual que de los árboles. Igual que el árbol da manzanas, yo doy poesía, es mi fruto».

Poeta maldito

Por su parte, Caffarel ha definido a De Ory como «uno de los poetas malditos más relevantes del siglo XX y de los inicios del XXI», y ha afirmado desconocer lo que el escritor había entregado «para que quede depositado en esta cámara acorazada». Caffarel destacó el papel protagonista de De Ory en la creación del postismo y la originalidad y coherencia poética de la que ha hecho gala en su «larga y fructífera trayectoria».

«No debemos saberlo, aunque podemos intuir que quizás sean unos poemas, un esbozo de una nueva obra o una reflexión de cómo entiende la literatura», ha especulado Caffarel.

Con la entrega de este legado ya son cuatro los creadores del mundo de la cultura que han donado una parte de su obra para ser guardada en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, antigua cámara acorazada del Banco Central, al disponer también de un espacio propio los Premios Cervantes Francisco Ayala y Antonio Gamoneda y el artista catalán Antonio Tàpies.

El acto de homenaje a Carlos Edmundo de Ory culminó por la tarde con la celebración de una magnífica lectura poética en la que también intervinieron el ministro de Cultura, César Antonio Molina, y la propia directora del Instituto Cervantes.