Las señales verticales ya lucen en la rotonda
Las señales verticales ya lucen en la rotonda - Francis Jiménez
Infraestructuras

La velocidad en el segundo puente estará limitada a un máximo de 50 km/h

Fomento abrirá de forma provisional la rotonda de El Corte Inglés la próxima semana y estará regulada en una primera fase por señales verticales

Javier Rodríguez
Actualizado:

La glorieta de El Corte Inglés, que regulará el tráfico de entrada y salida a la ciudad por el segundo puente, ya luce con las primeras señales de circulación y semáforos. Esta rotonda, junto con el nudo del Río San Pedro, en Puerto Real, forman los dos extremos del puente y son, al mismo tiempo, los dos elementos que se encargarán de distribuir el tráfico por el nuevo acceso de la Bahía.

La reordenación de la trama urbana que se ha llevado a cabo en la orilla de Cádiz es clave para permitir fluidez en el paso de vehículos. El tramo central de la nueva rotonda estará regulado por semáforos. Cabe recordar que los primeros estudios que se hicieron sobre la intensidad media de circulación que soportará el puente durante su primer año de vida apuntaban a unos 30.000 coches al día. Se trata de una cifra inferior a la que registra en estos momentos el puente Carranza que, en los meses de mayor intensidad, julio y agosto, ha llegado a contar con un paso de 50.000 vehículos diarios.

No obstante, los ingenieros han señalado que la apertura del segundo acceso dividirá los flujos, es decir, repartirá los tráficos y, por tanto, se reducirá el impacto de paso.

El Ministerio de Fomento ha confirmado que la nueva rotonda de El Corte Inglés se abrirá al tráfico de forma provisional próxima semana para permitir con ello la conexión entre las avenidas de la Bahía y Las Cortes. La glorieta estará regulada en esta primera fase por señales verticales y, una vez abierto el puente, la ordenación será semafórica. La pendiente del tablero del puente en su encuentro con la ciudad es del 5%.

Los ingenieros de Fomento trabajan en estos momentos en los distintos dispositivos de control de tráfico que se colocarán en el nuevo acceso. Así, el puente contará con varios pórticos informativos a lo largo de su recorrido por el Bajo de La Cabezuela, además de paneles y luminosos con las limitaciones de velocidad. La instalación de estas señales se llevará a cabo una vez que culmine el último tramo del tablero que resta por conectar y que se localiza entre las pilas 10 y 11.

Este periódico ha podido saber que la velocidad de circulación será de 100 kilómetros por hora en el viaducto que discurre entre el Río San Pedro y el polígono industrial de La Cabezuela, aunque se tendrá que reducir a 80 antes de la pila 13 con el objetivo de limitar a 50 kilómetros por hora la circulación por el tramo central del puente.

La empresa adjudicataria del proyecto, Dragados, ha acelerado la obra de la glorieta en los últimos seis meses, después del parón sufrido el pasado verano. Los trabajos se retomaron con más fuerza si cabe en octubre tras el enésimo pulso que mantuvo la empresa constructora con el Ministerio de Fomento a cuenta de la financiación del puente. Dragados frenó la obra en agosto y dedicó sus esfuerzos a negociar con el Ministerio un suplemento de más de 30 millones de euros por la incorporación de la plataforma tranviaria, la nueva reordenación de la glorieta de El Corte Inglés y la sustitución del tramo móvil por una estructura desmontable.

Reunión con los vecinos

Concretamente, la rotonda de El Corte Inglés se dibujó en un principio con túneles, pero fue el Ayuntamiento quien se opuso a esta solución, ya que aislaría al barrio de astilleros. La alcaldesa ha mantenido contactos con las distintas asociaciones de vecinos en las últimas semanas para informar tanto del grado de ejecución de la obra como del estado de la reordenación.

Fomento autorizó el pago y su reflejo se pudo ver en los Presupuestos Generales del Estado de 2015, donde el coste del puente se dispara hasta los 506 millones de euros. Su última letra se abonará en 2017 a razón de 16,3 millones de euros.

Se prevé una intensidad media de 30.000 vehículos diarios

El parón del verano generó un retraso en el plan de obras previsto que afectó, especialmente, al tramo de la glorieta de El Corte Inglés. Su terminación se había fijado en un principio para mediados de diciembre de 2014, antes de Navidad y con el objetivo de no entorpecer la campaña del comercio, sin embargo, la previsión no se cumplió por el retraso acumulado.